Aclaración necesaria
Licenciado
Diógenes Cedeño Cenci
Profesor de la Universidad de Panamá
Estimado Señor:
Me dirijo a Ud. en relación al prólogo que escribió a la obra "Nuñez de Balboa" de Octavio Méndez Pereira, con el patrocinio de la Asamblea Legislativa. En dicho prólogo asevera Ud. que "en 1935, mediante sus gestiones, recibió el apoyo (Méndez Pereira) del Dr. Harmodio Arias para que se fundara la Universidad, su obra cumbre, de la cual fue Rector Magnífico casi por dos decenios y en donde a juicio de Rodrigo Miró, está lo más trascendente de su legado intelectual" (página 6).
Nunca he pretendido restarle méritos a Octavio Méndez Pereira, pero una serie de datos históricos muy fáciles de comprobar, establecen fidedignamente que, contrario a lo que Ud. asevera en el aludido prólogo, no fue el doctor Harmodio Arias quien apoyó la iniciativa del doctor Méndez Pereira, sino que éste, en verdad, a última hora cedió ante el proyecto de la Universidad de Panamá concebido por el doctor Harmodio Arias.
Después de su regreso al país en 1912 con el título de Doctor en Derecho y Ciencias Políticas obtenido en la Universidad de Londres, Harmodio Arias apoyó personalmente diversos intentos organizativos de centros de estudios superiores, como la Facultad Nacional de Derecho y la Escuela de Derecho y Ciencias Políticas. En uno de sus escritos expresó que la educación era fundamental porque "los hombres educados no se someten a los degradantes lazos de la servidumbre".
Por su lado, Octavio Méndez Pereira propuso en 1924 la creación de una Universidad Bolivariana en un Congreso Panamericano que tuvo lugar en Lima. Pero en Panamá tomó cuerpo una corriente contraria al proyecto de Méndez Pereira, corriente encabezada por Nicolás Victoria Jaén, quien consideró utópica tal iniciativa. Ese proyecto abortó a causa de la crisis económica de 1929, a pesar que se dictó el decreto que instituyó la Universidad Bolivariana, como eco del Congreso Bolivariano celebrado en Panamá por el centenario del Congreso Anfictiónico. Luego en 1935 el doctor Harmodio Arias avaló la Escuela Libre de Derecho, dirigida por Demetrio A. Porras, dándole reconocimiento oficial.
El doctor Méndez Pereira escribió una serie de artículos en su columna "Motivos Efímeros" de "La Estrella de Panamá" acerca del proyecto de universidad, concebido por Harmodio Arias, sosteniendo que no existían las condiciones propicias para la creación de la Universidad Nacional. El 10 de febrero de 1935 apareció otro artículo en el mismo diario en el que expresó "pensar en organizar una universidad con solo nuestros recursos y de una sola vez es una ilusión". En su lugar propuso la creación de cursos pre-universitarios como los que se dictaban en el Junior College de Balboa. Este artículo suscitó una polémica con otros profesionales panameños como Baltazar Isaza Calderón y Publio A. Vásquez.
Sin embargo, la fundación de la universidad ya estaba en marcha por el deseo expreso del Presidente Harmodio Arias, con la entusiasta colaboración del Subsecretario de Instrucción Pública José Pezet.
Finalmente, el 29 de mayo de 1935 el Presidente Harmodio Arias dictó el Decreto Ejecutivo No. 29 por el cual se creó la Universidad Nacional que tendría por base un Colegio Central de Artes y Ciencias, en el que se podrían seguir licenciaturas de artes, farmacia, leyes, comercio, ciencias políticas y economías, y cursos preparatorios de Medicina e Ingeniería Civil.
A pesar de la crisis fiscal, el tenaz empeño del Presidente Arias logró que se destinara una partida de B/.20,000 para gastos de la Universidad durante tres semestres y otras partidas más para becarios y compras de libros para la biblioteca. El 7 de octubre de ese año, en acto solemne en el local del Instituto Nacional, se inauguró formalmente la Universidad Nacional de Panamá, apadrinada por las universidades de Salamanca y San Marcos de Lima con la presencia además de eminentes personalidades de las universidades de La Habana y México.
