Al cierre… ¡gracias!
El final de una campaña debe servir para revisar el camino recorrido por un partido político. Total, organizarse y competir democráticamente para optar por el poder con el voto mayoritario es y será, en democracia, su razón de ser.
Como Presidente del Partido UNION PATRIOTICA, siento hoy una inmensa satisfacción. Llegamos al final de una etapa, cierto; pero también de un recorrido como partido que ha sido muy aleccionador. Dentro del mismo, hicimos historia política al empinarnos los extintos partidos Solidaridad y Liberal Nacional para lograr una fusión inédita y altamente útil. No sólo por lo que conllevó el proceso mismo, abierto y democrático, sino por lo que cualitativamente, ambos grupos, hemos ganado y la manera como hemos trabajado la política.
Dentro de ese panorama, haber descubierto amistades y buenos momentos, así como desilusiones, las menos por cierto, en cuanto a lo pobre y lo triste que fue el actuar de unos cuantos en política, nos da hoy una dimensión humana distinta que valorar y seguir poniendo en práctica. En lo personal, reconozco el mérito integral del amigo Aníbal Galindo y de todos los amigos que, bajo su guía, venían de las toldas del Liberal Nacional. Igual, de todos los Solidarios que me apoyaron siempre y creyeron en la conducción seria y ciudadana que he tratado de imprimirle al colectivo. No cabe duda que han sido años imborrables en mi memoria y la de mi esposa, a quien también han apoyado en sus agitadas y constantes actividades.
Pero también estamos próximos al torneo electoral, el otro domingo 3 de mayo. Para éste, apoyamos por unanimidad desde Julio de 2008 la candidatura presidencial de Ricardo Martinelli. Ese apoyo, el primero de la Alianza, también fue una decisión sabia y oportuna en busca del verdadero cambio que pronto le daremos al país.
Como partido, fuimos puntales en la conformación de la gran alianza que es hoy y sin egoísmos, dimos paso a una legítima aspiración como colectivo para que el candidato pudiera agruparnos a todos los cuatro partidos de la Alianza por el Cambio. Todo esto implicó una gran dosis de madurez política y de un claro entendimiento de nuestra misión política en éste nuestro primer torneo electoral como partido.
Sin el apoyo y concurso de todos nuestros copartidarios, amigos y simpatizantes nada de lo anterior hubiera sido posible. Por ello, más que un artículo de cierre el domingo antes de la elección, decidí escribir éste para agradecer a todos ese esfuerzo que espero y confío coronar juntos para beneficio de Panamá y de todos los panameños.
Cierro, pidiendo a todos ustedes no sólo el voto electoral, sino también el más importante, el de confianza, para junto a los demás partidos aliados regir los destinos del país.
Les pido respetuosamente el VOTO CASILLA 7 para UNION PATRIOTICA y todos nuestros candidatos a puestos de elección para darle al presidente Martinelli la oportunidad de gobernar bien a Panamá, con coherencia, transparencia y honestidad. Nuevamente, ¡gracias!