Afición
Creo que ahora sí podemos decir que la afición por el balompié o football es evidente en nuestro medio. Esta ha sido una de las características de nuestra comunidad en estos días en medio de otro tipo de protestas por la ley llamada la “Ley Chorizo”. Una cosa no ha afectado a la otra. Ha habido una polarización de aficiones.
La afición por el deporte de las patadas se ha hecho patente en todos los círculos y estratos sociales. Y así en distintos lugares se oyen parte de las transmisiones ora radiales ora televisivas con los gritos y exclamaciones algunas veces estentóreas describiendo alguna situación del partido; tampoco es extraño escuchar a las damas discutiendo puntos de vista respecto de su equipo favorito, y si alguien quiere saber detalles escuchen a los niños que se saben de memoria los nombres de los jugadores de cada país.
Es pues una enseñanza de cómo somos en un acontecimiento deportivo que por supuesto no nos compromete y en donde escogemos como selección personal algunos de los países participantes. Y sí nos extraña ver que algunos se identifiquen con Inglaterra, otros con Francia, con Italia, muchos con Argentina y otros con Brasil, y las razones que se aducen no convencen con tal de que el apasionamiento no nos lleve a confrontaciones verbales que a veces terminan en discusiones violentas.
Para muchos esta experiencia viene a ser como una catarsis temporal en la que tratamos de olvidar parte de las preocupaciones, las deudas, los rencores para dejarnos llevar de la emoción del triunfo o de derrota.
Increíble ha sido la reacción local con la derrota del equipo de la Madre Patria. Balde de agua helada fue para muchos la derrota inesperada aunque no se pierden las esperanzas de mejorar la presentación.
Lo lógico es pensar en el papel de los medios de comunicación y su influencia omnímoda ya que sea para bien o para mal, pone a todo el mundo a hablar del tema y a exigir la calidad de las transmisiones y el presunto derecho de poder ver todos los juegos y asimismo escuchar a tanto nuevo técnico y analista del juego que van surgiendo y se autodenominan autoridades en la materia. Que ojalá la afición durante este mes aleje de los malos pasos y acciones a muchos y no los aleje del cumplimiento de su deber diario.