default

Ahorrar luz sí, pero…


No es cierto que los consumidores de electricidad seamos los villanos que pretenden algunos. El problema principal es que, igual que ocurre con muchos otros servicios públicos (transporte, agua, calles, alcantarillado, etc.), el suministro de electricidad también puede colapsar por insuficiencia de la oferta.

Nuestros gobiernos, desde 1990 al 2006, no hicieron lo suficiente para anticiparse al crecimiento futuro del país. Y por lo general, cada administración pensó y actuó sólo para resolver su coyuntura inmediata de cinco años, dejando para sus sucedáneos el tener que enfrentar el apremio de una escasez cuyas proyecciones se preveían para corto y mediano plazo.

Nuestros gobiernos se acostumbraron a vivir día a día, justo en el filo de la coincidencia entre la oferta y la demanda, sin pensar en el mañana. Y, por eso, ahora la administración de turno se preocupa cuando la demanda pisa los talones de la oferta energética.

La amenaza de crisis energética no viene tanto por el exceso de consumo como por efecto natural del crecimiento vertiginoso del país. Mucho turismo, muchas edificaciones, mucho cemento, mucha ampliación, muchas carreteras. ¿Qué esperaban? ¿Producir riqueza sin energía?

¿Quién falló? ¿El país creciendo, o sus gobiernos que no supieron asegurar a tiempo fuentes energéticas suficientes? ¿Por qué se le dio tantas vueltas a la integración energética con Colombia, no sólo por cableado sino también con carbón y gas natural?

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América