Al oído del titular del MOP
No hay partida para realizar trabajos programados, se agotó el presupuesto, contención del gasto, planillas abultadas. Estos parecen haber sido los argumentos para justificar la paralización de actividades en el Ministerio de Obras Públicas (MOP).
El país no se puede detener, y no hay mal que por bien no venga; tal vez por eso fue que nombraron en dicha institución a un administrador de empresas en lugar de un profesional idóneo para ese cargo. Pues bien, entonces que demuestre ingenio y creatividad para desarrollar trabajos tangibles con los recursos que tiene.
Sabemos que sólo tiene unos cuantos equipos rodantes y maquinarias, herramientas y recursos humanos, pues ¡que use eso! Hay tanto por hacer y no hay plata.
Es el momento de diagnosticar las fallas crónicas y repetidas en las carreteras para corregir de una buena vez. Se sabe que las fallas en éstas se debe en un 80% al mal diseño y construcción de drenajes; en 10%, al sobrepeso; 10% por la construcción deficiente del pavimento.
Sería muy bueno aprovechar el momento para proponer soluciones permanentes a este problema que se pretende ignorar, pero es tan grave que no hay reparación que dure un año porque no se corrigen las verdaderas causas del mal.
Con gente a borbotones en los despachos del Estado, según dicen, sería bueno que se sacaran al sol para que analicen estos problemas y propongan soluciones.
Es hora de pensar en mantenimiento de carreteras, sobre todo las más notorias. No en hacer vías de acceso a fincas privadas, como se especializó el anterior gobierno.
Podría resucitarse el excelente plan "El peón caminero", que una vez propuso el Ing. Dominador Bazán, ex Vicepresidente de la República, que por egoísmo de los responsables, murió en la cuna, ya que fue distorsionado y se usaron los fondos para el nombramiento político de personas con miras a comprar electores para futuras aspiraciones políticas.
Ese plan consiste en que personas que viven cerca a las vías principales (se ahorraría viáticos y transporte), a quienes se les entrenara y contratara, dieran mantenimiento a un tramo de carretera (1½ kms., aproximadamente), el cual sería inspeccionado periódicamente por un profesional que comprobara la efectividad del trabajo y asignara las funciones del siguiente período y reportara los logros.
Es un plan que además de efectivo, bien conducido, promueve fuentes de trabajo en áreas deprimidas, contribuyendo a una mejor distribución de la riqueza. Políticamente es excelente promotor del gobierno. Los resultados palpables se apreciarían en muy poco tiempo.
Es un plan barato, ya que un obrero, una pala, un pico, un machete, una lima, un capote, avisos de señalización para seguridad y una carretilla, conforman esta cuadrilla de trabajo. Personal técnico para las labores de supervisión, es lo que sobra en el MOP.
Es hora de analizar los proyectos inconclusos y deficientes realizados por regímenes anteriores y exigir a los responsables las debidas acciones correctivas, sin detrimento de las sanciones a que hubiere lugar por dolo, colusión, coimas, componendas y otras acciones lesivas a las arcas del Estado.
Se habló de "Cero Corrupción y promoción de empleo"; es hora de demostrar con hechos la veracidad de esta propuesta.
La comunidad está impaciente, con fe en la palabra empeñada, pero existe un límite y estamos cerca de él.
DR: ¿Cuál sería la mecánica para presentarle eso al país que no sean simplemente separatas dentro de un periódico, o lindas cuñas publicitarias? ¿Qué otro tipo de mecánica se puede hacer para que de verdad la gente se sienta informada e involucrada en el tema?
Ricaurte Vásquez: Eso va a requerir participación de muchas personas, inclusive más allá de la Autoridad del Canal de Panamá. Yo creo que a la ACP no le teme a la posibilidad del debate y de la discusión. Después de haber hecho los trabajos que se han hecho, la Administración del Canal de Panamá se siente relativamente cómoda con los resultados de los estudios y la propuesta que va a ser consistente con esos estudios. Ahora, ha resultado ser un tema mucho más emocional en algunos casos, que realmente técnicos. Hay que considerar que todos los panameños tienen que decir algo sobre este tema.
DR: Es que todos nos sentimos dueños de ese Canal.
