Alerta: Saddam Hussein tiene armas atómicas
En Bagdad, un gran secreto se esconde entre las sombras de los palacios del "País de las Mil y Una Noches". A cinco kilómetros al Este de la torre de televisión principal de la ciudad, se encuentra el Cuartel General del Mando Revolucionario, un vasto complejo de mando en donde la alta dirigencia del Partido "Baath" (Renacimiento Islámico) se mantiene instalado por seguridad ante los ataques aéreos anglo-norteamericanos; contiene la base militar subterránea más grande de Medio Oriente. Es allí donde reside usualmente Saddam Hussein, el despiadado líder de Irak.
No había transcurrido el atardecer el pasado 16 de febrero del 2001, cuando las sirenas antiaéreas sonaron al sur de la capital árabe. Las trazadoras y cohetes teledirigidos se lanzan contra 24 aviones procedentes de Kuwait, vía portaaviones en el Golfo Pérsico. Las aeronaves occidentales, que patrullaban el vedado cielo iraquí ubicado al sur del Paralelo 33, fueron detectadas por estaciones de radar enemigas, las cuales fueron destruidas. Nuevamente, la tensión del Cuartel General de Saddam regresó, después de dos años de silencio en las ametralladoras de los cazas gringos. Pero la base no fue atacada.
La posibilidad de que Irak haya reconstruido su armamento de armas de destrucción masiva, con la colaboración de China Popular, científicos rusos y el dinero proveniente de las ventas del petróleo mesopotámico, ha vuelto a sobrecoger a la comunidad internacional. Decenas de científicos y técnicos trabajan sin descanso para alcanzar una meta: desarrollar una bomba atómica. Washington denunció que el sistema defensivo aéreo iraquí ha sido reparado por el Ejército Popular de Liberación Chino; mientras que en Berlín, la agencia de seguridad alemana admitió que el dictador iraquí está a punto de desarrollar varias armas nucleares, para antes del año 2005. De ser esto cierto, tanto Irak como el Irán Islámico tendrán un arsenal infernal que ardería el cielo sobre las ciudades israelíes, europeas y quién sabe, también de la Costa Este de Estados Unidos.
En la documentación del espionaje germano, se llegó a la conclusión de que Irak reanudó su programa nuclear y puede estar en condiciones de producir nuevamente una bomba atómica en el plazo de "tres años". Se han observado obras en la localidad de Al Kaim, que se considera como el centro del programa nuclear de Bagdad (el sitio donde también está oculto el mando político iraquí).
Los iraquíes desarrollan en la actualidad sus cohetes de corto alcance "Al Samud y Ababil 100/Al Fatah", capaces de transportar una carga de 300 kilos a 150 kilómetros de distancia. Para 2005, podría construir cohetes de mediano alcance de etapas previas, capaces de llevar una ojiva a 3.000 kilómetros, con lo que Europa quedaría dentro de su rango. Se cree que Irak también es capaz de desarrollar combustible sólido para cohetes. Existe una empresa radicada en Nueva Delhi, que figura en una lista negra del gobierno alemán por su supuesto papel en la proliferación, ha actuado como comprador en nombre de Irak. Las entregas se han hecho vía Malasia y Dubai.
Al terminar las inspecciones de armas de las Naciones Unidas en 1998, la cantidad de sitios iraquíes involucrado en la producción de sustancias químicas ha crecido de 20 a 80. De ese total, el espionaje germano cree que una cuarta parte está destinada a la producción de armas. Igualmente, se ha detectado en el mundo una intensa actividad compradora de insumos y la producción de armas biológicas podría reanudarse en cualquier momento.
Desde 1991, las Naciones Unidas impusieron un bloqueo económico hacia Irak, para evitar que Saddam Hussein comprase armas para vengarse de Estados Unidos, Inglaterra, Arabia Saudita e Israel, por su derrota en el Emirato de Kuwait. La Resolución 687 regula el comercio con Bagdad, mientras que impone un restringido sistema de compra de alimentos por petróleo. Además, dos zonas de exclusión aérea, ubicadas al norte del Paralelo 36 y al sur del Paralelo 33, fueron creadas para vigilar los movimientos de la Guardia Republicana de Saddam, la cual reprime a los opositores al dictador árabe.
Este tema no es nuevo. El Time Magazine del 19 de enero de 1991 anunció con detalles espeluznantes que Saddam había escondido en el desierto iraquí unas "tres bombas nucleares" que escaparon al bombardeo israelí al reactor Osirek en 1981. Nada más se supo de las mismas. Igualmente, es posible que el sistema de mísiles portadores de cabezas de combate haya sido regenerado.
No había transcurrido el atardecer el pasado 16 de febrero del 2001, cuando las sirenas antiaéreas sonaron al sur de la capital árabe. Las trazadoras y cohetes teledirigidos se lanzan contra 24 aviones procedentes de Kuwait, vía portaaviones en el Golfo Pérsico. Las aeronaves occidentales, que patrullaban el vedado cielo iraquí ubicado al sur del Paralelo 33, fueron detectadas por estaciones de radar enemigas, las cuales fueron destruidas. Nuevamente, la tensión del Cuartel General de Saddam regresó, después de dos años de silencio en las ametralladoras de los cazas gringos. Pero la base no fue atacada.
La posibilidad de que Irak haya reconstruido su armamento de armas de destrucción masiva, con la colaboración de China Popular, científicos rusos y el dinero proveniente de las ventas del petróleo mesopotámico, ha vuelto a sobrecoger a la comunidad internacional. Decenas de científicos y técnicos trabajan sin descanso para alcanzar una meta: desarrollar una bomba atómica. Washington denunció que el sistema defensivo aéreo iraquí ha sido reparado por el Ejército Popular de Liberación Chino; mientras que en Berlín, la agencia de seguridad alemana admitió que el dictador iraquí está a punto de desarrollar varias armas nucleares, para antes del año 2005. De ser esto cierto, tanto Irak como el Irán Islámico tendrán un arsenal infernal que ardería el cielo sobre las ciudades israelíes, europeas y quién sabe, también de la Costa Este de Estados Unidos.
En la documentación del espionaje germano, se llegó a la conclusión de que Irak reanudó su programa nuclear y puede estar en condiciones de producir nuevamente una bomba atómica en el plazo de "tres años". Se han observado obras en la localidad de Al Kaim, que se considera como el centro del programa nuclear de Bagdad (el sitio donde también está oculto el mando político iraquí).
Los iraquíes desarrollan en la actualidad sus cohetes de corto alcance "Al Samud y Ababil 100/Al Fatah", capaces de transportar una carga de 300 kilos a 150 kilómetros de distancia. Para 2005, podría construir cohetes de mediano alcance de etapas previas, capaces de llevar una ojiva a 3.000 kilómetros, con lo que Europa quedaría dentro de su rango. Se cree que Irak también es capaz de desarrollar combustible sólido para cohetes. Existe una empresa radicada en Nueva Delhi, que figura en una lista negra del gobierno alemán por su supuesto papel en la proliferación, ha actuado como comprador en nombre de Irak. Las entregas se han hecho vía Malasia y Dubai.
Al terminar las inspecciones de armas de las Naciones Unidas en 1998, la cantidad de sitios iraquíes involucrado en la producción de sustancias químicas ha crecido de 20 a 80. De ese total, el espionaje germano cree que una cuarta parte está destinada a la producción de armas. Igualmente, se ha detectado en el mundo una intensa actividad compradora de insumos y la producción de armas biológicas podría reanudarse en cualquier momento.
Desde 1991, las Naciones Unidas impusieron un bloqueo económico hacia Irak, para evitar que Saddam Hussein comprase armas para vengarse de Estados Unidos, Inglaterra, Arabia Saudita e Israel, por su derrota en el Emirato de Kuwait. La Resolución 687 regula el comercio con Bagdad, mientras que impone un restringido sistema de compra de alimentos por petróleo. Además, dos zonas de exclusión aérea, ubicadas al norte del Paralelo 36 y al sur del Paralelo 33, fueron creadas para vigilar los movimientos de la Guardia Republicana de Saddam, la cual reprime a los opositores al dictador árabe.
Este tema no es nuevo. El Time Magazine del 19 de enero de 1991 anunció con detalles espeluznantes que Saddam había escondido en el desierto iraquí unas "tres bombas nucleares" que escaparon al bombardeo israelí al reactor Osirek en 1981. Nada más se supo de las mismas. Igualmente, es posible que el sistema de mísiles portadores de cabezas de combate haya sido regenerado.