Alternativas administrativas para la Caja de Seguro Social
En esta ocasión me referiré a algunos cambios administrativo que, en mi entender, se deben dar en la Caja de Seguro Social (CSS) para alcanzar una gestión eficiente y, de esta manera, que la institución trabaje como es debido. Dejando claro que los cambios estructurales se deben realizar para salvarla, como lo he propuesto en otros artículos y en la mesa del Diálogo. Lo que hoy voy a presentar son ideas para mejorar la parte administrativa con el fin de que no sólo exista más transparencia, sino que también se tenga eficiencia y satisfacción por parte de los usuarios; igualmente, calidad de servicio, lo que, sinceramente, no veo la razón para que en el sector público esto no se consiga.
La primera idea que presento, no es mía originalmente. Desde hace más de 20 años, en el seno de los gremios médicos, se ha estado planteando, probablemente no con la energía necesaria, porque en esa época, por causa del régimen dictatorial, había otras prioridades y a lo mejor, ese planteamiento no tuvo ninguna aceptación, como sucedió en otros casos. La misma consiste en dividir al Seguro Social en dos Cajas, una encargada del sistema de jubilaciones y pensiones; y la otra, en lo que respecta al servicio de salud y de riesgos profesionales. Cada una con su director y junta directiva por separado.
Mi propuesta está sustentada en el hecho de que la institución es tan compleja que una sola persona no le es posible administrar con eficiencia las diferentes responsabilidades que tiene. Por otra parte, lo disímil que son cada uno de estos sectores, lo que hace que al final se administra bien una de las responsabilidades y se deja otras a medias o, lo que es peor, no se hace ninguna de las dos bien.
Cuando hagamos los cambios de la Ley, es prudente pensar en esto seriamente. No debemos tomarlo como un ingrediente más de complejidad que debemos resolver, sino que esta vez debemos hacer todos los ajustes que sean necesarios para que la institución salga de la situación en que está.
Con respecto al programa de Administración que apoya ambos programas, no debe ser ningún obstáculo resolverlo.
Otro planteamiento es el relacionado a la responsabilidad que deben tener los miembros de la Junta Directiva, con sus actuaciones y con todos los asegurados que ellos representan. No es posible que desconozcan los informes financieros. No es posible que desconozcan la situación de cada uno de los programas de la CSS. No es posible que no divulguen esas situaciones. Cada uno de los representantes que están en esa Junta, no se representan a ellos y sí a cada uno de los asegurados y pensionados; su obligación es con todos ellos. Por tal motivo propongo lo siguiente:
1-Los miembros de la Junta Directiva deben rendir informes a sus gremios y éstos deben hacerlos públicos.
2-Deben explicar y sustentar su voto.
3- Los gremios serán responsables de la decisión de sus representantes y tendrán que cubrir la pérdida en dinero que sufra la institución, si fuera por causa de la misma.
Estas medidas obligarían, por un lado, que todos estuviéramos informado de la situación de la institución de seguridad social, además le da independencia de actuación, ya que los miembros de la Junta Directiva tendrían que explicar su voto a quienes ellos representan. Por último, su posición ante las decisiones de la entidad sería seria, honesta y la más conveniente; de lo contrario, tendrían que cargar con los costos.
Pueden parecer medidas muy fuertes o extremas, pero no puede seguir sucediendo lo mismo: Miembros que desconocen los estados financieros o si los conocen, los ocultan. Un ejemplo fue el hecho de que en los últimos cuatro años y medio, el déficit actuarial aumentó en 950 millones de dólares y ningún directivo expresó nada. Otro ejemplo fue cuando el Programa de Enfermedad y Maternidad en el 2002 tuvo un déficit de 23 millones de dólares y, a mediado del 2003, un grupo de directivos votó para que se retirara 25 millones de dólares de las reservas de ese programa antes de que se tomaran otras acciones más acordes. Estos hechos son argumentos suficientes para desarrollar las medidas propuestas. Quien quiera ser directivo debe tener una responsabilidad, no moral sino financiera; sólo así todos estaremos tranquilo con los miembros de la directiva de la Caja.
