default

Acuerdo engañoso


Con fundada desconfianza y pena hemos visto por televisión la cándida euforia de varios representantes de gobiernos del mundo que han firmado con Mahmoud Ahmadinejad, presidente de Irán, un acuerdo sobre su programa nuclear.

Les ha hecho tragar la píldora de que tal adelanto se lleva a cabo con fines civiles y sin propósitos de agresión a otro país.

Cándido también fue el acuerdo de paz con el cual el Primer Ministro inglés Neville Chamberlain regresó de Checoslovaquia a su país, tras haberse reunido con Adolfo Hitler, con un acuerdo en el cual éste se comprometía a no seguir adelantando en su tarea expansionista mediante la fuerza, el cual violó poco tiempo después y fue lo que condujo a la Segunda Guerra Mundial, por haber invadido a Polonia.

El presidente Ahmadinejad, hace unos dos o tres años, llegó a decir que el Estado de Israel debe ser borrado del mundo.

Y hace unos dos meses, escasamente, dijo que tenía armamentos de largo alcance para castigar, sin piedad, al país que atentara contra Irán, no obstante a que en esos momentos, como hasta el presente, ningún país, mostrara constituir amenaza para el suyo.

Amanecerá y veremos. Desventuradamente abrigamos el temor de que Ahmadinejad hallará la manera de decir que el acuerdo, en alguna forma, lo ha violado alguno de los países firmantes.

Mientras tanto, el mundo vivirá con los vellos erizados y un fuerte olor a pólvora.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América