3 de Noviembre con Bush
Celebramos hoy con regocijo el nacimiento de la República. En esta ocasión, la fecha tiene lugar en víspera de la visita a nuestro país del presidente norteamericano George Bush hijo, quien vendrá seguramente a reiterar los vínculos de amistad y mutuos intereses que se remontan a medio siglo anteriores al 3 de noviembre de 1903, cuando ocurrió la declaratoria de independencia de Panamá de Colombia.
Desde entonces, fue un largo y trabajoso camino que nos tomó un siglo para consolidar la plena independencia, que obtuvimos mediatizada por el Tratado del Canal de 1903, el cual autorizó a Estados Unidos a construir el paso interoceánico, administrarlo y defenderlo como si fuera soberano, a más de que se le concedieron derechos propios de una tutoría sobre la nueva república.
Los Tratados Torrijos-Carter de 1977 y antes que ellos el Tratado Arias-Roosevelt de 1936, fueron pasos decisivos en dicha consolidación. Ambos convenios, sin embargo, no hubieran ocurrido sin ser sustentados en una admirable y obstinada militancia de la nación panameña para conquistar su verdadera independencia, lo cual tuvo efecto el 31 de diciembre de 1999, fecha en que la gran nación del norte hizo entrega a nuestro país del Canal y devolvió las áreas de la antigua Zona del Canal.
En fin hay una larga y complicada historia entre aquel lejano 3 de noviembre y la fecha de hoy. Pero en ambas, la visita del presidente Teodoro Roosevelt, con ocasión a la construcción del Canal y luego las del presidente Franklin D. Roosevelt en relación con los Tratados de 1936 y en esta ocasión la del presidente George W. Bush, simbolizan una especial, íntima y mutuamente beneficiosa relación que ninguno de los dos países debiéramos olvidar, no importa la desproporción entre ambos. La próxima ampliación del Canal y el interés, otra vez coincidente, de los dos países en esa obra, allana cualquier diferencia.
Desde entonces, fue un largo y trabajoso camino que nos tomó un siglo para consolidar la plena independencia, que obtuvimos mediatizada por el Tratado del Canal de 1903, el cual autorizó a Estados Unidos a construir el paso interoceánico, administrarlo y defenderlo como si fuera soberano, a más de que se le concedieron derechos propios de una tutoría sobre la nueva república.
Los Tratados Torrijos-Carter de 1977 y antes que ellos el Tratado Arias-Roosevelt de 1936, fueron pasos decisivos en dicha consolidación. Ambos convenios, sin embargo, no hubieran ocurrido sin ser sustentados en una admirable y obstinada militancia de la nación panameña para conquistar su verdadera independencia, lo cual tuvo efecto el 31 de diciembre de 1999, fecha en que la gran nación del norte hizo entrega a nuestro país del Canal y devolvió las áreas de la antigua Zona del Canal.
En fin hay una larga y complicada historia entre aquel lejano 3 de noviembre y la fecha de hoy. Pero en ambas, la visita del presidente Teodoro Roosevelt, con ocasión a la construcción del Canal y luego las del presidente Franklin D. Roosevelt en relación con los Tratados de 1936 y en esta ocasión la del presidente George W. Bush, simbolizan una especial, íntima y mutuamente beneficiosa relación que ninguno de los dos países debiéramos olvidar, no importa la desproporción entre ambos. La próxima ampliación del Canal y el interés, otra vez coincidente, de los dos países en esa obra, allana cualquier diferencia.