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Amistad a través de la vida


¡Amigo! ¡Qué hermosa palabra llena de tanto significado!

Aunque mucho se ha escrito sobre este tema, hoy quisiera resaltar el hecho de que a lo largo de la vida entera de una persona (desde sus primeros años de infancia hasta convertirse en adulto mayor), definitivamente la amistad juega un papel fundamental en el equilibrio emocional y, por ende, en la felicidad de cada ser humano.

¿Quién no se ha sentido feliz de reencontrarse con un amigo que tenía tiempo que no veía? Un beso, un abrazo, un apretón de manos, un saludo de lejos, son cosas que realmente nos "inyectan" esa energía para continuar el diario vivir con una actitud positiva, pues nos damos cuenta de que no estamos solos; que somos apreciados, queridos, valorados, amados... todo esto resumido en una hermosa palabra: Amistad.

Todos tenemos la oportunidad de practicar la amistad. Por ejemplo, en preescolar tenemos esos compañeritos especiales con quienes nos encanta compartir las horas de juego, la merienda y hasta las travesuras. Y así se prolonga a través de los años de escuela. Por eso es común escuchar la frase: "Somos amigos desde el kinder". Luego, a medida que vamos creciendo, nuestro círculo de amigos se va haciendo cada vez más grande y, en la mayoría de los casos, aquellos que se convierten en nuestros novios o novias, primero fueron nuestros mejores amigos.

Ya estando en la Universidad, estrechamos lazos tan fuertes que, aún después de terminada la carrera, siempre quedan amigos y amigas especiales, que a pesar del tiempo continúan la relación: vía telefónica, en fiestas de cumpleaños, matrimonios; oganizando "baby shower" para recibir a los "sobrinos" (les enseñamos a nuestros hijos que les digan tíos y tías a esos amigos, a pesar de no existir lazos de consanguinidad entre ellos).

En fin, la amistad vence las barreras del tiempo y la distancia. Tanto es así, que al entrar en el fascinante mundo laboral conocemos personas con las que nos relacionamos, muchas veces, más horas al día que con nuestras propias familias en casa, y en ocasiones nacen amistades tan bellas y duraderas, que aunque cambien de lugar de empleo, o se retiren por jubilación, se sigue manteniendo la comunicación.

La amistad es lo que le da sentido a todas nuestras relaciones. Como hijos, esperamos encontrar en nuestros padres y madres a esos amigos que puedan estar con nosotros cuando más necesitamos un consejo. Como estudiantes, a más de un maestro recordamos como a ese amigo que nos escuchaba y nos orientaba en nuestros años difíciles de la adolescencia.

Nuestras amistades nos acompañan "en las buenas como en las malas", compartiendo nuestras alegrías y nuestras tristezas, nuestros triunfos y nuestros fracasos.

Hay amigos que nos han brindado su hombro para llorar, su pañuelo para secar esas lágrimas y esa palabra llena de amor, comprensión y ánimo, que nos permiten encontrar nuevamente el camino hacia la tranquilidad.

En el día del amor y la amistad me gustaría que cada uno de nosotros nos hiciéramos el firme propósito de ser cada día mejores y más amigos. Que con nuestros actos podamos demostrar a quienes consideramos nuestros amigos y amigas cuán importantes son en nuestras vidas.

A todos aquellos amigos y amigas que me han acompañado a lo largo de mi vida: ¡Mil gracias y los quiero mucho!

101 años de Panamá América

 
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