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500 años de la muerte de Colón


Genovés, andaluz, mallorquí, gallego, catalán, portugués, todas son cunas probables del Gran Almirante de las Indias.
Sevilla y Santo Domingo se disputan la autenticidad de su sepulcro.
Apenas medio milenio después de su existencia y hazaña, sabemos más de los personajes bíblicos que del hombre que le entregó al mundo un hemisferio totalmente inédito.
Colón es un enigma que ni los más avezados investigadores han podido descifrar.
¿Quién fue realmente este Cristóbal Colón que pasa por ferviente cristiano y puede ser un judío encubierto por temor a las opresiones de la época?
¿Cómo este supuesto marino italiano redacta con fluidez en romance castellano?
De lo que estamos seguros es que sus viajes a tierras desconocidas marcaron un trastrocamiento radical en la concepción del universo, en el saber científico, en las nociones sobre el hombre.
Los estudiosos afirman que murió equivocado y desubicado ante la magnitud de lo que había llevado a cabo; que nunca supo con certeza dónde estuvo y afirmaba que sus periplos por el gran mar llevaron a los europeos nuevamente a las puertas de China, el Japón y otras regiones legendarias del Oriente ignoto.
Sin embargo, sospecho que Colón intuyó que lo descubierto era un mundo nuevo, una pasmosa realidad diferente cuyo velo misterioso él levantó.
Más allá de las nubosidades históricas y de las leyendas tejidas alrededor de su figura y los sucesos que protagonizó, varios elementos sobresalen:
- que Luis de Torres, el judío converso que llevó por intérprete, bajó a tierra para entenderse con el Gran Khan, experto como era en hebreo y árabe. La realidad humana y lingüística fue muy otra. Aquello no es el Oriente quimérico. Primera inmensa disparidad...
- los indios que trajo de muestra a España no son negros de la Guinea portuguesa, sino otra topología humana, rara y única.
- los objetos artesanales nada tienen de China, ni de India, ni de Indonesia.
Su poderosa intuición, su experiencia en el océano, sus lecturas asiduas le permiten adivinar que se trata de tierras hasta ahora extrañas. Colón es levemente consciente de su proeza irrepetible. Así lo consigna en muchos pasajes de su Diario de abordo y otros escritos.
Lo que apenas sospechó sería expresado por uno de los cronistas, el italiano hispanizado Pedro Mártín de Anglería, quien escribió de Colón esta contundente definición: "Novi Orbis Repetor", Descubridor del Mundo Nuevo.
Viraje radical de la historia, el estreno de un capítulo inesperado del curso de la humanidad.
Colón murió en Valladolid de Castilla el 20 de mayo de 1506. Sus descendientes sí supieron reclamar ante la Corona los méritos y derechos de su ilustre antepasado.
Medio milenio más tarde, todavía América está en proceso de descubrimiento y de formación. Colón aceleró las ruedas de la historia. Con sus viajes se completaría una imagen del mundo, el conocimiento demostrado que daría paso a la ciencia moderna.

101 años de Panamá América

 
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