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¡Adeste, fideles!


Durante este período de Adviento de preparación para la Navidad, es casi un "sine quo non", un canto navideño en Latín, el "Adeste, fideles" que supongo que muchos repiten sin conocer su significado. Se le ha traducido y se le canta como el "Vayamos , cristianos" y tiene su sentido que respeto.
Pero el original latino "Adeste" es el imperativo del verbo compuesto latino "Adsum" de "Ad" y "sum", que significa "estoy presente", por tanto el imperativo Adeste significa "háganse presentes" "estad presentes" que es lo que todos queremos (los creyentes) estar presentes en el espíritu en la conmemoración de la primera venida de nuestro Salvador. "Fideles" fieles, ¿cuáles fieles? Los que hemos prometido ser fieles, no cualquiera que se diga fiel. Fieles a esa fe que hemos heredado y no a otra. Fieles prácticamente a los compromisos bautismales.
Estar presentes, no ausentes del verdadero significado y sentido de la Navidad, hecho que el mismo Sumo Pontífice lamenta y por tanto, exhorta a que le devolvamos el verdadero sentido a esta fecha. No es Santa Claus que ya se ha impuesto en gran parte casi substituyendo el verdadero sentido de la Navidad con su "Jo Jo Jo" casi ridículo. Ha sido una extrapolación cultural. que hace algunos años, al menos los que me ha tocado vivir con mis contemporáneos, el Santa gringo era desconocido o una excepción, hoy batalla por quitarnos el verdadero sentido .por eso hay que reafirmar pensando en el sentido autentico.
La Navidad no es simplemente una fiesta para niños. La Navidad es una fiesta de hecho, de la Encarnación. Dios ha tomado la carne verdaderamente, Dios ha tomado la carne con todas sus consecuencias. La encarnación nos afecta a todos.
El niño que nace es el Salvador y no es a niños a quienes los ángeles dicen ; les traemos una gran noticia, que en la ciudad de Belén les ha nacido a ustedes un salvador (Cfr. Lucas 2; 10-11).
Convertir la Navidad en una fiesta puramente infantil es volver a convertir al cristianismo en algo fundamentalmente sentimental, en una religión para mujeres y niños. Digo esto sin el más mínimo desprecio hacia la mujer o el niño; digo simplemente que así lo ha visto el machismo religioso.
La Navidad tampoco es una fiesta para los pobres, por lo menos en el sentido de que los pobres no necesitan que se les haga justicia solamente en diciembre.
Los pobres no necesitan comer sólo en diciembre, no sólo necesitan vestirse en diciembre, los hijos de los pobres no quieren jugar sólo en diciembre.
Los ángeles cantan Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor, "pero mientras no haya justicia, y no basta que la haya en diciembre, puede ser que Dios tenga gloria en el cielo, pero no habrá paz para los hombres por mucho que Dios lo ame".
Los que cerraban en Belén la puerta a María y José creían que le cerraban la puerta a un hombre pobre y a una mujer pobre y de hecho se la cerraban a Dios. Eso es exactamente el sentido comprometedor de la encarnación cada vez que le cerramos, no solo en diciembre, la puerta a un hombre y a una mujer pobre se la cerramos a Dios y así reclama el juez en el juicio que sí es definitivo: porque tuve hambre y no me diste de comer, fui forastero y no me hospedaste. (Mt. 25: 32-46)
La Navidad es una fiesta para todos, porque la redención es para todos. A los pobres, por ejemplo, la justicia debe llegarles no sólo en navidad sino todo el año. Ojalá cada uno de los casi tres millones de panameños podamos escuchar, una vez más, que nos ha nacido a nosotros, un Salvador. Que hay salvación y liberación para cada uno de nosotros. Feliz Navidad , en justicia y libertad.

101 años de Panamá América

 
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