Al oído del I.P.A.T.
Anteriormente me referí a los problemas del turismo en la provincia de Chiriquí y hacía hincapié en la necesidad que el I.P.A.T., se preocupara más por lo nuestro.
La industria sin chimeneas no se debe circunscribir a las provincias terminales de Panamá y Colón. Debe tomar en consideración las bellezas que existen en las otras, especialmente en la nuestra, que produciría divisas a la tan maltrecha economía nacional, mas poco es lo que se logra por no decir nada y si consideramos la poca distancia que existe en los vecinos del oeste, Costa Rica, que indiscutiblemente tiene muchos lugares que visitar, éstos no nos superarían si quienes gobiernan pusieran un poquito de interés en lo nuestro.
En días pasados tuve la oportunidad de ver por televisión un documental sobre Boquete, muy interesante y me llamó poderosamente la atención el pésimo estado en que se encuentra la carretera (si es que se le puede llamar así) que conduce a la cima del volcán Barú. Hace alrededor de veinte años que visité ese lugar con mi familia. En esa fecha ésta era transitable para carros de doble tracción y no existían atascaderos. Aún conservo fotografías de ese precioso lugar. ¿Cómo es posible que esta vía no se haya mejorado para que cualesquier vehículo pueda hacer el ascenso, como se llega en Costa Rica a la cima del volcán Irazú? ¿Tendrán los ticos más recursos económicos que nosotros o es que su presupuesto lo aplican mejor?
Me permito hacer una llamada urgente a la Directora del I.P.A.T., que es oriunda de nuestra provincia, para que trate de buscar soluciones. Hay otros sectores que no se les menciona siquiera, entre ellos Potrerillos, con una vista bellísima hacia todas las latitudes. Por una parte se divisa el Océano Pacífico con casi todas sus costas y las islas adyacentes, más todos los cerros que lo circundan, incluyendo el volcán Barú. Ojalá que la Directora recuerde que su familia es oriunda de allí y haga algo por ese lugar. Hace algún tiempo el legislador del circuito que lo encierra prometió que la carretera de Cuesta de Piedra a Palmira de Boquete, que cruza por Potrerillos quedaría terminada ese año. Todavía estamos esperando. Las tierras altas de ese corregimiento, que incluyen Cochea, son inmensamente fértiles y se han explotado muy poco por falta de vías de comunicación. ¿Hasta cuándo se seguirá despilfarrando el dinero del erario sin considerar las verdaderas necesidades nacionales?
Gobernar no sólo es sentarse en la silla presidencial y viajar al extranjero. Los gobernantes deben compenetrarse de las necesidades ciudadanas y atender lo que significa progreso, pues el pueblo que los eligió espera de ellos que le resuelvan sus problemas.
Si el Poder Ejecutivo no cuenta con ministros y altos funcionarios que cumplan con sus obligaciones, que sean reemplazados por elementos capaces, olvidándose de compromisos políticos, pues el país cuenta con personal totalmente capacitado y en este caso coadyuvaría a la buena imagen y marcha del actual gobierno y de la gestión presidencial.
Debe hacerse además un análisis exhaustivo del Presupuesto General del Estado, que fue presentado por la excesiva suma de cinco mil seiscientos sesenta y cinco millones de balboas y rechazado por la Asamblea Legislativa. Aún considerando el servicio de la deuda que es grande, es mucho dinero y el pueblo debe enterarse a dónde va a parar el resto. Debemos recordar que el presupuesto de hace trece años era por menos de una tercera parte del actual.
Nuestro país seguirá siendo pobre y la situación no mejorará, si no nos ajustamos los cinturones.
La industria sin chimeneas no se debe circunscribir a las provincias terminales de Panamá y Colón. Debe tomar en consideración las bellezas que existen en las otras, especialmente en la nuestra, que produciría divisas a la tan maltrecha economía nacional, mas poco es lo que se logra por no decir nada y si consideramos la poca distancia que existe en los vecinos del oeste, Costa Rica, que indiscutiblemente tiene muchos lugares que visitar, éstos no nos superarían si quienes gobiernan pusieran un poquito de interés en lo nuestro.
En días pasados tuve la oportunidad de ver por televisión un documental sobre Boquete, muy interesante y me llamó poderosamente la atención el pésimo estado en que se encuentra la carretera (si es que se le puede llamar así) que conduce a la cima del volcán Barú. Hace alrededor de veinte años que visité ese lugar con mi familia. En esa fecha ésta era transitable para carros de doble tracción y no existían atascaderos. Aún conservo fotografías de ese precioso lugar. ¿Cómo es posible que esta vía no se haya mejorado para que cualesquier vehículo pueda hacer el ascenso, como se llega en Costa Rica a la cima del volcán Irazú? ¿Tendrán los ticos más recursos económicos que nosotros o es que su presupuesto lo aplican mejor?
Me permito hacer una llamada urgente a la Directora del I.P.A.T., que es oriunda de nuestra provincia, para que trate de buscar soluciones. Hay otros sectores que no se les menciona siquiera, entre ellos Potrerillos, con una vista bellísima hacia todas las latitudes. Por una parte se divisa el Océano Pacífico con casi todas sus costas y las islas adyacentes, más todos los cerros que lo circundan, incluyendo el volcán Barú. Ojalá que la Directora recuerde que su familia es oriunda de allí y haga algo por ese lugar. Hace algún tiempo el legislador del circuito que lo encierra prometió que la carretera de Cuesta de Piedra a Palmira de Boquete, que cruza por Potrerillos quedaría terminada ese año. Todavía estamos esperando. Las tierras altas de ese corregimiento, que incluyen Cochea, son inmensamente fértiles y se han explotado muy poco por falta de vías de comunicación. ¿Hasta cuándo se seguirá despilfarrando el dinero del erario sin considerar las verdaderas necesidades nacionales?
Gobernar no sólo es sentarse en la silla presidencial y viajar al extranjero. Los gobernantes deben compenetrarse de las necesidades ciudadanas y atender lo que significa progreso, pues el pueblo que los eligió espera de ellos que le resuelvan sus problemas.
Si el Poder Ejecutivo no cuenta con ministros y altos funcionarios que cumplan con sus obligaciones, que sean reemplazados por elementos capaces, olvidándose de compromisos políticos, pues el país cuenta con personal totalmente capacitado y en este caso coadyuvaría a la buena imagen y marcha del actual gobierno y de la gestión presidencial.
Debe hacerse además un análisis exhaustivo del Presupuesto General del Estado, que fue presentado por la excesiva suma de cinco mil seiscientos sesenta y cinco millones de balboas y rechazado por la Asamblea Legislativa. Aún considerando el servicio de la deuda que es grande, es mucho dinero y el pueblo debe enterarse a dónde va a parar el resto. Debemos recordar que el presupuesto de hace trece años era por menos de una tercera parte del actual.
Nuestro país seguirá siendo pobre y la situación no mejorará, si no nos ajustamos los cinturones.