Abuso intolerable sin sanción
El problema de los estacionamientos de vehículos en nuestro país es sumamente agudo por la falta de suficientes espacios adecuados. En gran parte, ello se debe a quienes audaz y arbitrariamente se los apropian colocando letreros de derecho exclusivo de uso. En algunos casos el abuso ha llegado al extremo de haberse taladrado el pavimento para colocar allí letreros en forma fija y protectora de la usurpación.
Algunos de ellos se han reservado varios espacios que no llegan a ocuparse totalmente, mientras miles de conductores de vehículos, creyendo legal el acaparamiento, afanosamente buscan dónde estacionarse, lo que aumenta los caóticos tranques que a diario sufrimos.
Consultamos la situación en la Alcaldía del Distrito de Panamá. Nos informaron que allí ni se dan en arriendo espacios públicos a nadie ni se otorgan concesiones para estacionamientos privados. En consecuencia, ningún conductor de vehículo tiene por qué abstenerse de ocupar cualquier espacio de nuestras vías públicas contiguo a las aceras.
La Ley No. 6 de 1 de febrero de 2006 por la cual se reglamenta el ordenamiento territorial para el desarrollo urbano, determina que el mismo "se fundamentará en el reconocimiento de la función social y ambiental de la propiedad, en la prevalencia del interés social sobre el particular". Queda así demostrado que por lo general no es válido lo que los acaparadores hacen en perjuicio de la utilidad pública. La aludida ley también define el espacio público, así: "Conjunto de inmuebles y elementos arquitectónicos y naturales públicos, destinados por su naturaleza uso o afectación de necesidades urbanas colectivas".
Por todo lo expuesto, las autoridades deben proceder a ordenar el retiro de cuanto letrero exista en acaparamiento de espacios públicos y señalar periodo determinado para cumplir con lo ordenado. Tienen ahora la palabra la Alcaldía, el Ministerio de Vivienda y la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre.