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Ambiente navideño


Aun cuando flota en la atmósfera multitud de noticias de distinta índole ora internacionales como nacionales, ora tristes otras alegres, al menos por esta semana tratamos de postergar ciertas preocupaciones para dejarnos contagiar externamente del ambiente de la Navidad.
Ahora bien, no sabemos si la batalla está ganada por el consumismo y materialismo circundante y se ha convertido en obsesión colectiva de gastar y gastar sobre; por el contrario, el esfuerzo que también hacemos muchos cristianos en este Adviento litúrgico por tratar de mantener el verdadero sentido de la Navidad.
El ciclo de Adviento contiene la idea no de la fecha histórica del nacimiento de Jesús, sino la preparación y el deseo de la "segunda venida", del Señor, la plenitud del Reino de Dios. La idea de este ciclo gira enteramente alrededor de la más continua expresión de los primeros cristianos: "Maranatha": Ven Señor, que equivale a: "venga a nosotros tu Reino". Esa idea es la que repetimos en cada celebración eucarística: anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven Señor Jesús .
El origen de la Navidad y el ciclo de Adviento hay que encontrarlo en el siglo IV cuando el Emperador Constantino se "convirtió" al cristianismo y declaró la religión cristiana la religión oficial del Imperio Romano y él mismo se declaró "representante de Dios en la tierra", y los cristianos hasta entonces perseguidos, tenían el peligro de creer que ya había llegado el Reino de Dios plenamente , predicado por Cristo , y que ya no tenían nada más que esperar, sino que se podían "instalar" cómodamente en la situación
La comunidad cristiana salió oficialmente a resolver este problema diciéndole a sus cristianos: estamos todavía a la espera de lo más importante, estamos a la espera de la plenificación del Reino de Dios, estamos a la espera de la manifestación gloriosa ante todos del señorío de Jesucristo. Y entonces se crea, como una respuesta litúrgico-pastoral al problema, la fiesta de la Navidad y el ciclo de Adviento.
La Iglesia primitiva dijo: 1) Así como vino una vez en carne, así vendrá otra vez en carne, es decir visiblemente; 2) Así como vio como un niño indefenso y sin hacer daño a nadie, así vendrá otra vez indefenso y sin hacer daño a nadie; 3) Así como una vez anunció e inauguró la redención y la liberación, así vendrá otra vez y traerá la redención en plenitud , la liberación plena. Por eso, todo el ciclo de Adviento contiene la idea no de la fecha histórica del nacimiento de Jesús, sino la preparación y el deseo de la "segunda venida" del Señor, la plenitud del Reino de Dios.
El primero que le dio importancia a la fiesta de la Navidad como tal fue San Francisco de Asís, quien en el año 1223 en Grechi, Italia, hizo el primer "portal" del que se tiene noticia histórica. Su intención fue subrayar la "humildad de la encarnación y verle a Jesús recostado en el pesebre entre el buey y el asno".
En una época en que la Teología se había hecho ya dominio exclusivo de expertos, Francisco buscó un medio de volverla a poner al alcance de los más sencillos y humildes. Malamente pudo sospechar San Francisco tan amante de la pobreza, la súper comercialización que su intento iba a originar al paso de los siglos.
La Navidad no es simplemente una fiesta para niños. La navidad es la fiesta de hecho, de la Encarnación: Dios ha tomado la carne verdaderamente: Dios ha tomado la carne con todas sus consecuencias. La encarnación nos afecta a todos.
El Niño que nace es el Salvador y no es a niños a quienes los ángeles les dicen: Les traemos un gran noticia, que en la ciudad de Belén les ha nacido a ustedes un Salvador.
Convertir la Navidad exclusivamente en una fiesta que solo afecta a los niños es quitarle toda su fuerza, a una fiesta que nació con sentido muy distinto, Los primeros llamados a que se acerquen son los pecadores y los pobres, los pastores.
Felicitamos a los que entendiendo así la Navidad, anualmente con toda dedicación abren al público, sus "Belenes" (el del Sr. Juan A. Varela C.) rememorando la costumbre del pasado de los Belenes de S. Francisco, (Casco Viejo), Luisa Aguilar, Pastora de Sousa, Genarina Icaza. Son reafirmaciones de fe pública en el sentido verdadero de la Navidad., en el ambiente ateizante que nos rodea.

101 años de Panamá América

 
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