Aclaración conveniente
Nuestros comentarios del jueves pasado, fueron sobre gazapos y otros errores. Tras un punto, manifestamos: "Tampoco se debe decir ahorrista, sino ahorrador". Eso enojó al Sr. Julio Sanjur, quien escribió diciéndonos que no sabía qué versión de diccionario de la Real Academia de la Lengua Española teníamos, porque en el suyo sí aparece la palabra ahorrista, como si nosotros hubiéramos negado su existencia. Ella figura en nuestro diccionario, como también la palabra "ahorrador". Esta es la auténtica, común al mundo hispano hablante, que la define así no más: ! "Que ahorra".
"Ahorrista es un regionalismo de seis países latinoamericanos. Cometimos, sí, el error de no haber manifestado que es preferible referirse a ahorrador en vez de "ahorrista", palabra cuya existencia jamás hemos negado.
El enojo condujo al señor Sanjur a tratarnos, de salida, como "seudo eruditos" y remató diciendo que no hay que "ser unos vulgares autómatas marcadores de tildes y de comas."
En primer lugar, jamás hemos pretendido pasar por eruditos. Hace mucho tiempo advertimos que mientras más leemos y estudiamos, descubrimos que nuestra supina ignorancia es mucho más profunda de lo que pensábamos. Lo aceptamos con resignación. En torno a las comas y tildes que tanto desprecia el señor Sanjur, advertimos que usa ambas en su escrito. Hace muy bien. Sin las comas, muchas ideas quedarían difusamente expresadas. En cuanto a las tildes, advertimos que, a pesar de su aborrecimiento, también las usa. Lo felicitamos. El subconsciente, posiblemente, lo ha llevado a comprender que el papel de ellas es maravilloso.
La tilde en nuestro idioma juega un importantísimo papel orientador y diferenciador para la pronunciación y comprensión de las palabras y determinar a qué tiempo se refieren. Evitan el caos. No significa lo mismo decir tráfico, que trafico o traficó, ni lúbrico, que lubrico o lubricó. Estos casos abundan.
Aunque no podemos evitar que el señor Sanjur aborrezca ambos signos ortográficos le imploramos que, por piedad, no los sepulte.
(cdabadia@cwpanama.net)
"Ahorrista es un regionalismo de seis países latinoamericanos. Cometimos, sí, el error de no haber manifestado que es preferible referirse a ahorrador en vez de "ahorrista", palabra cuya existencia jamás hemos negado.
El enojo condujo al señor Sanjur a tratarnos, de salida, como "seudo eruditos" y remató diciendo que no hay que "ser unos vulgares autómatas marcadores de tildes y de comas."
En primer lugar, jamás hemos pretendido pasar por eruditos. Hace mucho tiempo advertimos que mientras más leemos y estudiamos, descubrimos que nuestra supina ignorancia es mucho más profunda de lo que pensábamos. Lo aceptamos con resignación. En torno a las comas y tildes que tanto desprecia el señor Sanjur, advertimos que usa ambas en su escrito. Hace muy bien. Sin las comas, muchas ideas quedarían difusamente expresadas. En cuanto a las tildes, advertimos que, a pesar de su aborrecimiento, también las usa. Lo felicitamos. El subconsciente, posiblemente, lo ha llevado a comprender que el papel de ellas es maravilloso.
La tilde en nuestro idioma juega un importantísimo papel orientador y diferenciador para la pronunciación y comprensión de las palabras y determinar a qué tiempo se refieren. Evitan el caos. No significa lo mismo decir tráfico, que trafico o traficó, ni lúbrico, que lubrico o lubricó. Estos casos abundan.
Aunque no podemos evitar que el señor Sanjur aborrezca ambos signos ortográficos le imploramos que, por piedad, no los sepulte.
(cdabadia@cwpanama.net)