Aclarando
Teología de la Prosperidad, movimiento cristiano pentecostal con una interpretación bíblica a favor de la riqueza. Adujimos algunos textos a favor y otros en contra, de acuerdo con el uso que les han dado. Muy diversa de las otras teologías con una lectura bíblica menos a favor de la riqueza y que se trata de evitar a fuerza de no ser catalogado como de izquierda o de liberación, para no molestar a los que abundan. Fuera de la bíblico existe mucha bibliografía católica que al hablar de la riqueza entra en lo social y en lo justo que normalmente no tiene buena prensa.
Baste recordar coyunturalmente, durante este mes de la Biblia pasado, los cuatro domingos, del 23 al 26 del tiempo ordinario nos ha ofrecido la Carta de Santiago con sus consideraciones totalmente sociales y contrastantes. Lo lógico al comentarlas nos lleva a fustigar a los que tienen lo cual no es conveniente y en muchos casos para no ofender se utilizan circunloquios anodinos... Para muestra basta leer el Capítulo 5, w.1-4 cuando nos espeta : "Lloren y laméntense ustedes, los ricos, por las desgracias que les esperan. Sus riquezas se han corrompido, la polilla se ha comido sus vestidos, enmohecidos su oro y su plata, y ese moho será una prueba contra ustedes y consumirá sus carnes, como el fuego. Con esto ustedes han atesorado un castigo para los últimos días".
Francamente el lenguaje resulta nada agradable, duro y sobre todo que no viene de ningún orador o predicador de izquierda, ñángara, amargado social, de alguien venido a menos, sino de un escritor sagrado, nada menos que, según algunos, el Obispo de Jerusalén. No hay duda que el autor es un Hebreo, y dirige la carta a Hebreos cristianos, y más que un tratado teórico, toda la carta es eminentemente práctica y moral.
De salida, aunque existe el dicho que "la iglesia se sostiene del real del pobre". Existen familias católicas que han apoyado grandes obras de nuestra lglesia, con su dinero. Por tanto no podemos generalizar la condena que hace la Escritura. La verdad nos hará libres y hay que reconocer que sin la ayuda económica muchas obras no existirían. Por tanto no caben ni las interpretaciones radicales ya que la radicalidad debe comenzar por casa. Ni la otra actitud de evitar estos textos y darles un colorido “light” y pasar por estas lecturas como gato por brasas, justificando el amor a las riquezas materiales y defendiendo siempre al poderoso, sin invitar a una reflexión seria sobre el contenido del mensaje. Y aquí viene a colación aquella frase que escuché diciendo a uno : "Para mí todos los pobres son buenos, menos los que yo conozco y todos los ricos son malos menos los que yo conozco".