¿Por qué perdió Martín Torrijos?
Una broma que se achaca a los economistas es que el lunes saben perfectamente por qué las cosas salieron desastrosamente el sábado. Los norteamericanos tienen otro dicho para la misma circunstancia diciendo de algún comentarista que es "monday morning quarterback" o sea, el que descubre el lunes ¿cómo se perdió el juego de fútbol del sábado? Hechas las aclaraciones del ambicioso título incluyo que luego de más de treinta años de militancia liberal, hace ya años que me jubilé del partidismo y sólo me interesa esta actividad como el ciudadano común en que devine.
Entrando en materia dividamos estos juicios en a) Matemáticamente hablando y b) Razonando.
Extraoficialmente se sabe que la señora Mireya Moscoso superó al señor Martín Torrijos por noventa mil (90,000) votos, pero el PRD superó al Partido Arnulfista de la Presidenta Electa en unos treinta mil (30,000) votos. Luego ¿de dónde salió el triunfo de la dama? De sus aliados, pero fundamentalmente del MOLIRENA que le aportó ciento cuarenta mil (140,000) votantes. En cambio Torrijos no tuvo mayor respaldo de sus aliados: entre los tres partidos menores sólo contribuyeron con setenta y siete mil (77,000) votantes. Es interesante acotar aquí que Solidaridad dio a Torrijos 1.76% de los votos emitidos pero para legislador logró 5.69% y el Partido Liberal Nacional le dio 2.79% de votos presidenciales, pero 6.13% a sus propios legisladores.
En buen romance los votos del PRD para presidente y para legislador son casi iguales mientras que en Solidaridad y Liberal Nacional hay un abismo de noventa y dos mil (92,000) votos entre los sufragios de legislador y los de presidente. Si recordamos que la diferencia entre Mireya y Torrijos es de noventa mil (90,000), saque usted sus propias conclusiones.
En 1994 la candidata Mireya Moscoso de Gruber era la oficialista y cargaba con la mala imagen de Guillermo Endara, Ana Mae de Endara, ministros como Marcos Alarcón, Juan Chevalier y las autoridades selectivas de Chinchorro Carles. No estoy enjuiciando su labor sino lo que en publicidad y política se llama "percepción" que es lo que cuenta tanto en el mercadeo de productos como en el de candidaturas. Ahora en 1999 el oficialista era Torrijos y la oposición hizo un magnífico trabajo publicitario influyendo en los electores la idea de asociación entre el candidato Torrijos y el presidente Pérez Balladares. Sin enjuiciar al gobierno de éste, el ajuste al Código Laboral, la rebaja de aranceles, el aumento a los ministros de Estado, el desastroso intento de reelección, la eliminación de las jubilaciones especiales y políticas de gobierno, no pudieron ser distanciadas por las campañas publicitarias del joven Martín. En el elector Torrijos era el continuismo.
En política hay un axioma: No es lo que eres sino lo que la gente cree que eres.
Otro fenómeno político es la tendencia a oponerse al gobierno, cualquiera que sea y en el caso del PRD que gobernó con los militares, se desarrolló un temor a la permanencia de ese partido por dos períodos seguidos. Muchos pensaron que era peligroso y que no habría alternabilidad que es base de la democracia. Vale anotar que en nuestra historia política, gobernar más de dos períodos ha sido la excepción que sólo lograron en contadas ocasiones los liberales y con discutidas elecciones para decirlo de la manera más recatada.
Es muy posible que también a la publicitada representatividad de la juventud de Torrijos, se opuso la candidatura de una mujer a la Presidencia de la República.
Como si fuera poco Torrijos emerge como candidato a última hora ante la derrota reeleccionista de Pérez Balladares mientras que Moscoso sale a trabajar las calles a partir del 3 de mayo de 1994.
