Albergues permanentes para damnificados
En la ciudad de Panamá, en los últimos dos años, se han registrado al menos seis incendios de consideración, los que han dejado gran cantidad de panameños en calidad de damnificados, sin un techo donde cobijarse.
El problema de los damnificados no radica en el hecho de perderlo todo en un fuego, sino que ese suceso es tan solo el inicio de un momento de la vida marcado por la desesperación, abandono, hacinamiento y promesas sin cumplir, entre otras.
El problema se agudiza cuando las semanas en los sitios de albergue se convierten en meses y años, tal como le ha ocurrido a las 60 familias damnificados de la Boca Town que este mes cumplen un año de vivir en el Gimnasio Reynaldo Grenald de Río Abajo.
A tan solo unos días del incendio de la Boca Town, se quemaron 20 cuartos habitados en el sector conocido como "Brooklincito", en el corregimiento de Curundú.
El 24 de julio, 42 familias residentes en el corregimiento de San Felipe perdieron sus hogares, igualmente producto de un siniestro.
A esta lista de personas sin techo se sumaron las 28 familias desalojadas de la deteriorada Renta Cinco, en Calidonia, y que fueron reubicados en el estadio Juan Demóstenes Arosemena, en Curundú, donde permanecieron varios meses.
En septiembre, el incendio de la barraca conocida como "La Good Year", dejó 34 familias damnificadas, sin obviar la pérdida de dos vidas.
Y el incendio más reciente, el del 31 de enero del 2003, en Curundú, que dejó alrededor de 50 familias damnificadas. En total, por los fuegos y el desalojo de Renta Cinco hay un unas 234 familias damnificadas o sin un lugar digno donde residir.
Ante estos hechos salieron voces apoyando la idea de la construcción de albergues permanentes para ubicar a quienes hayan sido víctimas de siniestros, desalojos o desastres naturales, con apartamentos separados, donde estas familias puedan residir de una manera decorosa.
Sobre este particular, el Ministerio de Vivienda (MIVI) anunció que la institución construirá este año, dos grandes albergues permanentes con características más confortables, para atender a la población damnificada, que con frecuencia pierde sus hogares, a causa de incendios y otros desastres en las ciudades de Panamá y Colón.
"Esa fue una idea que tuvimos desde el inicio de la gestión, sin embargo, habíamos confrontando el problema presupuestario, de modo que nos vimos en la penosa situación de no poder destinar recursos para estos menesteres", aseguró Alicia Jiménez, secretaria general del MIVI.
Datos emanados de esa entidad revelan que la población actual de familias damnificadas por causas de incendios se elevó a casi 400 en ambas provincias.
Por otro lado, destacó que se logró la salida de las 28 familias alojadas en el Estadio Justo Arosemena, procedentes de la Renta Cinco, las cuales, posterior a una protesta, han sido instaladas en pensiones en el sector de San Felipe, mientras se logre una solución.
Asímismo, se está construyendo un albergue para alojar a las familias que perdieron su techo a consecuencia del incendio de "La Good Year", en el corregimiento de Santa Ana.
Igual ocurre con 18 familias damnificadas de la Boca Town, que aún permanecen en el gimnasio Reynaldo Grenald, a quienes se les estará entregando lotes y PARVIS en el área de Arraiján.
El problema de los damnificados no radica en el hecho de perderlo todo en un fuego, sino que ese suceso es tan solo el inicio de un momento de la vida marcado por la desesperación, abandono, hacinamiento y promesas sin cumplir, entre otras.
El problema se agudiza cuando las semanas en los sitios de albergue se convierten en meses y años, tal como le ha ocurrido a las 60 familias damnificados de la Boca Town que este mes cumplen un año de vivir en el Gimnasio Reynaldo Grenald de Río Abajo.
A tan solo unos días del incendio de la Boca Town, se quemaron 20 cuartos habitados en el sector conocido como "Brooklincito", en el corregimiento de Curundú.
El 24 de julio, 42 familias residentes en el corregimiento de San Felipe perdieron sus hogares, igualmente producto de un siniestro.
A esta lista de personas sin techo se sumaron las 28 familias desalojadas de la deteriorada Renta Cinco, en Calidonia, y que fueron reubicados en el estadio Juan Demóstenes Arosemena, en Curundú, donde permanecieron varios meses.
En septiembre, el incendio de la barraca conocida como "La Good Year", dejó 34 familias damnificadas, sin obviar la pérdida de dos vidas.
Y el incendio más reciente, el del 31 de enero del 2003, en Curundú, que dejó alrededor de 50 familias damnificadas. En total, por los fuegos y el desalojo de Renta Cinco hay un unas 234 familias damnificadas o sin un lugar digno donde residir.
Ante estos hechos salieron voces apoyando la idea de la construcción de albergues permanentes para ubicar a quienes hayan sido víctimas de siniestros, desalojos o desastres naturales, con apartamentos separados, donde estas familias puedan residir de una manera decorosa.
Sobre este particular, el Ministerio de Vivienda (MIVI) anunció que la institución construirá este año, dos grandes albergues permanentes con características más confortables, para atender a la población damnificada, que con frecuencia pierde sus hogares, a causa de incendios y otros desastres en las ciudades de Panamá y Colón.
"Esa fue una idea que tuvimos desde el inicio de la gestión, sin embargo, habíamos confrontando el problema presupuestario, de modo que nos vimos en la penosa situación de no poder destinar recursos para estos menesteres", aseguró Alicia Jiménez, secretaria general del MIVI.
Datos emanados de esa entidad revelan que la población actual de familias damnificadas por causas de incendios se elevó a casi 400 en ambas provincias.
Por otro lado, destacó que se logró la salida de las 28 familias alojadas en el Estadio Justo Arosemena, procedentes de la Renta Cinco, las cuales, posterior a una protesta, han sido instaladas en pensiones en el sector de San Felipe, mientras se logre una solución.
Asímismo, se está construyendo un albergue para alojar a las familias que perdieron su techo a consecuencia del incendio de "La Good Year", en el corregimiento de Santa Ana.
Igual ocurre con 18 familias damnificadas de la Boca Town, que aún permanecen en el gimnasio Reynaldo Grenald, a quienes se les estará entregando lotes y PARVIS en el área de Arraiján.