Alborotando el congo
A poco más de 40 días de las elecciones del 2 de mayo, pareciera cajonero que los políticos y los ciudadanos en general estén inmersos en actividades que literalmente alborotan el congo electoral.
El debate organizado por la Fundación Panameña de Etica y Civismo fue una de esas actividades pero no fue la más saliente.
Los candidatos presidenciales fueron un poco más agresivos pero no ocurrió nada extraordinario. El que se quitó el saco y soltó la corbata hasta allí llegó. El que no me sorprendió fue Martín. Continuó con una perseverancia digna de mejor causa aplicando su estrategia de pasar agachado. Creo que si alguien lo insultara de manera injusta y grosera su contestación sería, "Usted tiene toda la razón", y continuaría imperturbable con su táctica que, a juzgar por las encuestas serias, le está dando resultado.
No obstante, merece la pena fijarse que cuando le hablaron de los indultos que firmó como viceministro puso pecho a tierra.
Por otra parte, pienso que muchos se estarán preguntando cuál fue el objetivo de un ex presidente que proporcionó a este mismo diario una lista de gastos por unos $25 millones que hizo durante sus cinco años de gobierno. Yo creo que este señor quiso primero azuzar a la presidenta Moscoso para que ella siguiera su ejemplo.
Aunque por ahora me da la impresión que el ejemplo es paupérrimo porque estamos hablando de un cerro considerable de documentos, que no están completos, y que requerirán un análisis minucioso con lupa, más explicaciones adicionales, para que el acto sirva de algo.
Pero sí logró alborotar el congo. La presidenta mordió el anzuelo afirmando que ella también podría revelar sus partidas secretas dentro de cinco años y en medio de una campaña política.
Esa reacción fue la confirmación de que la mandataria continúa arguyendo que si sus predecesores hicieron algo reprochable, ella también puede hacer lo mismo sin merecer repudio o repulsa. Aunque se desgañite diciendo que tiene su propio librito, no podemos menos que exclamar, ¡pobre de Josemigue!
Igual se puede decir de la sorpresa de que Cuchungo supuestamente recibió dineros de la cacareada cuenta secreta de su sucesor. Ya Endara ha dado su explicación en la forma honesta y sincera que lo caracteriza.
El caso que fue la tapa del coco es el de los dos "especialistas en relaciones internacionales" que alborozados cantaban los beneficios económicos que Panamá obtendrá de parte de los inversionistas españoles ahora que Rodríguez Zapatero ganó las elecciones españolas.
La gran falacia que esbozaron es que como Omar Torrijos fue uña y carne de Felipe González, correligionario de Rodríguez Zapatero, es sólo lógico que lo que le conviene a Panamá es que Martín salga victorioso en nuestras elecciones generales de mayo. ¡La gran flauta!
Es necesario repetir unos hechos históricos: El triunfo panameño en la recuperación de nuestro Canal se inició con la acción patriótica de los aguiluchos y otros compatriotas durante la crisis del 9 de enero de 1964 y, muy importantemente, el gesto gallardo del presidente de la dignidad, Nino Chiari, quien rompió relaciones con el coloso ante la carnicería que desarrollaron los militares de USA "con balas para cazar patos".
Sin lo antedicho, Omar no hubiera recibido el respaldo de líderes de los países no alineados y los que apoyaban en la guerra fría a los soviéticos. De esa evolución en el plano internacional se propagandizó acerca de la amistad de Omar y Felipe González.
Además, no podemos olvidar que Omar podía irse cuando lo decidiera en un jet privado y viajar a Sri Lanka, digamos. Todo esto lo especifico para instar a la juventud a que aprendan del pasado y lleguen a la mejor decisión el 2 de mayo próximo.
Yo pienso que no se trata de mantener el odio y el rencor hacia el PRD, brazo político de la narcodictadura, sino mantener a todos sus maleantes políticos en cuarentena porque hasta ahora no han probado su propósito de la enmienda.
A la par, no puedo creer que elegiremos un presidente porque su estrategia de pasar agachado fue brillante y exitosa. Pensemos, analicemos.
