default

Aeropuerto internacional para David


PANAMÁ ALCANZÓ el año pasado la cifra mágica de un millón de turistas, con un crecimiento del 12% con respecto al anterior.
Ninguna otra actividad económica ha registrado tasas de evolución tan favorables, en forma tan consistente, año tras año, en el país; lo cual no ha pasado desapercibido para los inversionistas que, rápidamente, se posesionan de sitios atractivos y los desarrollan a costo de centenares de millones de balboas generadores de empleo.
Hasta ahora, nos hemos referido varias veces al impresionante desarrollo que están teniendo los diversos proyectos de turismo de playa en la franja costera de Río Hato, fuera de los que proliferan en el Casco Viejo y la Calzada de Amador, entre otros menores.
Pero lo que está ocurriendo en Boquete, Chiriquí, es un milagro.
La apacible y encantadora ciudad, con clima de montaña, crece a las faldas del Volcán Barú, en el valle que baña el río Caldera. Enclavado caprichosamente entre suaves colinas y montañas boscosas, cargadas de neblina y bajareque, entre los que se filtran suaves los rayos del sol dibujando el arcoiris, Boquete ha sido descubierto por jubilados y hombres de negocio extranjeros ávidos de tranquilidad en un paraíso perdido.
Por doquier, escondidas entre los bosques y el espero follaje, se erigen gráciles complejos urbanísticos que respetan escrupulosamente el entorno, todo lo contrario a lo que suele ocurrir en otros lugares donde primero devastan y luego construyen. Son sitios dedicados al turismo. Junto con ellos, florecen no sólo las rosas multicolores en su tierra húmeda y fértil, sino también los restaurantes, bares, discotecas y negocios de excursión, que han hecho disparar a los cielos los precios inmobiliarios.
Frente al milagro turístico de Boquete, el Estado debe procurar proveer la infraestructura de servicios necesarios para coadyuvar con ese desarrollo generador de riqueza. Una es mantener en óptimo estado la carretera que une a esa ciudad con David, apenas treinta minutos en auto hacia el sur. La otra, es acondicionar el aeropuerto Enrique Malek de David para recibir aviones, jet privados y boeing de pasajeros de los que se usan para vuelos "charter".
Demasiados extranjeros están viviendo y siendo atraídos por el lugar. Solamente hay que darles las facilidades para que puedan movilizarse rápidamente.
De lo demás se ocupan los encantos de Boquete.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América