Tal es, en síntesis, señor Cedeño, el itinerario cronológico que desembocó en la fundación de la Universidad de Panamá, merced a la iniciativa pedagógica y las decisiones políticas del Presidente Harmodio Arias Madrid. Mi padre valorizó altamente los méritos intelectuales de Octavio Méndez Pereira, quien, ocupando el cargo de rector del Instituto Nacional fue nombrado por el Presidente Harmodio Arias como primer Rector de la Universidad de Panamá. El propio Octavio Méndez Pereira reconoció en su momento que "al gobierno del Dr. Harmodio Arias ha de quedarle la satisfacción y la gloria legítima, pues, de haber iniciado entre nosotros la elevación del nivel de nuestra cultura nacional".
Lamentablemente, autoridades universitarias nombradas después del golpe militar de 1968 han intentado distorsionar y silenciar la primacía política de Harmodio Arias en la creación de la Universidad. Por mezquinas motivaciones políticas incurrieron en diversos despropósitos, tan pequeños, como el retiro de su sitial de honor el óleo de su fundador ordenado por la universidad muchos años atrás.
Y en los actos celebratorios del cincuentenario de la universidad en 1985, siendo rector Ceferino Sánchez, continuaron cumpliéndose consignas políticas vergonzantes, ignorándose en todos los programas oficiales, deliberadamente, que su creación fue consecuencia directa de los desvelos personales de Harmodio Arias de crear un centro de estudios superiores puesto al servicio de nobles ideales educativos, y del desarrollo de la inteligencia nacional, no tanto por la cantidad de alumnos sino por la calidad académica de sus graduados.
La historia no puede deformarse al capricho de camarillas obstinadas porque finalmente se abre paso y pone cada cosa en el lugar que les corresponde por la trascendencia espiritual que las ánimo desde el principio.
Atentamente,
Rosario Arias de Galindo
Diógenes Cedeño Cenci
Profesor de la Universidad de Panamá
Estimado Señor:
Me dirijo a Ud. en relación al prólogo que escribió a la obra "Nuñez de Balboa" de Octavio Méndez Pereira, con el patrocinio de la Asamblea Legislativa. En dicho prólogo asevera Ud. que "en 1935, mediante sus gestiones, recibió el apoyo (Méndez Pereira) del Dr. Harmodio Arias para que se fundara la Universidad, su obra cumbre, de la cual fue Rector Magnífico casi por dos decenios y en donde a juicio de Rodrigo Miró, está lo más trascendente de su legado intelectual" (página 6).
Nunca he pretendido restarle méritos a Octavio Méndez Pereira, pero una serie de datos históricos muy fáciles de comprobar, establecen fidedignamente que, contrario a lo que Ud. asevera en el aludido prólogo, no fue el doctor Harmodio Arias quien apoyó la iniciativa del doctor Méndez Pereira, sino que éste, en verdad, a última hora cedió ante el proyecto de la Universidad de Panamá concebido por el doctor Harmodio Arias.
Después de su regreso al país en 1912 con el título de Doctor en Derecho y Ciencias Políticas obtenido en la Universidad de Londres, Harmodio Arias apoyó personalmente diversos intentos organizativos de centros de estudios superiores, como la Facultad Nacional de Derecho y la Escuela de Derecho y Ciencias Políticas. En uno de sus escritos expresó que la educación era fundamental porque "los hombres educados no se someten a los degradantes lazos de la servidumbre".
Por su lado, Octavio Méndez Pereira propuso en 1924 la creación de una Universidad Bolivariana en un Congreso Panamericano que tuvo lugar en Lima. Pero en Panamá tomó cuerpo una corriente contraria al proyecto de Méndez Pereira, corriente encabezada por Nicolás Victoria Jaén, quien consideró utópica tal iniciativa. Ese proyecto abortó a causa de la crisis económica de 1929, a pesar que se dictó el decreto que instituyó la Universidad Bolivariana, como eco del Congreso Bolivariano celebrado en Panamá por el centenario del Congreso Anfictiónico. Luego en 1935 el doctor Harmodio Arias avaló la Escuela Libre de Derecho, dirigida por Demetrio A. Porras, dándole reconocimiento oficial.
