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América Latina requiere atención


*

Colaborador

Nueva York (AIPE)- Los líderes de 34 naciones se reunieron en abril en la Cumbre de las Américas, en Quebec. En América Latina siempre hubo dictaduras militares, pero para 1989 el único dictador era Fidel Castro. En cuanto a la economía, luego de la crisis petroleras de los años 70 y la "década perdida" de los 80, la apertura comercial reemplazó el anterior modelo predominante de sustitución de importaciones.
La Cumbre de las Américas fue, sin embargo, estropeada por manifestaciones contra la globalización, un ácido presagio. Y ahora que el presidente Bush y su equipo de relaciones extranjeras están de regreso de Europa, deben voltear su mirada al sur. Aunque América Latina no está ardiendo en llamas, sí está a fuego lento.

Colombia, el segundo país más poblado de América del Sur, sufre una guerra civil.
No se trata simplemente de una "guerra contra las drogas". Los grupos terroristas de las FARC y ELN, cualquiera
que sea el financiamiento que reciban del narcotráfico, son guerrilleros marxista-leninistas tratando de derrocar
al gobierno y controlan alrededor del 40% del territorio colombiano. En el nuevo estudio "El laberinto colombiano",
los analistas de RAND Angel Rabasa y Peter Chalk predicen que probablemente se convertirá en "la más seria crisis
extranjera y de seguridad en el Hemisferio Occidental desde las guerras centroamericanas de los años 80".
Al poner casi todo su énfasis en combatir el narcotráfico, la política de Estados Unidos demuestra "no entender".
La combinación drogas y revolución es cada día más evidente. En abril, las autoridades colombianas capturaron al
capo brasileño de la cocaína Luis Fernando da Costa (Fernandinho), quien dice haberle estado comprando a las FARC
unos 10 millones de dólares mensuales en cocaína. En mayo, los guardacostas de Estados Unidos decomisaron 13
toneladas de cocaína de un barco en alta mar, 1.500 millas al sur de San Diego; la tripulación consistía en ocho
ucranianos y dos rusos, lo cual sugiere una conexión entre revolucionarios latinoamericanos y la mafia ex soviética.
Venezuela, rica en petróleo, ahora está gobernada por un líder "populista". El presidente Hugo
Chávez puede o no convertirse en un
nuevo Allende, como escribió Carlos Ball en nuestra columna de las Américas. El embajador de Venezuela replicó
señalando iniciativas de libre mercado del gobierno venezolano. Pero el Sr. Chávez, un ex paracaidista que fracasó
en su asonada en 1992, ha estado ocupado escribiendo una nueva constitución para consolidar su poder personal.
El embajador no negó que el presidente fuese miembro del Foro de Sao Paulo, una alianza de partidos de izquierda
promovida por Fidel Castro en 1990, como su respuesta a la caída del muro de Berlín. Mary Anastasia O"Grady,
editora de nuestra Columna de las Américas, reporta que los militares colombianos dicen haber capturado armas
de marca venezolana a los guerrilleros.
El Perú está por inaugurar a un nuevo presidente, Alejandro Toledo. El ex presidente Alberto
Fujimori, quien acabó con la guerrilla de Sendero Luminoso y abrió la economía, renunció por carta desde el
Japón en medio de revelaciones de corrupción por parte de su jefe de inteligencia, Vladimiro Montesinos, cuyo
paradero se desconoce. En Ecuador, un golpe militar sin derramamiento de sangre destituyó al último presidente y
el anterior fue declarado mentalmente incompetente por el Congreso. Ahora en Ecuador se experimenta con la adopción
del dólar, por la hiperinflación sufrida, pero la economía sigue estancada, a la espera de otras reformas de fondo.

En América Central, el ex líder sandinista Daniel Ortega, otro miembro del Foro de Sao Paulo,
parece que va a ganar las elecciones en noviembre, entre otras cosas porque muchos de los votantes en los
territorios de ex contras no han sido inscritos y porque la ayuda de Estados Unidos ha sido distribuida a través
de manos sandinistas. El gobierno de libre mercado de El Salvador ha sido estremecido por dos grandes terremotos.
En Guatemala, la embajadora de Estados Unidos, Prudence Bushnell, ha presionado al gobierno a fijar normas
laborales que reflejan la posición de la central obrera estadounidense AFL-CIO sobre el comercio, por ejemplo,
con una ley de salario mínimo.
México, conectado sobre seguro a la economía estadounidense por NAFTA, eligió recientemente a
Vicente Fox del PAN, terminando así con 71 años de dominio de la maquinaria partidista del PRI. Pero el presidente
Fox se pudo equivocar tratando de negociar el fin de la rebelión en Chiapas, legitimando al "subcomandante Marcos",
cuyos zapatistas también forman parte del Foro de Sao Paulo.
Argentina da traspiés al borde del precipicio, mientras Domingo Cavallo saca conejos de un sombrero
para mantener la ley de convertibilidad en una persistente recesión económica. El ex presidente Carlos Menem acaba de ser
detenido, acusado de ventas ilegales de armamentos al Ecuador y a Croacia cuando ejercía la presidencia.
Brasil ha causado buena parte de los problemas económicos argentinos con sus
devaluaciones del real, moneda que ha caído 19,5% con respecto al dólar en lo que va del año, luego de 7,7% en el año 2000
y 32,8% en 1999. Tanto Argentina como Brasil, Uruguay y Paraguay pertenecen al Mercosur, que permite el libre comercio entre
sus miembros y mantiene un arancel común con los demás países. Un devaluado real aumenta artificialmente las exportaciones
brasileñas mientras limita las importaciones, pero a largo plazo produce inflación y otros problemas a Brasil también.


El hemisferio requiere de liderazgo por parte de Estados Unidos, pero en Washington los cargos importantes siguen vacíos. La nominación de Otto Reich como subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental se cree que va a ser la primera baja de la nueva mayoría Demócrata en el Senado. Varios funcionarios demócratas quieren que sea Reich la víctima de un nuevo capítulo de la vieja pelea respecto a los contras y los sandinistas de los tiempos de Reagan. John Negroponte, nominado como embajador en las Naciones Unidas también confronta oposición por su papel en América Central durante el gobierno de Reagan. En el Pentágono, cargos civiles están en suspenso por razones de control de armamentos. Y altos cargos en el Departamento del Tesoro están siendo frenados por Jesse Helms para bloquear importaciones textiles.
El impulso latinoamericano se esfumó cuando el gobierno de Clinton, después de NAFTA, suspendió la apertura
comercial y ahora la medida efectiva contra la creciente inestabilidad política es vigorizar de nuevo el comercio
hemisférico. La solicitud del presidente Bush de una nueva ronda de negociaciones confronta la vieja estratagema
sindical de "normas" laborales y ambientales. Pero en respuesta inmediata a la crisis argentina, él puede ofrecer
un pacto bilateral, junto con otro para Chile, país que lo merece. Si el pacto es firmado, podría resolver la
emergencia argentina y su mero anuncio al menos demostraría que el gobierno de Bush comprende que hay problemas en
el vecindario.

(c)* Editor del Wall Street Journal, diario donde fue publicado originalmente este artículo y autorizó la traducción de AIPE.

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