Accidentes aéreos en el año que acaba
Fueron demasiados los accidentes que sufrieron los helicópteros y avionetas de uso doméstico. Lo que preocupa es que la mayoría tuvo como protagonistas a estudiantes que aspiraban a conseguir las alas de piloto.
Este número tan elevado de lo que entre los legos llamamos accidentes, debe ser motivo de preocupación para las autoridades. Como siempre, la falta de supervisión puede ser la explicación de todo. Es urgente que se creen, o mejoren, los mecanismos que servirían para evitar estos trágicos sucesos.
Queda claro que algo no está bien en el sistema de enseñanza de vuelo. Pueden ser los procedimientos o protocolos que se están usando; la falta de capacitación de los instructores o, lo que resulta macabro, el mal estado de las naves que se usan en los cursos de instrucción.
Sea lo que sea, es urgente que las autoridades de Aeronáutica Civil tomen cartas en el asunto. No podemos permitir más muertes, por la baladí excusa de la pereza administrativa.