El doctor Méndez Pereira escribió una serie de artículos en su columna "Motivos Efímeros" de "La Estrella de Panamá" acerca del proyecto de universidad, concebido por Harmodio Arias, sosteniendo que no existían las condiciones propicias para la creación de la Universidad Nacional. El 10 de febrero de 1935 apareció otro artículo en el mismo diario en el que expresó "pensar en organizar una universidad con solo nuestros recursos y de una sola vez es una ilusión". En su lugar propuso la creación de cursos pre-universitarios como los que se dictaban en el Junior College de Balboa. Este artículo suscitó una polémica con otros profesionales panameños como Baltazar Isaza Calderón y Publio A. Vásquez.
Sin embargo, la fundación de la universidad ya estaba en marcha por el deseo expreso del Presidente Harmodio Arias, con la entusiasta colaboración del Subsecretario de Instrucción Pública José Pezet.
Finalmente, el 29 de mayo de 1935 el Presidente Harmodio Arias dictó el Decreto Ejecutivo No. 29 por el cual se creó la Universidad Nacional que tendría por base un Colegio Central de Artes y Ciencias, en el que se podrían seguir licenciaturas de artes, farmacia, leyes, comercio, ciencias políticas y economías, y cursos preparatorios de Medicina e Ingeniería Civil.
A pesar de la crisis fiscal, el tenaz empeño del Presidente Arias logró que se destinara una partida de B/.20,000 para gastos de la Universidad durante tres semestres y otras partidas más para becarios y compras de libros para la biblioteca. El 7 de octubre de ese año, en acto solemne en el local del Instituto Nacional, se inauguró formalmente la Universidad Nacional de Panamá, apadrinada por las universidades de Salamanca y San Marcos de Lima con la presencia además de eminentes personalidades de las universidades de La Habana y México.
Tal es, en síntesis, señor Cedeño, el itinerario cronológico que desembocó en la fundación de la Universidad de Panamá, merced a la iniciativa pedagógica y las decisiones políticas del Presidente Harmodio Arias Madrid. Mi padre valorizó altamente los méritos intelectuales de Octavio Méndez Pereira, quien, ocupando el cargo de rector del Instituto Nacional fue nombrado por el Presidente Harmodio Arias como primer Rector de la Universidad de Panamá. El propio Octavio Méndez Pereira reconoció en su momento que "al gobierno del Dr. Harmodio Arias ha de quedarle la satisfacción y la gloria legítima, pues, de haber iniciado entre nosotros la elevación del nivel de nuestra cultura nacional".
Lamentablemente, autoridades universitarias nombradas después del golpe militar de 1968 han intentado distorsionar y silenciar la primacía política de Harmodio Arias en la creación de la Universidad. Por mezquinas motivaciones políticas incurrieron en diversos despropósitos, tan pequeños, como el retiro de su sitial de honor el óleo de su fundador ordenado por la universidad muchos años atrás.
Y en los actos celebratorios del cincuentenario de la universidad en 1985, siendo rector Ceferino Sánchez, continuaron cumpliéndose consignas políticas vergonzantes, ignorándose en todos los programas oficiales, deliberadamente, que su creación fue consecuencia directa de los desvelos personales de Harmodio Arias de crear un centro de estudios superiores puesto al servicio de nobles ideales educativos, y del desarrollo de la inteligencia nacional, no tanto por la cantidad de alumnos sino por la calidad académica de sus graduados.
La historia no puede deformarse al capricho de camarillas obstinadas porque finalmente se abre paso y pone cada cosa en el lugar que les corresponde por la trascendencia espiritual que las ánimo desde el principio.
Atentamente,
Rosario Arias de Galindo