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Alto a los bombardeos de la OTAN


La OTAN ha querido cubrir su bombardeo a Yugoslavia con el manto de supuestos objetivos "humanistas", pero los resultados de la intervención norteamericana y de la OTAN están a la vista: más de un cuarto de millón de kosovares desplazados, cientos de asesinatos, la amenaza de una guerra cuyas consecuencias son imprevisibles, el fortalecimiento del gobierno genocida de Milosevic. ¿Por qué hay que oponerse a los bombardeos de la OTAN?
1-Porque el objetivo real de la intervención yanqui no es la defensa del pueblo kosovar, sino aumentar su influencia política y militar en la región. Los ataques actuales se inscriben en la estrategia de la OTAN de extender su manto hacia el oriente de Europa, y está ligado a la reciente incorporación de varios países de esa región que antes pertenecieron al Pacto de Varsovia. En ese sentido los temores rusos y serbios no son del todo infundados.
2-Los gobiernos imperialistas de occidente nunca les ha interesado el respeto a la autodeterminación de los pueblos. Para la OTAN lo que está en juego no es la defensa de los derechos del pueblo kosovar. ¿No fueron estos mismos gobiernos los que recientemente propiciaron el secuestro y encarcelamiento del líder nacionalista kurdo Abdullah Ocalan? ¿Acaso la OTAN apoyó la lucha por la liberación nacional de Chechenia contra el dominio ruso? Ni siquiera han reconocido su gobierno, al contrario, satélites norteamericanos ayudaron a Rusia a asesinar a su presidente.
3-En Yugoslavia la OTAN desalentó los movimientos separatistas a principios de esta década. En Bosnia fueron indiferentes ante el genocidio de los musulmanes. En Srebrenica, por ejemplo, fueron asesinados miles de bosnios ante los ojos de las tropas francesas. Los acuerdos de Dayton legitimaron la limpieza étnica, la reducción de Bosnia a su mínima expresión y la impunidad de los genocidas.
4-En Kosovo, los norteamericanos han propuesto un acuerdo que niega el derecho a la independencia de los albaneses, así como la posibilidad de que se arme su propio ejército. Los acuerdos de Ramboullet, reconocen apenas una autonomía limitada a los kosovares, vigilada por fuerzas militares de la OTAN, siempre dentro de las fronteras de la Yugoslavia dominada por los serbios. Ni siquiera se aceptó la demanda de un plebiscito sobre la futura independencia.
5-Los actuales bombardeos de la OTAN han fortalecido al gobierno genocida de Milosevic, ayudándolo a conseguir el apoyo de sectores de su propio país que le combatían. Los actuales bombardeos han revivido en los serbios el recuerdo de su lucha por la autodeterminación contra el extinto imperio austro húngaro. Para Milosevic es más fácil actuar ahora, cuando la política de la OTAN aparece como una intervención extranjera, y puede apelar el patriotismo serbio.
6-Los bombardeos, lejos de ayudar a los kosovares han acelerado la limpieza étnica, con el desplazamiento de decenas de miles de sus hogares. Hoy por hoy, la situación de los kosovares es mucho peor. Los bombarderos "quirúrgicos" en nada han ayudado a los kosovares, ni han impedido el genocidio. La OTAN ni siquiera había organizado la ayuda humanitaria, dando como resultado que los refugiados estén a la intemperie y pasando hambre.
No es con la intervención de las fuerzas de la OTAN como se conseguirá hacer valer los derechos nacionales de los kosovares, y acabar con la limpieza étnica del gobierno serbio. Hay que dar armas al pueblo de kosovo, y ellos mismos harán valer sus derechos. Hay que reconocer su gobierno, y su derecho a la separación. A Milosevic le será más difícil enfrentar la lucha de liberación nacional del pueblo kosovar.
Pero, ante todo, hay que desenmascarar la intervención de la OTAN cuyos objetivos están alejados de cualquier consideración humanitaria.

101 años de Panamá América

 
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