Elijamos al que va a dar al traste con la dictadura de partidos cuyos intereses no son precisamente los intereses de Panamá.
El debate organizado por la Fundación Panameña de Etica y Civismo fue una de esas actividades pero no fue la más saliente.
Los candidatos presidenciales fueron un poco más agresivos pero no ocurrió nada extraordinario. El que se quitó el saco y soltó la corbata hasta allí llegó. El que no me sorprendió fue Martín. Continuó con una perseverancia digna de mejor causa aplicando su estrategia de pasar agachado. Creo que si alguien lo insultara de manera injusta y grosera su contestación sería, "Usted tiene toda la razón", y continuaría imperturbable con su táctica que, a juzgar por las encuestas serias, le está dando resultado.
No obstante, merece la pena fijarse que cuando le hablaron de los indultos que firmó como viceministro puso pecho a tierra.
Por otra parte, pienso que muchos se estarán preguntando cuál fue el objetivo de un ex presidente que proporcionó a este mismo diario una lista de gastos por unos $25 millones que hizo durante sus cinco años de gobierno. Yo creo que este señor quiso primero azuzar a la presidenta Moscoso para que ella siguiera su ejemplo.
Aunque por ahora me da la impresión que el ejemplo es paupérrimo porque estamos hablando de un cerro considerable de documentos, que no están completos, y que requerirán un análisis minucioso con lupa, más explicaciones adicionales, para que el acto sirva de algo.
Pero sí logró alborotar el congo. La presidenta mordió el anzuelo afirmando que ella también podría revelar sus partidas secretas dentro de cinco años y en medio de una campaña política.
Esa reacción fue la confirmación de que la mandataria continúa arguyendo que si sus predecesores hicieron algo reprochable, ella también puede hacer lo mismo sin merecer repudio o repulsa. Aunque se desgañite diciendo que tiene su propio librito, no podemos menos que exclamar, ¡pobre de Josemigue!
Igual se puede decir de la sorpresa de que Cuchungo supuestamente recibió dineros de la cacareada cuenta secreta de su sucesor. Ya Endara ha dado su explicación en la forma honesta y sincera que lo caracteriza.
El caso que fue la tapa del coco es el de los dos "especialistas en relaciones internacionales" que alborozados cantaban los beneficios económicos que Panamá obtendrá de parte de los inversionistas españoles ahora que Rodríguez Zapatero ganó las elecciones españolas.
La gran falacia que esbozaron es que como Omar Torrijos fue uña y carne de Felipe González, correligionario de Rodríguez Zapatero, es sólo lógico que lo que le conviene a Panamá es que Martín salga victorioso en nuestras elecciones generales de mayo. ¡La gran flauta!
Es necesario repetir unos hechos históricos: El triunfo panameño en la recuperación de nuestro Canal se inició con la acción patriótica de los aguiluchos y otros compatriotas durante la crisis del 9 de enero de 1964 y, muy importantemente, el gesto gallardo del presidente de la dignidad, Nino Chiari, quien rompió relaciones con el coloso ante la carnicería que desarrollaron los militares de USA "con balas para cazar patos".
Sin lo antedicho, Omar no hubiera recibido el respaldo de líderes de los países no alineados y los que apoyaban en la guerra fría a los soviéticos. De esa evolución en el plano internacional se propagandizó acerca de la amistad de Omar y Felipe González.
Además, no podemos olvidar que Omar podía irse cuando lo decidiera en un jet privado y viajar a Sri Lanka, digamos. Todo esto lo especifico para instar a la juventud a que aprendan del pasado y lleguen a la mejor decisión el 2 de mayo próximo.
Yo pienso que no se trata de mantener el odio y el rencor hacia el PRD, brazo político de la narcodictadura, sino mantener a todos sus maleantes políticos en cuarentena porque hasta ahora no han probado su propósito de la enmienda.
A la par, no puedo creer que elegiremos un presidente porque su estrategia de pasar agachado fue brillante y exitosa. Pensemos, analicemos.
Elijamos al que va a dar al traste con la dictadura de partidos cuyos intereses no son precisamente los intereses de Panamá.