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&#191Quién deberá recibir el Canal?


El viernes 31 de diciembre de 1999, será marcado en la historia de nuestra República, como una de las fehcas más memorables, después de aquel glorioso atardecer del 3 de noviembre de 1903. Esa fecha marcará el fin de casi un siglo de ocupación norteamericana de una faja de tierra que históricamente jamás dejó de ser panameña.
Esta trascendental fecha deberá ser celebrada por todos los panameños, como la culminación de una era de luchas de generaciones para el logro de nuestra integración e identidad como nación libre, soberana e independiente. Ningún panameño o generación de panameños se puede abrogar el privilegio de haber logrado terminar con el enclave colonial que los norteamericanos mantuvieron en esta faja de nuestra tierra. Esta tierra y todos sus recursos pertenecen a todos los panameños y ahora ha de ser para beneficio de todos los hombres y mujeres que habitamos en esta pequeña nación.
¿Pero, quién deberá recibir de manos de los norteamericanos la administración de las tierras y aguas que un ignominioso tratado les confirió? Nuestra humilde opinión es que en este acto deberá estar representada toda la nación panameña, desde el más humilde campesino e indígena de nuestra campiña, hasta los más encopetados señores de nuestra urbe capitalina. Todos lo panameños unidos, hoy más que nunca, ese día haremos una promesa de paz, trabajo y confraternidad e iniciaremos una nueva era con dignidad y esperanza.
Como no será posible tener a todos los panameños en ese memorable acto proponemos que, cada corregimiento que compone nuestra división política territorial, esté representado por un niño, como símbolo de nuestro futuro, y a los cuales vamos a legar el compromiso de administrar, mantener, defender y preservar este recurso para beneficio de las presentes y futuras generaciones. Proponemos que en este acto simbólico estén presentes la mayor cantidad de aquellos panameños ya retirados y que laboraron en la construcción, administración, operación y mantenimiento de esta magna obra. Simbólicamente, estos señores recibirán de manos de los norteamericanos las tierras y aguas del Canal, y a su vez las entregarán a los niños, como un legado de las pasadas a las futuras generaciones.

101 años de Panamá América

 
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