Amenaza de Chávez a la democracia
Millones de venezolanos firmaron la petición de un referendo para remover al presidente Chávez, quien ha instalado un gobierno autocrático, destruyendo las instituciones democráticas que impedían la concentración del poder.
Chávez fue electo presidente en diciembre de 1998 y casi de inmediato dio los primeros pasos para consolidar todo el poder en sus manos. Organizó una serie de votaciones. La primera para cambiar la Constitución. La segunda para elegir a los delegados de la Asamblea Constituyente. Y aunque no se permitió que se postularan bajo ningún partido, utilizó dinero del gobierno en la campaña para elegir a quienes lo apoyaban, con lo cual consiguió 120 de los 131 delegados. Pero la Asamblea Constituyente fue más allá de redactar una nueva Constitución. En agosto de 1999, nombró una comisión judicial de emergencia con poder de destituir a jueces. Ese mismo mes, la Asamblea se declaró en "emergencia legislativa" y se delegó en una comisión de 7 miembros la promulgación de leyes. La Asamblea le prohibió al Congreso sesionar.
La nueva Constitución alargó el período presidencial en un año, le aumentó los poderes, impuso restricciones a los medios de comunicación y fue aprobada en un referendo en diciembre de 1999. Las elecciones a la Asamblea Nacional unicameral que reemplazó al Congreso se realizaron en julio de 2000. Chávez lanzó nuevamente su candidatura presidencial y fue electo para un nuevo período. Aunque obtuvo 60% de las curules, sentía que no tenía suficiente poder. En noviembre de 2000 obtuvo de la Asamblea poderes especiales para gobernar por decreto durante un año. En diciembre de 2000 hubo otras elecciones. En las elecciones de funcionarios locales, añadió un referendo para disolver los sindicatos e intentó consolidarlos en la Fuerza Bolivariana de Trabajadores.
Desde su elección en 1998, avanza en una campaña metódica de eliminación de las voces disidentes de la política. Le ha aportado al mundo un modelo de cómo alcanzar el mando totalitario. Primero, obtener el control de uno de los tres poderes y proceder a subordinar a los otros dos. Luego, usar el poder del gobierno para impedir que cualquier segmento de la sociedad se organice. Ha atacado a los sindicatos, a los medios independientes, a la Iglesia y a cualquier fuente de oposición. Para diciembre de 2000 era evidente que se había convertido en un autócrata demagogo, que utiliza al populacho para sus fines. Con el gobierno bajo su total control y la sociedad civil destruida, se hubiera enrumbado en la parte final de su programa totalitario: impedir la crítica del gobierno a nivel individual.
El apoyo mayoritario comenzó a disminuir. La militarización de las escuelas y de los servicios sociales, junto con una economía en decadencia, crispó a la gente y surgió el caos. Un intento de golpe fracasó en abril de 2002. La amarga huelga general de diciembre de 2002 a febrero de 2003 hizo estragos. La petición de un referendo revocatorio presidencial surgió en medio del creciente caos.
El gobierno procedió a castigar a los ciudadanos que firmaban en contra de Chávez. Sus nombres fueron dados a un diputado chavista, quien sacó la lista en internet. Los militares firmantes fueron castigados y los empleados de la petrolera estatal despedidos. Sin embargo, 3.2 millones de venezolanos firmaron, pero el Consejo Nacional Electoral rechazó la petición por 3 votos y 2 abstenciones, determinando que no se podía pedir el referendo antes de la mitad del período presidencial. Se hizo una segunda campaña de recolección de firmas y, de nuevo, se obtuvieron más de 3 millones. Ahora el CNE cuestiona la validez de las firmas. Los firmantes apelaron a Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia, la cual rehabilitó más de 800,000 firmas en disputa, pero unos días más tarde la Sala Constitucional invalidó esa decisión. El patrón de intimidación se repite.
En esta parodia totalitaria se pueden tener cuantas elecciones quieras, siempre y cuando no votes contra Chávez. Pero el espíritu democrático está vivo en Venezuela. Si los venezolanos están tratando de romper las cadenas, ¿no deben los extranjeros ayudarlos? Ojalá que no lo impidan los internacionalistas "sofisticados" que insisten en apoyar a cualquier autoridad que tenga voto en las Naciones Unidas.
