¡Acabemos con los fracasos en Inglés...ya!
En vísperas del inicio de un nuevo años escolar, he querido dirigir una mirada retrospectiva para evaluar mis retos, logros y fracasos en la grata misión de facilitador de la educación durante más de cuatro décadas. Me siento satisfecho por lo logrado entre mis ex - alumnos quienes, al no depender de una evaluación de mi parte, hoy me juzgan a conciencia, libremente, sin "temor" a una mala calificación.
El tema de nuestra charla ocasionales desemboca, casi siempre, en el problema de los fracasos escolares en inglés, en la frustración que sienten tanto profesores como estudiantes, en el alto costo que estos problemas conllevan para el presupuesto del Ministerio de Educación (Ver El Panamá América, 18 mayo / 1999, primera plana.) y en los efectos que los fracasos tienen en una juventud mal preparada para la vida cuando se enfrenta a un mercado laboral cada vez más exigente, que necesita y no consigue buenos empleados bilingües. Y el problema no es solamente nuestro. En Miami, la Cámara de Comercio del Gran Miami advierte que "Si dentro 15 años esta comunidad no tiene empleados bilingües, no habrá personas aquí para cubrir los puestos de trabajos que se van a necesitar". La Prensa, 7/dic. /1998, p. 31 A)
En un artículo anterior (La Prensa, 12/ sept. 1996) hicimos un llamado a los profesores de inglés del país para que, cumpliendo con nuestra obligación pedagógica, buscáramos soluciones para aliviar o resolver los estragos causados por estos problemas. Con la experiencia que nos dan los años de enseñanza, el estudio de la situación y la observación de los hechos, hemos desarrollado la metodología 1 Aux. 2 Verb 3 Connector, por medio de la cual los estudiantes lograran hablar desde el primer día de clases y los fracasos escolares han sido eliminados totalmente. Hemos podido comprobar este aserto, otra vez, con los cientos de estudiantes que han estudiado con esta metodología en el Nova Learning Institute de esta ciudad y con el testimonio de sus profesores. Esta metodología requiere que el profesor emplee ciertos principios didácticos sencillos y fáciles de aplicar, la igual que el desarrollo de actividades que han sido usadas, desde hace mucho tiempo, por los grandes maestros de la enseñanza, y que mantienen a los estudiantes interactuando constantemente durante todo el período de la clase, sin dejar lugar para el fracaso. La metodología está basada en lo que el sentido común nos dicta, y resulta muy efectiva.
Advierto al lector que tengo 78 años de edad y que, precisamente por esa circunstancia, he llegado a comprender mejor la naturaleza humana y el deseo constate del hombre por superarse; al mismo tiempo que he desarrollado una más profunda comprensión de la íntima relación que existe en el proceso de enseñar y aprender. Por todo lo anterior, me permito lanzar, desde estas líneas, un respetuoso reto a las autoridades del Ministerio de Educación, a todas las instituciones educativas y a los profesores que piensen que las dos aseveraciones hechas anteriormente son "un poco románticas" para demostrarles en un seminario - taller que los estudiantes sí pueden hablar el inglés, dentro del contexto del material estudiado, desde el primer día de clases, que pueden seguir hablándolo cada vez mejor y que sí se puede lograr que los fracasos escolares sean solamente una desagradable pesadilla del pasado. ¡Se puede lograr!
Hemos cumplido con la mayor parte de nuestra misión pedagógica; ahora deseamos compartir lo logrado con los colegas que lo deseen.
El tema de nuestra charla ocasionales desemboca, casi siempre, en el problema de los fracasos escolares en inglés, en la frustración que sienten tanto profesores como estudiantes, en el alto costo que estos problemas conllevan para el presupuesto del Ministerio de Educación (Ver El Panamá América, 18 mayo / 1999, primera plana.) y en los efectos que los fracasos tienen en una juventud mal preparada para la vida cuando se enfrenta a un mercado laboral cada vez más exigente, que necesita y no consigue buenos empleados bilingües. Y el problema no es solamente nuestro. En Miami, la Cámara de Comercio del Gran Miami advierte que "Si dentro 15 años esta comunidad no tiene empleados bilingües, no habrá personas aquí para cubrir los puestos de trabajos que se van a necesitar". La Prensa, 7/dic. /1998, p. 31 A)
En un artículo anterior (La Prensa, 12/ sept. 1996) hicimos un llamado a los profesores de inglés del país para que, cumpliendo con nuestra obligación pedagógica, buscáramos soluciones para aliviar o resolver los estragos causados por estos problemas. Con la experiencia que nos dan los años de enseñanza, el estudio de la situación y la observación de los hechos, hemos desarrollado la metodología 1 Aux. 2 Verb 3 Connector, por medio de la cual los estudiantes lograran hablar desde el primer día de clases y los fracasos escolares han sido eliminados totalmente. Hemos podido comprobar este aserto, otra vez, con los cientos de estudiantes que han estudiado con esta metodología en el Nova Learning Institute de esta ciudad y con el testimonio de sus profesores. Esta metodología requiere que el profesor emplee ciertos principios didácticos sencillos y fáciles de aplicar, la igual que el desarrollo de actividades que han sido usadas, desde hace mucho tiempo, por los grandes maestros de la enseñanza, y que mantienen a los estudiantes interactuando constantemente durante todo el período de la clase, sin dejar lugar para el fracaso. La metodología está basada en lo que el sentido común nos dicta, y resulta muy efectiva.
Advierto al lector que tengo 78 años de edad y que, precisamente por esa circunstancia, he llegado a comprender mejor la naturaleza humana y el deseo constate del hombre por superarse; al mismo tiempo que he desarrollado una más profunda comprensión de la íntima relación que existe en el proceso de enseñar y aprender. Por todo lo anterior, me permito lanzar, desde estas líneas, un respetuoso reto a las autoridades del Ministerio de Educación, a todas las instituciones educativas y a los profesores que piensen que las dos aseveraciones hechas anteriormente son "un poco románticas" para demostrarles en un seminario - taller que los estudiantes sí pueden hablar el inglés, dentro del contexto del material estudiado, desde el primer día de clases, que pueden seguir hablándolo cada vez mejor y que sí se puede lograr que los fracasos escolares sean solamente una desagradable pesadilla del pasado. ¡Se puede lograr!
Hemos cumplido con la mayor parte de nuestra misión pedagógica; ahora deseamos compartir lo logrado con los colegas que lo deseen.