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Agudizar las contradicciones, signo de poder de los fuertes


Los " halcones" en la Casa Blanca prevén la salida de Collin Powell tan pronto como él decida, ya que para ellos la diplomacia sólo sirve para justificar los actos después de realizados. Quedar enredados en la compleja diplomacia de la ONU, una organización establecida para evitar la guerra, para conservar la paz, no fue seguramente el mejor consejo que Powell le pudo haber dado a su Presidente. Al aceptarlo, EU se " redujo" a un plano de igualdad con Francia, China, Rusia e Inglaterra, dentro del Consejo de Seguridad. Esta situación ha estado obstaculizando la determinación de Bush y sus "halcones", por lo que Powell debe sentirse mal en su pellejo.
Igualmente, la imposibilidad de Powell de lograr de la OTAN, un apoyo sin ambages a la solicitud americana para desplegar armamentos en territorio turco, debe haberlo debilitado aún más. La reticencia de Francia, Bélgica y Alemania a "guardar silencio" ante la solicitud americana dentro del Consejo de la OTAN, forzó a Lord Robertson a buscar un compromiso que obligó a EU a retirar su solicitud y negociar entonces con la delegación turca, para que la hicieran ellos, pero dentro del Comité Militar del cual Francia no es miembro desde los tiempos en que Charles De Gaulle fue forzado a retirarse por tratar de cuestionar las iniciativas americanas. Dentro del Comité Militar, Alemania aceptó el despliegue de armamentos militares de su ejército, pero manipulados por soldados holandeses. Así, Bélgica viéndose contra todos, se limitó a expresar que no tenía nada contra la protección de Turquía, sino que no veía ninguna amenaza contra ellos porque el único país amenazado, pero aún no atacado, en estos momentos es Irak, así que no comprendía bien la solicitud turca. Claro que los turcos entendieron bien el valor adicional de su apoyo a EU dentro de la OTAN y en ese momento redoblaron sus demandas financieras a EU, sin las cuales el gobierno turco se niega a autorizar el uso de sus bases militares, que serán imprescindibles para poder atacar a Irak. Siendo sólo cuestión de precio, los primeros pagos resolverán el problema.
Ante la presión del tiempo que corre en su contra, Bush y sus "halcones" buscan alternativas que comienzan a mostrar que no tienen intenciones de dejar que el ejercicio del poderío militar americano, sea doblegado por fuerzas o presiones extranjeras. El unilateralismo de Bush comienza a mostrar que es capaz de sacrificar a amigos leales como Tony Blair y José María Aznar, quienes han comenzado a sentir las presiones populares y dentro de sus propios partidos políticos, contra una guerra que hasta ahora nadie fuera de los Estados Unidos (EU), logra entender que sea tan urgentemente necesaria, si la sola excusa sigue siendo que Sadam posee armas de destrucción masiva que nadie ha logrado ver todavía o que tiene vínculos con Al Qaida que no se prueban. Claro que si los motivos de un ataque a Irak son diferentes, entonces posiblemente la lógica de guerra impuesta por Bush y sus "halcones" tendría otro sustento. Pero hasta ahora Bush no ha mencionado que en realidad sólo quiere sacar a Sadam para llevar la democracia, ni tampoco que quiere hacerlo para otorgarles un territorio al pueblo kurdo de Irak. Si bien los beneficios del petróleo iraquí parecen ser una recompensa evidente, esto no parece ser sino las migajas a repartir con sus aliados. Bush y sus "halcones" parecen estar viendo mucho más lejos que eso.
La oposición de Alemania se debe a que el país está casi en bancarrota económica, con un gobierno débil, compuesto por antiguos miembros pacifistas de los "80 y con una historia bélica que les causa aún complejos. Francia se justifica por tres razones. Su territorio es ocupado hoy por casi seis millones de musulmanes. Por las excelentes relaciones comerciales con Irak, que han significado para la empresa nacional Total/Fina, concesiones para explotar casi un 25% del petróleo iraquí que sólo requieren la presencia de Sadam como garantía de que se respeten. Otra es la decisión de Jack Chirac de jugar el papel de forjador de la "nueva Europa", que contra todos los pronósticos y la historia como Bush lo sabe, el eje Franco-Alemán desea lograr rápidamente, para contrarrestar casualmente el creciente poderío económico-militar americano. Sueño de una "vieja Europa", como lo calificó Rumsfeld desde el Pentágono.
Agudizar las contradicciones entre los propios europeos en estos momentos, tiene un doble propósito para Bush y Tony Blair. Provocar la disensión entre europeos significa retardar en lustros la unificación europea. Una Europa unida, capaz de cuestionar el poderío económico-militar americano no le hace gracia a nadie en Estados Unidos, ni tampoco a los ingleses que sienten que su participación y valor es más fuerte y efectiva al lado de sus primos americanos, que con los europeos que diluyen su antigua imagen imperial. Por otro lado Rusia, que tímidamente muestra sus dientes quizás a sus propias repúblicas aliadas para significar su disposición a defenderse y por añoranzas a un poderío nuclear que lo llegó a equiparar a EU, tiene ahora una importancia diplomática relativa, como la tiene China, gracias a Colin Powell dentro del Consejo de Seguridad.
Dentro de este escenario, que seguramente es más complejo todavía, Bush insiste en obtener del Consejo de Seguridad, como se lo exige cada vez más su población, una resolución que le permitirá actuar pronto. Con casi 200,000 marines americanos e ingleses listos para atacar, agotándose y con el calor árabe que comienza a entrar, pocos continúan pensando que Bush cambiará de idea, debido a vetos en la ONU o manifestaciones populares. Para un presidente americano, será más fácil y menos costoso electoralmente, explicarle a su población, después de haber atacado con o sin consenso en la ONU y la OTAN, los posibles riesgos para la seguridad americana, que traer sus marines de vuelta sin haber conquistado Bagdad.
A final de cuentas Colin Powell, Tony Blair, José María Aznar, la OTAN, la ONU, la Unión Europea o lo que existe de ella, son elementos desechables, prescindibles e innecesarios dentro de una estrategia global que buscar demostrarle al mundo que, hoy por hoy, Estados Unidos piensa ejercer de todas maneras y como bien le parezca, su poderío político-militar. Son hoy la única potencia universal, título logrado por sí mismos y sin la ayuda de nadie.
Cómo será el mundo dentro de un decenio y más tarde, es algo que pocos sabemos predecir hoy con exactitud, ante el cada vez más evidente ataque a Irak. Cómo reaccionará el mundo musulmán integrista a mediano plazo, es una de las grandes incógnitas. En todo caso, la limpieza que Sharon hace por el momento en los territorios ocupados contra las guerrillas palestinas, aparecen cada vez más como un preparativo hacia el primer gesto, la creación de un Estado Palestino, pero sin resistencia a Israel. Más lejos de esto, pocos se atreven a pronosticar. Después de todo, Europa siempre ha sido una suma de cientos de naciones y regiones, por lo que su unidad es todavía una quimera. China necesita decenios para desarrollar una economía gracias a las exportaciones hacia EU. Rusia todavía no ha terminado de desmembrarse, así que necesita la ayuda americana para mantener por lo menos la paz dentro de sus propias fronteras. ¡Consumación de la época imperial...!

101 años de Panamá América

 
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