Agrovisión 2004
Al grano. Tal como les prometí, hago un enfoque del Forum Agrovisión 2004, realizado hace poco y donde participaron lo candidatos a la Presidencia de la República, ante nutrido y representativo auditorio. Me adelanto a aclarar que no podré referirme a la intervención del Lic. Guillermo Endara, quien delegó en precipitado, pésimo gusto y desconsideración en su, desde ahora, ministro de Desarrollo Agropecuario, la responsabilidad del tema. Por otra parte, la realidad nos enseña que ningún ministro y menos aún en el agro, tiene la menor estabilidad como para comprometer alguna política sectorial. El propio Ing. Posse Martinz, a quien saludamos personalmente por el orden de su exposición, ha sido victimario y víctima de esta realidad, al igual que su sucesor y muchos otros. El Sr. Endara, pues, nos trajo un guiso de liebre, sin liebre, negándonos la oportunidad de conocer su pensamiento en vivo y las consiguientes respuestas sobre el sector agropecuario y ambiental.
Al candidato José Miguel Alemán le recomendé el año pasado, en la feria de La Chorrera, ya en plena campaña electoral, que su asombro por la producción de piñas en las áreas de Sanguengas, con antecedentes en Lolá Garnadera, se vería fortalecida conversando con el Ing. Cirilo Pérez y la familia Díaz, conocedores del rubro. Coincidimos que el agro es mucho más que piñas. Igual con el programa de titulación masiva de tierras. Tuvo razón el aspirante: De poco sirven los planes, si no existe la voluntad para realizarlos. Todavía quedan algunos meses para ejecutar ciertos programas de desarrollo, agónicos y huérfanos de determinación oficial, incluyendo el servicio exterior.
Ricardo Martinelli, ex ministro de Estado y poderoso empresario del mercadeo y la intermediación de alimentos, también tuvo lo suyo en su tormenta de ideas e intenciones: Las entidades del sector público agropecuario conforman un disparate de burocracia, paralelismos, politiquería e ineficacia.
El Foro saludó su disposición de producir leche, en la confianza que no llega demasiado tarde a dicha actividad. Martín Torrijos, por otro lado, trajo al tapete un tema extremadamente sensible: El rescate de valores como la solidaridad y la credibilidad; el comportamiento del hombre y la mujer panameños, en este caso los productores del campo; la necesidad de establecer una reingienería que transforme una mejor actitud hacia el trabajo, sin la cual será muy difícil realizar un programa de desarrollo.
Sobre los TLC, no hay nada en concreto; poco y nada se sabe, menos sobre el sector donde los productores ni siquiera participan. Que el nuevo ministro no venga hipotecado.
Desconozco si los candidatos o sus equipos de campaña, revisaron algunos de los hechos sobresalientes ocurridos en el agro, sobre todo en las últimas décadas, donde a partir de entonces, el país quedó anclado en su desarrollo integral. Esto nos hubiera ahorrado la tentación de redescubrir el agua tibia. Por ejemplo, refrescar la memoria sobre programas y campañas interrumpidos, desmontados u olvidados: Fomento lechero: ("Un litro más de leche"; aún se importan 13.5 millones de litros -B/30.1 millones-); pastos mejorados; microrepresas ("ni una gota de agua al mar"); salud animal: exportación masiva de novillas; repoblación equina y mular; subastas; papel de los comités de Salud; ciclos básicos mixtos, proyectos agroforestales para de verdad combatir la pobreza extrema y proteger las cuencas hidrográficas, o sea el agua. Y más recientemente el Plan Nacional de Riego, elaborado con asistencia de las Universidades de Utah y Nuevo México (USA), zonificadas con tecnología satelizada (GPS), haciendo énfasis en las zonas agroexportadoras en tierras altas (Chiriquí), y en Azuero, en base a zonificación y regionalización de cultivos. O el destino de los millonarios macroproyectos del último quinquenio. O el programa sustentado por GANTRAP, que prevé 100,000 empleos en los cultivos no tradicionales, si se toman las medidas del caso.
Los gremios de veterinarios y agrónomos, organizadores del Foro, cumplieron una etapa de altura y jerarquía que en muchos casos supera el horizonte de algunos candidatos. Más que las fortalezas y expectativas, habrá que corregir las debilidades de arrastre.
Que el próximo Ministro, sea o no del sector, es irrelevante. Lo que interesa es que el mandatario tenga la sensibilidad, sintonía e identificación con el agro; un mayor sentido de país y nación, y un compromiso verdadero con el electorado. Y en esto, seguiremos trabajando junto a los gremios con empeño renovado. *Presidente de la Red de Periodistas y Comunicadores Ambientalistas de Panamá (REDPA).