* Analista de TechCentralStation.com
(c) www.aipenet.com
Chávez fue electo presidente en diciembre de 1998 y casi de inmediato dio los primeros pasos para consolidar todo el poder en sus manos. Organizó una serie de votaciones. La primera para cambiar la Constitución. La segunda para elegir a los delegados de la Asamblea Constituyente. Y aunque no se permitió que se postularan bajo ningún partido, utilizó dinero del gobierno en la campaña para elegir a quienes lo apoyaban, con lo cual consiguió 120 de los 131 delegados. Pero la Asamblea Constituyente fue más allá de redactar una nueva Constitución. En agosto de 1999, nombró una comisión judicial de emergencia con poder de destituir a jueces. Ese mismo mes, la Asamblea se declaró en "emergencia legislativa" y se delegó en una comisión de 7 miembros la promulgación de leyes. La Asamblea le prohibió al Congreso sesionar.
La nueva Constitución alargó el período presidencial en un año, le aumentó los poderes, impuso restricciones a los medios de comunicación y fue aprobada en un referendo en diciembre de 1999. Las elecciones a la Asamblea Nacional unicameral que reemplazó al Congreso se realizaron en julio de 2000. Chávez lanzó nuevamente su candidatura presidencial y fue electo para un nuevo período. Aunque obtuvo 60% de las curules, sentía que no tenía suficiente poder. En noviembre de 2000 obtuvo de la Asamblea poderes especiales para gobernar por decreto durante un año. En diciembre de 2000 hubo otras elecciones. En las elecciones de funcionarios locales, añadió un referendo para disolver los sindicatos e intentó consolidarlos en la Fuerza Bolivariana de Trabajadores.
Desde su elección en 1998, avanza en una campaña metódica de eliminación de las voces disidentes de la política. Le ha aportado al mundo un modelo de cómo alcanzar el mando totalitario. Primero, obtener el control de uno de los tres poderes y proceder a subordinar a los otros dos. Luego, usar el poder del gobierno para impedir que cualquier segmento de la sociedad se organice. Ha atacado a los sindicatos, a los medios independientes, a la Iglesia y a cualquier fuente de oposición. Para diciembre de 2000 era evidente que se había convertido en un autócrata demagogo, que utiliza al populacho para sus fines. Con el gobierno bajo su total control y la sociedad civil destruida, se hubiera enrumbado en la parte final de su programa totalitario: impedir la crítica del gobierno a nivel individual.
El apoyo mayoritario comenzó a disminuir. La militarización de las escuelas y de los servicios sociales, junto con una economía en decadencia, crispó a la gente y surgió el caos. Un intento de golpe fracasó en abril de 2002. La amarga huelga general de diciembre de 2002 a febrero de 2003 hizo estragos. La petición de un referendo revocatorio presidencial surgió en medio del creciente caos.
El gobierno procedió a castigar a los ciudadanos que firmaban en contra de Chávez. Sus nombres fueron dados a un diputado chavista, quien sacó la lista en internet. Los militares firmantes fueron castigados y los empleados de la petrolera estatal despedidos. Sin embargo, 3.2 millones de venezolanos firmaron, pero el Consejo Nacional Electoral rechazó la petición por 3 votos y 2 abstenciones, determinando que no se podía pedir el referendo antes de la mitad del período presidencial. Se hizo una segunda campaña de recolección de firmas y, de nuevo, se obtuvieron más de 3 millones. Ahora el CNE cuestiona la validez de las firmas. Los firmantes apelaron a Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia, la cual rehabilitó más de 800,000 firmas en disputa, pero unos días más tarde la Sala Constitucional invalidó esa decisión. El patrón de intimidación se repite.
En esta parodia totalitaria se pueden tener cuantas elecciones quieras, siempre y cuando no votes contra Chávez. Pero el espíritu democrático está vivo en Venezuela. Si los venezolanos están tratando de romper las cadenas, ¿no deben los extranjeros ayudarlos? Ojalá que no lo impidan los internacionalistas "sofisticados" que insisten en apoyar a cualquier autoridad que tenga voto en las Naciones Unidas.
* Analista de TechCentralStation.com
(c) www.aipenet.com