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Algunas verdades en Panamá


  1. El libre mercado sólo existe en los libros de algunos fundamentalistas y dogmáticos. Desde que aparecieran los monopolios y oligopolios a fines del siglo XIX, el capitalismo competitivo murió. Una cosa es lo que dicen los libros y otra cosa es el mundo real de la economía.

  2. Todos los países industrializados alcanzaron su gran desarrollo por vía de medidas proteccionistas.
    El único país que no lo hizo fue Gran Bretaña, porque en el siglo XIX y parte del XX era dueña del más extenso imperio colonial de la historia moderna, que le garantizaba mercados seguros y una fuente barata e ininterrumpida de materias primas.
    Alemania, Estados Unidos y Japón siempre se destacaron por ser proteccionistas y aún lo son. Los denominados tigres asiáticos utilizaron la maxidevaluación monetaria como medida proteccionista como contrapartida a la reducción arancelaria. Esto los convirtió en exportadores netos.

  3. En el siglo XIX, Estados Unidos era un exportador neto de materias primas y alimentos y Japón era un exportador de los gusanos de seda. Los buenos precios que existían en esa época en el mercado internacional le facilitaron a esos países los recursos necesarios para financiar su industrialización. Esta situación no existe en la actualidad desde hace varias décadas.

  4. Para el gran capital internacional Panamá es lo siguiente: Un canal y un paraíso fiscal. Aunque Panamá aplicara todas las reformas del mundo, eso no lo hará más atractivo para el capital transnacional.
    Los datos demuestran claramente que el 80% de la inversión extranjera directa se invierte en los países más desarrollados y el 75% del 20% restante en algunos países (Brasil, China, Nigeria, México, Corea, Egipto, Tailandia, India, etc.) con mayor desarrollo relativo.
    Las inversiones que logró Panamá de empresas extranjeras fueron el producto de las privatizaciones que no creó nuevas empresas y su resultado inmediato ha sido el desempleo, como se ha dado en toda América Latina. Ningún país se desarrolla destruyendo su base productiva y fomentando el desempleo.

  5. El denominado modelo chileno está en una situación de franca atonía económica desde la crisis asiática. Es decir se agotó. Este modelo debe crecer al 6% anual y en los últimos años sólo crece a un promedio muy inferior al óptimo de 6%. Hasta los expertos chilenos en economía reconocen su agotamiento.

  6. El sistema capitalista en su conjunto ha entrado en una fase de atonía económica que durará muchos años. En biología atonía es cuando los tejidos de un ser vivo están débiles y se puede prolongar por años. Este termino está empezando a ser utilizado por economistas europeos. En esas condiciones difícilmente, Panamá logrará alcanzar la meta del 5% anual de crecimiento económico.

  7. Los ajustes estructurales conducen a situaciones como la que se vive en Argentina. La crisis argentina es el resultado de las políticas de ajuste y no se pueden buscar culpables en chivos expiatorios como lo están haciendo los apologistas del libre mercado. Argentina debe apartarse del camino actual y buscar soluciones alternativas al ajuste estructural.

  8. La clase empresarial panameña se resiste a abandonar el modelo actual basada en la denominada Plataforma de Servicios Internacionales que hace de Panamá un paraíso fiscal o centro "off shore", como lo denominan en inglés, a pesar de su evidente crisis. Y mucho menos esta dispuesta a invertir en actividades exportadoras, ya sea de bienes elaborados o semielaborados o de carácter tecnológico.


El paraíso fiscal panameño esta siendo atacado por los países de la OCDE y esta dinámica continuara en los próximos años.
Los pueblos indígenas panameños son ricos en culturas, pero los más pobres del país (95% de pobreza) producto de su exclusión histórica y actual, por lo que es necesario además establecer una estrategia de etnodesarrollo integral sobre la base de ser reconocidos como pueblos, como entidades que expresan particularidades que los diferencian social, política y culturalmente de las sociedades nacionales en las que están insertos. Contar con territorios que correspondan al derecho a organizarlos, disponiendo de los recursos naturales en beneficio de sus propias actividades. El derecho a ejercer y regirse por su propia normatividad, lo que convierte ese espacio en jurisdiccional. El derecho a la autodeterminación, para controlar con su propia normatividad los procesos económicos, sociales, políticos y culturales gracias a los cuales el grupo asegura su reproducción física y cultural. La afirmación de su cosmovisión, que consideran la naturaleza como parte integral de la vida, por lo que debe armonizarse con ella, con una visión integral de lo ecológico, cultural y económico. Reivindicar lo indígena no nos debe ser ajeno, pues lo llevamos dentro de cada uno o una, junto a la abuela de "cadena chata y de pelo cuscús" y también-pero en menor grado- con el aporte de lo blanco. Así lo afirma el estudio genético del Dr. Tomás Arias:" La elevada presencia de genes tanto de origen negro (33%) como indígena (38%) en la población general del país, hace de ésta una población única y diferente entre los países de América. En ninguno de ellos se encuentra una combinación tan alta de genes procedentes de ambos grupos".
(raulleisr@hotmail.com)

101 años de Panamá América

 
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