Agua y control
La foto de una mujer llorando por falta de agua vale mil editoriales. La misma fue publicada en este diario ayer.
La información periodística indicaba que varios corregimientos en el distrito La Chorrera quedarán marginados de los servicios de la nueva potabilizadora por falta de previsión de los funcionarios y de la empresa que ejecuta la obra.
Es una imparable espiral de improvisaciones administrativas que no toma en cuenta el crecimiento natural de la población panameña y que, sumado al uso especulativo de las tierras, sigue encareciendo el servicio de agua. Nadie parece entender que este importante recurso natural del país no es inagotable. Y aunque está ligado a la vida misma, hacemos un pésimo uso del mismo.
Una nueva valorización y mejores controles sobre el agua se requieren para crear conciencia al respecto.