Ampliación del Canal
EN ECONOMÍA el término "producción" es definido como el proceso que consiste en convertir los objetos que la naturaleza nos brinda en bienes necesarios para satisfacer las necesidades del hombre. Además, se considera que los factores de la producción son tres: a) tierra, b) capital y c) trabajo.
Tenemos, por ejemplo, en el caso de los países petroleros, la naturaleza les ofrece petróleo crudo que se encuentra bajo tierra. Esos países a su vez necesitan tierra superficial para instalar su planta de tratamiento; maquinaria que constituye el capital necesario para efectuar la conversión del petróleo crudo en gasolina o diesel y el trabajo, que consiste tanto en las directrices de la Junta Directiva de la entidad encargada de la explotación del petróleo como en el manejo de los camioneros que trabajan por entregar el producto terminado a los encargados de vender el mismo a los consumidores.
Cuando el proceso de la Revolución Industrial ocurrió en Inglaterra, a finales del Siglo XIX, se suscitó la pérdida de muchos empleos porque la maquinaria hizo innecesaria la utilización de muchos trabajadores.
Nació entonces el liberalismo, como doctrina política, para señalarle a los gobernantes que era necesario obtener nuevas entradas al fisco para construir escuelas, centros de enseñanzas, centros de salud y caminos de penetración.
En el caso del Canal de Panamá , tenemos que la naturaleza, en vez de petróleo crudo, nos ha dotado de una posición geográfica que nos coloca en ventaja para unir dos grandes océanos. Para que dicha posición geográfica sea favorable para nuestro país tenemos que invertir en tal posición: tierra, capital y trabajo. ya en tierra hemos invertido, no tan solo el Canal mismo, sino la tierra superficial necesaria para la explotación; el capital invertido representado por las esclusas y toda la maquinaria de trabajo, así como las embarcaciones dedicadas al servicio del Canal; y el trabajo que está representado, no solamente por quienes en la actualidad dirigen las operaciones del Canal sino por todos los panameños quienes, a través de muchas generaciones, hemos prestado nuestros servicios para que el Canal pueda funcionar sin las limitaciones jurisdiccionales que nos fueron impuestas por un tratado duro y mal interpretado.
Hoy día sabemos que debemos efectuar nuevas inversiones en el Canal que les permitirá a nuestro presupuesto incluir las partidas necesarias para construir escuelas, centros de enseñanza, centros de salud y caminos de penetración. Una vez que hayamos logrado lo anterior, corresponderá a las futuras generaciones velar porque los frutos adicionales producidos por el Canal sean manejados de forma adecuada y beneficiosa para todos los hijos de la patria.
Se espera que el estudio esté listo a finales de año.
Por otro lado, el representante de Ancón, Joaquín Vásquez, hizo un llamado al Ministerio de Vivienda (MIVI) para que no autorice que nuevas urbanizaciones e industrias se conecten cada día a este saturado sistema de tuberías y alcantarillados.
Según el último censo de Población del año 2000, el corregimiento de Ancón registró unas 11 mil 169 personas.
Precisamente el 1 cumplirá 27 años, por lo que sus residentes piden a las autoridades que se tomen medidas para no seguir sorportando el fétido olor que emanan de sus calles.
Los residentes esperan que el problema se resuelva lo más pronto posible, ya que esto viene ocurriendo desde hace meses.
Tenemos, por ejemplo, en el caso de los países petroleros, la naturaleza les ofrece petróleo crudo que se encuentra bajo tierra. Esos países a su vez necesitan tierra superficial para instalar su planta de tratamiento; maquinaria que constituye el capital necesario para efectuar la conversión del petróleo crudo en gasolina o diesel y el trabajo, que consiste tanto en las directrices de la Junta Directiva de la entidad encargada de la explotación del petróleo como en el manejo de los camioneros que trabajan por entregar el producto terminado a los encargados de vender el mismo a los consumidores.
Cuando el proceso de la Revolución Industrial ocurrió en Inglaterra, a finales del Siglo XIX, se suscitó la pérdida de muchos empleos porque la maquinaria hizo innecesaria la utilización de muchos trabajadores.
Nació entonces el liberalismo, como doctrina política, para señalarle a los gobernantes que era necesario obtener nuevas entradas al fisco para construir escuelas, centros de enseñanzas, centros de salud y caminos de penetración.
En el caso del Canal de Panamá , tenemos que la naturaleza, en vez de petróleo crudo, nos ha dotado de una posición geográfica que nos coloca en ventaja para unir dos grandes océanos. Para que dicha posición geográfica sea favorable para nuestro país tenemos que invertir en tal posición: tierra, capital y trabajo. ya en tierra hemos invertido, no tan solo el Canal mismo, sino la tierra superficial necesaria para la explotación; el capital invertido representado por las esclusas y toda la maquinaria de trabajo, así como las embarcaciones dedicadas al servicio del Canal; y el trabajo que está representado, no solamente por quienes en la actualidad dirigen las operaciones del Canal sino por todos los panameños quienes, a través de muchas generaciones, hemos prestado nuestros servicios para que el Canal pueda funcionar sin las limitaciones jurisdiccionales que nos fueron impuestas por un tratado duro y mal interpretado.
Hoy día sabemos que debemos efectuar nuevas inversiones en el Canal que les permitirá a nuestro presupuesto incluir las partidas necesarias para construir escuelas, centros de enseñanza, centros de salud y caminos de penetración. Una vez que hayamos logrado lo anterior, corresponderá a las futuras generaciones velar porque los frutos adicionales producidos por el Canal sean manejados de forma adecuada y beneficiosa para todos los hijos de la patria.
Se espera que el estudio esté listo a finales de año.
Por otro lado, el representante de Ancón, Joaquín Vásquez, hizo un llamado al Ministerio de Vivienda (MIVI) para que no autorice que nuevas urbanizaciones e industrias se conecten cada día a este saturado sistema de tuberías y alcantarillados.
Según el último censo de Población del año 2000, el corregimiento de Ancón registró unas 11 mil 169 personas.
Precisamente el 1 cumplirá 27 años, por lo que sus residentes piden a las autoridades que se tomen medidas para no seguir sorportando el fétido olor que emanan de sus calles.
Los residentes esperan que el problema se resuelva lo más pronto posible, ya que esto viene ocurriendo desde hace meses.