Ahorro forzado de combustible
Al día siguiente que distintas estaciones de expendio de combustible registraran un alza sustancial de los precios por galón, hasta rebasar en algunos casos los máximos históricos por montos superiores a los tres balboas, las calles se despejaron de vehículos como por artilugio y los embotellamientos disminuyeron de magnitud, salvo por algunas manifestaciones aisladas de artesanos y otros grupos que protestan por tal o cual cosa.
El ser humano fue creado inteligente y adaptable a distintas situaciones; y la cuestión del combustible no es la excepción. El repentino despeje de las vías, normalmente atestadas de automóviles, fue tan sólo una primera señal, positiva por cierto. El panameño, en particular, va a aprender, por fuerza de las circunstancias, a ahorrar combustible.
La fórmula es sencilla, apagar más y rodar menos. Otras medidas de gran utilidad para paliar la crisis son el mantener los vehículos en buen estado, los neumáticos con la presión adecuada, caminar más y juntarse entre varios para usar un mismo vehículo.
El Gobierno, por su parte, ha anunciado que trabajará en un nuevo sistema de transporte colectivo que reemplace a gran parte de los buses y brinde un mejor servicio. En realidad allí está nuestro "talón de Aquiles", en lo pésimo que es el transporte en buses. Se propone introducir vehículos articulados, ya probados en Suramérica. Pero en el futuro tendremos que pensar en un metro, como los hay en muchas ciudades del mundo. No podemos seguir caminando por el nuevo siglo con un transporte público propio de Haití.
El ser humano fue creado inteligente y adaptable a distintas situaciones; y la cuestión del combustible no es la excepción. El repentino despeje de las vías, normalmente atestadas de automóviles, fue tan sólo una primera señal, positiva por cierto. El panameño, en particular, va a aprender, por fuerza de las circunstancias, a ahorrar combustible.
La fórmula es sencilla, apagar más y rodar menos. Otras medidas de gran utilidad para paliar la crisis son el mantener los vehículos en buen estado, los neumáticos con la presión adecuada, caminar más y juntarse entre varios para usar un mismo vehículo.
El Gobierno, por su parte, ha anunciado que trabajará en un nuevo sistema de transporte colectivo que reemplace a gran parte de los buses y brinde un mejor servicio. En realidad allí está nuestro "talón de Aquiles", en lo pésimo que es el transporte en buses. Se propone introducir vehículos articulados, ya probados en Suramérica. Pero en el futuro tendremos que pensar en un metro, como los hay en muchas ciudades del mundo. No podemos seguir caminando por el nuevo siglo con un transporte público propio de Haití.