Ricaurte Vásquez: Y con justa razón. Es por eso que uno tiene que tratar de desarrollar este diálogo que permita hablar de ingenieros a ingenieros, de economistas a economistas y el público en general como público en general. Y a los campesinos de la cuenca hay que incorporarlos y la gente que no está cerca de la cuenca, que no está en el área metropolitana, también. Porque sí existe de alguna forma un sentimiento de que la reversión del Canal de Panamá no le ha traído bienestar al país. Yo creo que un paso interesante, precisamente en esta jefatura, sería que la Administración del Gobierno Central reconozca que parte de las obras que se van desarrollando se hacen precisamente con los recursos del Canal. De esta manera se crea la conciencia de que efectivamente el Canal ha contribuido a mejorar la calidad de vida de los panameños, que es importante mantener al Canal de Panamá como una fuente permanente de ingresos y riquezas para todos los panameños y presentar una propuesta que haga todo el sentido económico, todo el sentido de bienestar para este país. La primera regla de decisión en materia de la ampliación del Canal de Panamá es qué beneficio le toca a Panamá.
DR: ¿Se ha contemplado cómo se financiaría la ampliación del Canal si se llegara a dar?
Ricaurte Vásquez: La ampliación del Canal se debe financiar con peajes y los ingresos que genera el Canal. Se va a requerir algún financiamiento en el momento en que se acelere el proceso de construcción, pero no necesariamente estamos pensando que la totalidad de la inversión que vaya a hacer el Canal de Panamá va a ser financiada. Este es un detalle importantísimo. Solo supongamos que la ampliación del Canal costase cuatro mil millones de balboas, la gente inmediatamente asocia que nos vamos a endeudar en cuatro mil millones de balboas y eso no es cierto. El Canal de Panamá no se va a endeudar por la totalidad, porque está generando reservas y utilidades para poder ir acometiendo lo que sea necesario para ir haciendo esa expansión.
DR: ¿Y no son reservas y utilidades que de otra manera se pudieran utilizar en beneficio de estructura del país?
Ricaurte Vásquez: Bueno, si en algún momento resultase que no es viable la ampliación del Canal, entonces esas reservas tendrían que redirigirse a resolver otros problemas internos, eso es cierto. El asunto es dónde los recursos del Canal producen el máximo beneficio. Y evidentemente, y por eso los estudios del impacto en la economía panameña, mayor beneficio produce haciendo una inversión que mantenga la vía acuática operativa para los próximos 100 años que posiblemente utilizarla para el repago de la deuda, por ejemplo.
El país no se puede detener, y no hay mal que por bien no venga; tal vez por eso fue que nombraron en dicha institución a un administrador de empresas en lugar de un profesional idóneo para ese cargo. Pues bien, entonces que demuestre ingenio y creatividad para desarrollar trabajos tangibles con los recursos que tiene.
Sabemos que sólo tiene unos cuantos equipos rodantes y maquinarias, herramientas y recursos humanos, pues ¡que use eso! Hay tanto por hacer y no hay plata.
Es el momento de diagnosticar las fallas crónicas y repetidas en las carreteras para corregir de una buena vez. Se sabe que las fallas en éstas se debe en un 80% al mal diseño y construcción de drenajes; en 10%, al sobrepeso; 10% por la construcción deficiente del pavimento.
Sería muy bueno aprovechar el momento para proponer soluciones permanentes a este problema que se pretende ignorar, pero es tan grave que no hay reparación que dure un año porque no se corrigen las verdaderas causas del mal.
Con gente a borbotones en los despachos del Estado, según dicen, sería bueno que se sacaran al sol para que analicen estos problemas y propongan soluciones.
Es hora de pensar en mantenimiento de carreteras, sobre todo las más notorias. No en hacer vías de acceso a fincas privadas, como se especializó el anterior gobierno.
Podría resucitarse el excelente plan "El peón caminero", que una vez propuso el Ing. Dominador Bazán, ex Vicepresidente de la República, que por egoísmo de los responsables, murió en la cuna, ya que fue distorsionado y se usaron los fondos para el nombramiento político de personas con miras a comprar electores para futuras aspiraciones políticas.
Ese plan consiste en que personas que viven cerca a las vías principales (se ahorraría viáticos y transporte), a quienes se les entrenara y contratara, dieran mantenimiento a un tramo de carretera (1½ kms., aproximadamente), el cual sería inspeccionado periódicamente por un profesional que comprobara la efectividad del trabajo y asignara las funciones del siguiente período y reportara los logros.