(adagal43@hotmail.com)
Es lamentable que se haya colocado al plan de Bush en los términos trillados que los extranjeros ilegales hacen trabajos que ningún estadounidense nativo haría. Si la oferta de trabajadores no capacitados no hubiese aumentado, los peores empleos pagarían más o habríamos ideado la manera de salir de ellos, como sucedió con el uso de maletas con ruedas en lugar de porteros.
Esas personas ya están acá, nos guste o no. Lo que hace el plan Bush es identificarlos y sujetarlos a reglas más sensibles.
* Economista y académico del Cato Institute.
(c) www.aipenet.com
Al candidato José Miguel Alemán le recomendé el año pasado, en la feria de La Chorrera, ya en plena campaña electoral, que su asombro por la producción de piñas en las áreas de Sanguengas, con antecedentes en Lolá Garnadera, se vería fortalecida conversando con el Ing. Cirilo Pérez y la familia Díaz, conocedores del rubro. Coincidimos que el agro es mucho más que piñas. Igual con el programa de titulación masiva de tierras. Tuvo razón el aspirante: De poco sirven los planes, si no existe la voluntad para realizarlos. Todavía quedan algunos meses para ejecutar ciertos programas de desarrollo, agónicos y huérfanos de determinación oficial, incluyendo el servicio exterior.
Ricardo Martinelli, ex ministro de Estado y poderoso empresario del mercadeo y la intermediación de alimentos, también tuvo lo suyo en su tormenta de ideas e intenciones: Las entidades del sector público agropecuario conforman un disparate de burocracia, paralelismos, politiquería e ineficacia.
El Foro saludó su disposición de producir leche, en la confianza que no llega demasiado tarde a dicha actividad. Martín Torrijos, por otro lado, trajo al tapete un tema extremadamente sensible: El rescate de valores como la solidaridad y la credibilidad; el comportamiento del hombre y la mujer panameños, en este caso los productores del campo; la necesidad de establecer una reingienería que transforme una mejor actitud hacia el trabajo, sin la cual será muy difícil realizar un programa de desarrollo.
Sobre los TLC, no hay nada en concreto; poco y nada se sabe, menos sobre el sector donde los productores ni siquiera participan. Que el nuevo ministro no venga hipotecado.
Desconozco si los candidatos o sus equipos de campaña, revisaron algunos de los hechos sobresalientes ocurridos en el agro, sobre todo en las últimas décadas, donde a partir de entonces, el país quedó anclado en su desarrollo integral. Esto nos hubiera ahorrado la tentación de redescubrir el agua tibia. Por ejemplo, refrescar la memoria sobre programas y campañas interrumpidos, desmontados u olvidados: Fomento lechero: ("Un litro más de leche"; aún se importan 13.5 millones de litros -B/30.1 millones-); pastos mejorados; microrepresas ("ni una gota de agua al mar"); salud animal: exportación masiva de novillas; repoblación equina y mular; subastas; papel de los comités de Salud; ciclos básicos mixtos, proyectos agroforestales para de verdad combatir la pobreza extrema y proteger las cuencas hidrográficas, o sea el agua. Y más recientemente el Plan Nacional de Riego, elaborado con asistencia de las Universidades de Utah y Nuevo México (USA), zonificadas con tecnología satelizada (GPS), haciendo énfasis en las zonas agroexportadoras en tierras altas (Chiriquí), y en Azuero, en base a zonificación y regionalización de cultivos. O el destino de los millonarios macroproyectos del último quinquenio. O el programa sustentado por GANTRAP, que prevé 100,000 empleos en los cultivos no tradicionales, si se toman las medidas del caso.
Los gremios de veterinarios y agrónomos, organizadores del Foro, cumplieron una etapa de altura y jerarquía que en muchos casos supera el horizonte de algunos candidatos. Más que las fortalezas y expectativas, habrá que corregir las debilidades de arrastre.
Que el próximo Ministro, sea o no del sector, es irrelevante. Lo que interesa es que el mandatario tenga la sensibilidad, sintonía e identificación con el agro; un mayor sentido de país y nación, y un compromiso verdadero con el electorado. Y en esto, seguiremos trabajando junto a los gremios con empeño renovado. *Presidente de la Red de Periodistas y Comunicadores Ambientalistas de Panamá (REDPA).
(adagal43@hotmail.com)
Es lamentable que se haya colocado al plan de Bush en los términos trillados que los extranjeros ilegales hacen trabajos que ningún estadounidense nativo haría. Si la oferta de trabajadores no capacitados no hubiese aumentado, los peores empleos pagarían más o habríamos ideado la manera de salir de ellos, como sucedió con el uso de maletas con ruedas en lugar de porteros.
Esas personas ya están acá, nos guste o no. Lo que hace el plan Bush es identificarlos y sujetarlos a reglas más sensibles.
* Economista y académico del Cato Institute.
(c) www.aipenet.com