Creo que saldrán otras alternativas, pero lo importante es que una vez por todas debemos ser responsables de nuestras actuaciones, y esa responsabilidad será real cuando carguemos con los costos de nuestras decisiones.
“Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar”. Gandhi.
(cdaa@sinfo.net)
La primera idea que presento, no es mía originalmente. Desde hace más de 20 años, en el seno de los gremios médicos, se ha estado planteando, probablemente no con la energía necesaria, porque en esa época, por causa del régimen dictatorial, había otras prioridades y a lo mejor, ese planteamiento no tuvo ninguna aceptación, como sucedió en otros casos. La misma consiste en dividir al Seguro Social en dos Cajas, una encargada del sistema de jubilaciones y pensiones; y la otra, en lo que respecta al servicio de salud y de riesgos profesionales. Cada una con su director y junta directiva por separado.
Mi propuesta está sustentada en el hecho de que la institución es tan compleja que una sola persona no le es posible administrar con eficiencia las diferentes responsabilidades que tiene. Por otra parte, lo disímil que son cada uno de estos sectores, lo que hace que al final se administra bien una de las responsabilidades y se deja otras a medias o, lo que es peor, no se hace ninguna de las dos bien.
Cuando hagamos los cambios de la Ley, es prudente pensar en esto seriamente. No debemos tomarlo como un ingrediente más de complejidad que debemos resolver, sino que esta vez debemos hacer todos los ajustes que sean necesarios para que la institución salga de la situación en que está.
Con respecto al programa de Administración que apoya ambos programas, no debe ser ningún obstáculo resolverlo.
Otro planteamiento es el relacionado a la responsabilidad que deben tener los miembros de la Junta Directiva, con sus actuaciones y con todos los asegurados que ellos representan. No es posible que desconozcan los informes financieros. No es posible que desconozcan la situación de cada uno de los programas de la CSS. No es posible que no divulguen esas situaciones. Cada uno de los representantes que están en esa Junta, no se representan a ellos y sí a cada uno de los asegurados y pensionados; su obligación es con todos ellos. Por tal motivo propongo lo siguiente:
1-Los miembros de la Junta Directiva deben rendir informes a sus gremios y éstos deben hacerlos públicos.
2-Deben explicar y sustentar su voto.
3- Los gremios serán responsables de la decisión de sus representantes y tendrán que cubrir la pérdida en dinero que sufra la institución, si fuera por causa de la misma.
Estas medidas obligarían, por un lado, que todos estuviéramos informado de la situación de la institución de seguridad social, además le da independencia de actuación, ya que los miembros de la Junta Directiva tendrían que explicar su voto a quienes ellos representan. Por último, su posición ante las decisiones de la entidad sería seria, honesta y la más conveniente; de lo contrario, tendrían que cargar con los costos.
Pueden parecer medidas muy fuertes o extremas, pero no puede seguir sucediendo lo mismo: Miembros que desconocen los estados financieros o si los conocen, los ocultan. Un ejemplo fue el hecho de que en los últimos cuatro años y medio, el déficit actuarial aumentó en 950 millones de dólares y ningún directivo expresó nada. Otro ejemplo fue cuando el Programa de Enfermedad y Maternidad en el 2002 tuvo un déficit de 23 millones de dólares y, a mediado del 2003, un grupo de directivos votó para que se retirara 25 millones de dólares de las reservas de ese programa antes de que se tomaran otras acciones más acordes. Estos hechos son argumentos suficientes para desarrollar las medidas propuestas. Quien quiera ser directivo debe tener una responsabilidad, no moral sino financiera; sólo así todos estaremos tranquilo con los miembros de la directiva de la Caja.
Creo que saldrán otras alternativas, pero lo importante es que una vez por todas debemos ser responsables de nuestras actuaciones, y esa responsabilidad será real cuando carguemos con los costos de nuestras decisiones.
“Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar”. Gandhi.
(cdaa@sinfo.net)