Mucho se seguirá comentando si el voto panameño es fundamentalmente racional o emocional, seguramente esa misma pregunta se hacen en otras latitudes. No en vano se postulan campeones de los diferentes deportes, periodistas conocidos, dirigentes de clubes cívicos y organizaciones no gubernamentales. Por mi parte, sin partidismo ni intereses que defender, escribo por pura curiosidad política, resabios de mi antigua militancia en fundaciones liberales y el extinto Partido Liberal original. Aparte de esos escasos méritos, no me calumnien de "analista político".
Entrando en materia dividamos estos juicios en a) Matemáticamente hablando y b) Razonando.
Extraoficialmente se sabe que la señora Mireya Moscoso superó al señor Martín Torrijos por noventa mil (90,000) votos, pero el PRD superó al Partido Arnulfista de la Presidenta Electa en unos treinta mil (30,000) votos. Luego ¿de dónde salió el triunfo de la dama? De sus aliados, pero fundamentalmente del MOLIRENA que le aportó ciento cuarenta mil (140,000) votantes. En cambio Torrijos no tuvo mayor respaldo de sus aliados: entre los tres partidos menores sólo contribuyeron con setenta y siete mil (77,000) votantes. Es interesante acotar aquí que Solidaridad dio a Torrijos 1.76% de los votos emitidos pero para legislador logró 5.69% y el Partido Liberal Nacional le dio 2.79% de votos presidenciales, pero 6.13% a sus propios legisladores.
En buen romance los votos del PRD para presidente y para legislador son casi iguales mientras que en Solidaridad y Liberal Nacional hay un abismo de noventa y dos mil (92,000) votos entre los sufragios de legislador y los de presidente. Si recordamos que la diferencia entre Mireya y Torrijos es de noventa mil (90,000), saque usted sus propias conclusiones.
En 1994 la candidata Mireya Moscoso de Gruber era la oficialista y cargaba con la mala imagen de Guillermo Endara, Ana Mae de Endara, ministros como Marcos Alarcón, Juan Chevalier y las autoridades selectivas de Chinchorro Carles. No estoy enjuiciando su labor sino lo que en publicidad y política se llama "percepción" que es lo que cuenta tanto en el mercadeo de productos como en el de candidaturas. Ahora en 1999 el oficialista era Torrijos y la oposición hizo un magnífico trabajo publicitario influyendo en los electores la idea de asociación entre el candidato Torrijos y el presidente Pérez Balladares. Sin enjuiciar al gobierno de éste, el ajuste al Código Laboral, la rebaja de aranceles, el aumento a los ministros de Estado, el desastroso intento de reelección, la eliminación de las jubilaciones especiales y políticas de gobierno, no pudieron ser distanciadas por las campañas publicitarias del joven Martín. En el elector Torrijos era el continuismo.
En política hay un axioma: No es lo que eres sino lo que la gente cree que eres.
Otro fenómeno político es la tendencia a oponerse al gobierno, cualquiera que sea y en el caso del PRD que gobernó con los militares, se desarrolló un temor a la permanencia de ese partido por dos períodos seguidos. Muchos pensaron que era peligroso y que no habría alternabilidad que es base de la democracia. Vale anotar que en nuestra historia política, gobernar más de dos períodos ha sido la excepción que sólo lograron en contadas ocasiones los liberales y con discutidas elecciones para decirlo de la manera más recatada.
Es muy posible que también a la publicitada representatividad de la juventud de Torrijos, se opuso la candidatura de una mujer a la Presidencia de la República.
Como si fuera poco Torrijos emerge como candidato a última hora ante la derrota reeleccionista de Pérez Balladares mientras que Moscoso sale a trabajar las calles a partir del 3 de mayo de 1994.
Mucho se seguirá comentando si el voto panameño es fundamentalmente racional o emocional, seguramente esa misma pregunta se hacen en otras latitudes. No en vano se postulan campeones de los diferentes deportes, periodistas conocidos, dirigentes de clubes cívicos y organizaciones no gubernamentales. Por mi parte, sin partidismo ni intereses que defender, escribo por pura curiosidad política, resabios de mi antigua militancia en fundaciones liberales y el extinto Partido Liberal original. Aparte de esos escasos méritos, no me calumnien de "analista político".