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&#191Manejará Panamá el canal con fines de lucro?


Doctora en Psicología y ex-Miembro de la Junta Directiva de la Comisión del Canal
Hace poco el actual Oficial Jefe de Finanzas de la Comisión del Canal, Ricaurte Vásquez, afirmaba (El Panamá América, 7/10/97) que el día en que Panamá administre el Canal se darán "cambios significativos en la manera en que la corporación" operará, convirtiéndose de una corporación regida por un presupuesto a una corporación con fines de lucro.
Sorprende que sea el jefe de Finanzas de la Comisión quien haga esta declaración ya que NO es el señor Vásquez, el vocero del Canal NI un representante oficial del Gobierno de Panamá y su afirmación supone un cambio radical de las políticas administrativas que han prevalecido en esa empresa desde su inicio. Sorprende además, que sea un funcionario de esa agencia norteamericana el que opine sobre cómo se manejará el Canal cuando la República de Panamá asuma su control. Quizás, habiendo sido el señor Vásquez, ministro de Estado en gobiernos anteriores se olvide que en estos momentos es ahora un funcionario de una agencia norteamericana ante la cual Panamá tiene sus representantes y voceros autorizados en los miembros panameños que forman parte de la Junta Directiva de la Comisión del Canal.
Si algo debe preocuparnos a los panameños es el saber ganarnos la confianza de los usuarios del Canal ya que estos miran con cierto recelo una futura administración panameña. Hoy, el Canal de Panamá no es lo que fuera hace unas décadas. Desde la Segunda Guerra Mundial han surgido alternativas tecnológicas que compiten con el servicio que presta el Canal (por ejemplo: los puentes terrestres y los sistemas intermodales: las petroterminales; los barcos Post-Panamax que, no pudiendo pasar por el Canal por su tamaño, dan la vuelta al Cono Sur o utilizan el Canal de Suez; ahora tenemos además los sueños de países hermanos con miras a construir otro canal o puente terrestre que - de convertirse en realidad - podría competir con el de Panamá; etc.)
Un temor que tienen los principales usuarios (navieros) es precisamente la tendencia nuestra a improvisar. Ya en septiembre, en el Congreso Universal del Canal, diversos grupos de usuarios expresaron su temor al alza de los peajes y hubo aún quienes nos recordaron que existen alternativas al Canal de Panamá.
Hablar de convertir el Canal en una empresa de lucro cuando, en menos de dos años, los peajes han subido en más de un 16 por ciento sin contar otros aumentos agregados, no es precisamente lo más conducente para ganarnos la confianza de los usuarios. Los últimos aumentos de peaje se justificaron por la necesidad de llevar a cabo obras muy costosas de modernización del Canal. Hace poco uno de los representantes de una de las navieras que usa el Canal, me comentaba que con otros costos agregados el aumento se acerca a un 20 por ciento. Señalaba este usuario que cuando, en un futuro no lejano, la Comisión del Canal tenga que salir a buscar fuentes de financiamiento para llevar a cabo los trabajos de la tercera exclusa y la ampliación de la vía acuática (que costará billones) Panamá podría encontrar oídos sordos entre las compañías navieras.
De fortalecerse la duda sobre la seriedad del compromiso que tiene Panamá de manejar el Canal en forma eficiente y para beneficio tanto del país como del tránsito marítimo mundial podríamos estar matando una gallina de huevos de oro. La confianza en el futuro manejo del Canal es crucial para el usuario. A veces, el pánico que surge (un factor psicológico) en un sector puede llevar al traste con las empresas más ricas de un país y crear un caos económico. No tenemos más que mirar la historia de la Gran Depresión de la década de los 30"s que fue provocada por un pánico generalizado. El factor psicológico puede ser de trascendental importancia en el desarrollo de una economía como lo reconocen muchos economistas. Recientemente, el ministro Guillermo Chapman afirmaba, con optimismo, que "se ha restaurado la confianza y la credibilidad en las reformas económicas" algo que, según él, estimulará el crecimiento económico del país. (Ojalá ¡así sea!)
Es posible que con la crisis financiera y bancarrota de muchas de las principales industrias y bancos asiáticos, el tránsito por el Canal también se va afectado. Sólo el tiempo lo dirá. Lo cierto es que debemos aprender de la historia para prevenir errores y problemas futuros. Sea cierta o no la afirmación del señor Vásquez, se justifique o no manejar el Canal con criterio de lucro, mientras Panamá no asuma el control del Canal y haya probado al mundo que somos capaces de administrarlo con la misma y aún mayor eficiencia que hasta ahora (y podemos hacerlo si somos capaces de dejar por fuera ciertos vicios muy nuestros) debemos tener mucho cuidado con lo que hacemos y decimos.

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