Ahora es el antiterrorismo
Pronto tenía que llegar el "informe". Los países desarrollados con Estados Unidos a la cabeza creen que hay que aplicar medidas antiterroristas implementando acciones de fuerza en contra de los líderes mundiales de registros navieros, así como centros financieros internacionales. Por supuesto, la OCDE está aprovechando la oportunidad para promover sus propias iniciativas contra los registros marítimos sin considerar que el foro legítimo es la Organización Marítima Internacional. El foco estadounidense proyecta su "luz roja" hacia Liberia, fuerte centro de registros navieros, Bahamas y, por supuesto, Panamá, principal "líder" en materia de registros navales, así como el centro financiero más importante de América Latina.
La OCDE encuentra, pues, una nueva fórmula, ahora temible y rechazada por el mundo libre, para penetrar en cuentas bancarias internacionales y en registros navieros internacionales. Las extremas "medidas" han llegado a señalar, sin contar con la certeza de los servicios de Inteligencia, que hasta Osama bin Laden tiene una naviera encubierta y clandestina. Y eso no lo digo yo, pregúntenle al prestigioso periodista norteamericano Erick Jackson, quien en un enfoque realizado sostiene: "Además, en lo interno de la OCDE y la Organización Marítima Internacional existen propuestas para efectuar cambios en las leyes sobre registros, aparentemente, para protegerse de la flota cuya propietaria sería la organización de Osama bin Laden y que disuadía a los propietarios de buques de utilizar los pabellones de conveniencia panameños y liberianos"
Abogados panameños y activistas norteamericanos reunidos aquí, criticaron fuertemente a la OCDE y a la Unión Europea, sobre todo por políticas que se oponen de forma cuestionable a los intereses de Panamá. Básicamente, la OCDE ha lanzado a instancias de los países europeos, una "Iniciativa Contra la Competencia Fiscal Desleal", que incluye en una lista negra a países considerados "paraísos fiscales"
El activista estadounidense Andrew Quilan del "Centro para la Libertad y Prosperidad" es del criterio de que la "OCDE está tratando de forzar a todos estos países a intercambiar información y a pagar impuestos en sus países de origen".
A pesar de la presión mundial, el mismo centro financiero, Estados Unidos, no practica ni lidera su centro financiero internacional "Off Shore", y mantiene en reserva a sus depositantes que en su conjunto representa un trillón de dólares. Quilan sostuvo que para evitar las sanciones económicas, la administración Moscoso firmó una carta aceptando condicionalmente las directrices, pero luego la Unión Europea permitió a varios países europeos optar por no seguir ese sistema. Esto vició las condiciones de "terreno de juego uniforme" en virtud de la cual Panamá y varios países caribeños aceptaron las directrices de la OCDE. La medida europea "equivale a un golpe de gracia para la iniciativa contra la Competencia Fiscal Desleal de la OCDE".
En la misma dirección, pero con diverso ángulo, otros tres activistas y cabilderos estadounidenses que arribaron a Panamá para ese foro, coincidieron en que la competencia internacional en lo que a derechos de registros e impuesto para buques se refiere, está en peligro, y que Panamá, Liberia y Las Bahamas están actualmente en la mira de la OCDE.
Jill Keohane, abogada del Registro Marítima de Liberia, presente en el debate, dijo que se había adentrado en el terreno de sus competidores, porque hay una "campaña mal intencionada de la OCDE que debe salir a la luz." La abogada acusó a la OCDE de "aducir razones de seguridad", reconociendo que si bien existe una preocupación legítima, principalmente hay razones políticas y fiscales, pues los propietarios de naves han demostrado mucho interés en mantener la seguridad marítima.
Keohane argumentó que en Liberia y Panamá ya existe transparencia en lo que a control se refiere. Cuando una nave se acerca a aguas estadounidenses, los guarda costas quieren saber sobre todo quién toma las decisiones sobre la contratación de la tripulación, quién puede estar al mando y qué cargas están siendo transportadas y su procedencia, ya que es lo relevante. A ellos no les interesa ver el contrato de una sociedad, entonces ¿por qué la OCDE quiere dicha información?.
El foro concluyó con la intervención del Presidente de la Asociación de Abogados Marítimos de Panamá, Luis Felipe Pitty, quien calificó a la OCDE de "esencialmente Eurocéntrica", y atacó a esa organización por enfocar toda clase de esfuerzos para "limitar a Panamá."
