“Adultización” de los niños
Este concepto no existe en el Diccionario de la Real Academia. Pero es el que se me viene al corazón y a la mente. Tal vez en un tiempo la Academia lo acepta y hasta recibo un premio por inventarlo. A lo que me quiero referir es al proceso al que sometemos a nuestros niños y adolescentes cuando les vendemos la idea de que las modas, los estilos, las formas y los modelos de los adultos son los que deben practicar para estar "in", para tener una vida normal. ¿A qué me refiero?
Creo que todo empezó por la década de los setenta. Yo soy un padre de familia de cuatro décadas. En mi época de fiestas, allá por los setenta, estaban de moda los saraos, los "night and fun" (Naita fun). Nuestras fiestas empezaban temprano. Los quinceaños de mis compañeras de escuela, ya en los ochenta, empezaban a las ocho de la noche. A las nueves ya estábamos en el bailoteo. Época de los Menudos, Chamos, Chicos, Bonny Cepeda, haitiano, los primeros reggaes. Por eso mismo momento empezó la costumbre de atrasar el inicio de las fiestas. Nosotros empezábamos a las ocho y a la una de la madrugada ya habíamos bailado lo suficiente, y nuestros padres podían ir a buscarnos. No había tanto trasnoche.
A mediados de los ochenta y sobre todo en los noventa, cambió el horario. Nacieron las discotecas. Las fiestas dejaron de ser caseras o de locales alquilados (famosos los quince en la sociedades italiana, española, Sielas). Las discotecas hicieron que las fiestas empezaran a las 11 o más tarde. Y empezó la "adultización" de los jóvenes. Hoy estos centros se han visto obligados a pedir cédulas, pues los adolescentes querían participar de las actividades de adultos antes de tiempo. La noche se volvió lo más atractivo. Amanecer luego de tu baile de graduación se hizo una "costumbre sana".
Hoy el fenómeno se ha trasladado a nuestros niños. Los medios de comunicación, en su afán de ganar "ratings" tienen una creatividad única. Han inventado diversos "realities" para niños. Muy buenos por cierto, con tremenda producción, con los mejores productores musicales, con patrocinadores incomparables, con participación de la familia -algo verdaderamente fabuloso-. ¿Qué me preocupa? ¿Por qué un programa para niños tiene que empezar a las nueve de la noche? ¿Por qué el afán de maquillarlos? ¿Por qué en sus bailes deben imitar a los artistas adultos?
Seguro me dirán que así se está moviendo la sociedad. Nosotros presentamos lo que la sociedad quiere ver. La familia es la custodia de lo que veamos y hagamos. Ánimo familia, ánimo padres de familia. Utilicemos todo esto que los medios nos envían para enseñar discernimiento a nuestros hijos. Seguro que no podemos meterlos en una burbuja de plástico para inmunizarlos del mundo. Ya Jesús dijo: "No te pido que los saques del mundo, sino que los protejas del maligno". No vamos a estar siempre cerca de nuestros hijos, pero las valores que les inculquemos los harán ser diferentes, capaces de decidir en libertad y no ser esclavos de cualquier pasión, propaganda, moda. Educa al niño y no castigarás al hombre.