Es un plan que además de efectivo, bien conducido, promueve fuentes de trabajo en áreas deprimidas, contribuyendo a una mejor distribución de la riqueza. Políticamente es excelente promotor del gobierno. Los resultados palpables se apreciarían en muy poco tiempo.
Es un plan barato, ya que un obrero, una pala, un pico, un machete, una lima, un capote, avisos de señalización para seguridad y una carretilla, conforman esta cuadrilla de trabajo. Personal técnico para las labores de supervisión, es lo que sobra en el MOP.
Es hora de analizar los proyectos inconclusos y deficientes realizados por regímenes anteriores y exigir a los responsables las debidas acciones correctivas, sin detrimento de las sanciones a que hubiere lugar por dolo, colusión, coimas, componendas y otras acciones lesivas a las arcas del Estado.
Se habló de "Cero Corrupción y promoción de empleo"; es hora de demostrar con hechos la veracidad de esta propuesta.
La comunidad está impaciente, con fe en la palabra empeñada, pero existe un límite y estamos cerca de él.
DR: ¿Cuál sería la mecánica para presentarle eso al país que no sean simplemente separatas dentro de un periódico, o lindas cuñas publicitarias? ¿Qué otro tipo de mecánica se puede hacer para que de verdad la gente se sienta informada e involucrada en el tema?
Ricaurte Vásquez: Eso va a requerir participación de muchas personas, inclusive más allá de la Autoridad del Canal de Panamá. Yo creo que a la ACP no le teme a la posibilidad del debate y de la discusión. Después de haber hecho los trabajos que se han hecho, la Administración del Canal de Panamá se siente relativamente cómoda con los resultados de los estudios y la propuesta que va a ser consistente con esos estudios. Ahora, ha resultado ser un tema mucho más emocional en algunos casos, que realmente técnicos. Hay que considerar que todos los panameños tienen que decir algo sobre este tema.
DR: Es que todos nos sentimos dueños de ese Canal.
Ricaurte Vásquez: Y con justa razón. Es por eso que uno tiene que tratar de desarrollar este diálogo que permita hablar de ingenieros a ingenieros, de economistas a economistas y el público en general como público en general. Y a los campesinos de la cuenca hay que incorporarlos y la gente que no está cerca de la cuenca, que no está en el área metropolitana, también. Porque sí existe de alguna forma un sentimiento de que la reversión del Canal de Panamá no le ha traído bienestar al país. Yo creo que un paso interesante, precisamente en esta jefatura, sería que la Administración del Gobierno Central reconozca que parte de las obras que se van desarrollando se hacen precisamente con los recursos del Canal. De esta manera se crea la conciencia de que efectivamente el Canal ha contribuido a mejorar la calidad de vida de los panameños, que es importante mantener al Canal de Panamá como una fuente permanente de ingresos y riquezas para todos los panameños y presentar una propuesta que haga todo el sentido económico, todo el sentido de bienestar para este país. La primera regla de decisión en materia de la ampliación del Canal de Panamá es qué beneficio le toca a Panamá.
DR: ¿Se ha contemplado cómo se financiaría la ampliación del Canal si se llegara a dar?
Ricaurte Vásquez: La ampliación del Canal se debe financiar con peajes y los ingresos que genera el Canal. Se va a requerir algún financiamiento en el momento en que se acelere el proceso de construcción, pero no necesariamente estamos pensando que la totalidad de la inversión que vaya a hacer el Canal de Panamá va a ser financiada. Este es un detalle importantísimo. Solo supongamos que la ampliación del Canal costase cuatro mil millones de balboas, la gente inmediatamente asocia que nos vamos a endeudar en cuatro mil millones de balboas y eso no es cierto. El Canal de Panamá no se va a endeudar por la totalidad, porque está generando reservas y utilidades para poder ir acometiendo lo que sea necesario para ir haciendo esa expansión.
DR: ¿Y no son reservas y utilidades que de otra manera se pudieran utilizar en beneficio de estructura del país?
Ricaurte Vásquez: Bueno, si en algún momento resultase que no es viable la ampliación del Canal, entonces esas reservas tendrían que redirigirse a resolver otros problemas internos, eso es cierto. El asunto es dónde los recursos del Canal producen el máximo beneficio. Y evidentemente, y por eso los estudios del impacto en la economía panameña, mayor beneficio produce haciendo una inversión que mantenga la vía acuática operativa para los próximos 100 años que posiblemente utilizarla para el repago de la deuda, por ejemplo.