"Nuestras políticas datan de los principios de la República" precisó Pitty, agregando luego que las iniciativas de competencia fiscal y poca burocracia son "una de las pocas oportunidades" que tienen los países relativamente pobres en una economía mundial. Finalizó Pitty diciendo que tratar de coartar la competencia fiscal y marítima va en contra de los principios de la globalización que los países miembros de la OCDE promueven.
La OCDE encuentra, pues, una nueva fórmula, ahora temible y rechazada por el mundo libre, para penetrar en cuentas bancarias internacionales y en registros navieros internacionales. Las extremas "medidas" han llegado a señalar, sin contar con la certeza de los servicios de Inteligencia, que hasta Osama bin Laden tiene una naviera encubierta y clandestina. Y eso no lo digo yo, pregúntenle al prestigioso periodista norteamericano Erick Jackson, quien en un enfoque realizado sostiene: "Además, en lo interno de la OCDE y la Organización Marítima Internacional existen propuestas para efectuar cambios en las leyes sobre registros, aparentemente, para protegerse de la flota cuya propietaria sería la organización de Osama bin Laden y que disuadía a los propietarios de buques de utilizar los pabellones de conveniencia panameños y liberianos"
Abogados panameños y activistas norteamericanos reunidos aquí, criticaron fuertemente a la OCDE y a la Unión Europea, sobre todo por políticas que se oponen de forma cuestionable a los intereses de Panamá. Básicamente, la OCDE ha lanzado a instancias de los países europeos, una "Iniciativa Contra la Competencia Fiscal Desleal", que incluye en una lista negra a países considerados "paraísos fiscales"
El activista estadounidense Andrew Quilan del "Centro para la Libertad y Prosperidad" es del criterio de que la "OCDE está tratando de forzar a todos estos países a intercambiar información y a pagar impuestos en sus países de origen".
A pesar de la presión mundial, el mismo centro financiero, Estados Unidos, no practica ni lidera su centro financiero internacional "Off Shore", y mantiene en reserva a sus depositantes que en su conjunto representa un trillón de dólares. Quilan sostuvo que para evitar las sanciones económicas, la administración Moscoso firmó una carta aceptando condicionalmente las directrices, pero luego la Unión Europea permitió a varios países europeos optar por no seguir ese sistema. Esto vició las condiciones de "terreno de juego uniforme" en virtud de la cual Panamá y varios países caribeños aceptaron las directrices de la OCDE. La medida europea "equivale a un golpe de gracia para la iniciativa contra la Competencia Fiscal Desleal de la OCDE".
En la misma dirección, pero con diverso ángulo, otros tres activistas y cabilderos estadounidenses que arribaron a Panamá para ese foro, coincidieron en que la competencia internacional en lo que a derechos de registros e impuesto para buques se refiere, está en peligro, y que Panamá, Liberia y Las Bahamas están actualmente en la mira de la OCDE.
Jill Keohane, abogada del Registro Marítima de Liberia, presente en el debate, dijo que se había adentrado en el terreno de sus competidores, porque hay una "campaña mal intencionada de la OCDE que debe salir a la luz." La abogada acusó a la OCDE de "aducir razones de seguridad", reconociendo que si bien existe una preocupación legítima, principalmente hay razones políticas y fiscales, pues los propietarios de naves han demostrado mucho interés en mantener la seguridad marítima.
Keohane argumentó que en Liberia y Panamá ya existe transparencia en lo que a control se refiere. Cuando una nave se acerca a aguas estadounidenses, los guarda costas quieren saber sobre todo quién toma las decisiones sobre la contratación de la tripulación, quién puede estar al mando y qué cargas están siendo transportadas y su procedencia, ya que es lo relevante. A ellos no les interesa ver el contrato de una sociedad, entonces ¿por qué la OCDE quiere dicha información?.
El foro concluyó con la intervención del Presidente de la Asociación de Abogados Marítimos de Panamá, Luis Felipe Pitty, quien calificó a la OCDE de "esencialmente Eurocéntrica", y atacó a esa organización por enfocar toda clase de esfuerzos para "limitar a Panamá."
"Nuestras políticas datan de los principios de la República" precisó Pitty, agregando luego que las iniciativas de competencia fiscal y poca burocracia son "una de las pocas oportunidades" que tienen los países relativamente pobres en una economía mundial. Finalizó Pitty diciendo que tratar de coartar la competencia fiscal y marítima va en contra de los principios de la globalización que los países miembros de la OCDE promueven.