default

Ampliación y New York Times


BAJO el título "Muchos panameños dicen no a la Ampliación del Canal" , el diario "New York Times", publicó el pasado 3 de septiembre, un artículo bajo la firma de su periodista Marc Lacey. Lejos estaba de imaginarme que, como en los mejores tiempos del noriegato, los medios de comunicación en Panamá censurarían la divulgación del mismo y pasarían por alto cualquier análisis o comentario.
Más lejos estaba de imaginarme aún, que iba a ser necesario utilizar mi columna semanal en este diario para divulgar un artículo del New York Times, lo cual hago en parte solamente, por las limitaciones de espacio.
"Antes considerado el equivalente a una moderna autopista de múltiples carriles, hoy dicen los que lo dirigen que el Canal de Panamá puede estar al borde, de hacerse algo más parecido a un camino rural viejo, y congestionado.
El número creciente de barcos que se alinean esperando su turno para cruzar el Istmo es sólo una de las indicaciones del estado del Canal, ya con 92 años... Encima de esto, cientos de super barcos modernos son demasiado amplios para atravesar por las angostas y envejecidas esclusas.
Todo esto parecería ser prueba de la necesidad de modernizar el canal. Pero un plan del gobierno de hacer esto... los panameños votarán en un referéndum en octubre, puede estar en peligro de rechazo debido a consideraciones que revelan mucho sobre un pasado difícil, y un presente desafiante, de este país.
Para los panameños el Canal significa todo, lo ven como los sauditas podrían ver su petróleo o los keinianos, su fauna. Es lo que hace a su pequeño país destacarse en el mapa y es generador de gran parte de sus ingresos externos.
Sin embargo, por mucho tiempo, el canal fue controlado por otras personas. Ha sido una fuente de enorme orgullo para Panamá desde que tomó posesión en 1999; sobre todo que, posteriormente, las nuevas autoridades de canal eliminaron miedos de que la retirada de los expertos americanos lo convirtiera en un fracaso.
No obstante, muchos panameños tienen la intención de votar "No" al proyecto de ampliación que construiría un tercer juego de esclusas de uno o al otro extremo del canal. Ellos intentan no hacerle caso a los gritos del gobierno de que tal rechazo podría apuntar a los usuarios a buscar rutas alternas, y que podría dejar al Canal convertido en una zanja anticuada.
"He oído todo eso, y todavía votaré no", dijo Tomás Drohan, recién jubilado ingeniero en jefe de la Autoridad de Canal de Panamá y crítico vocal del proyecto de ampliación.
Aunque Drohan reconozca la necesidad de un canal más amplio, él predice que el proyecto costará considerablemente más de los $5.2 mil millones de dólares estimados por el gobierno. También acierta que él está seguro que la corrupción, que penetra hasta los niveles superiores de la sociedad panameña, encontrará su camino en este mega proyecto, que casi iguala el presupuesto anual de $6.5 mil millones de dólares del país.
Tales inquietudes sobre los gobernantes de Panamá son profundas en el país, apuntando muchos a cuestionar el proyecto de ampliación, que de ser aprobado comenzaría el próximo año. Nadie está seguro de la fuerza del movimiento "No", pero la franqueza de la oposición ha sorprendido aquellos en el gobierno que había esperado un apoyo reflexivo de los panameños al proyecto.
"Esto es supuestamente para nosotros, la nueva generación", dijo Razne Pette, 26, un líder estudiantil que se opone al proyecto. "Y por supuesto no queremos que el Canal se pase de moda. Pero conocemos a los políticos en este país, y sabemos que ellos babean con el pensamiento de un proyecto tan grande."
El presidente Martín Torrijos, cuyo gobierno que cabildea fuertemente para el voto del "Sí", hace mofas sobre la noción de que todos los políticos son corruptos, ...
Examinando, el pasado proporciona parte de razón al escepticismo. Los dictadores, incluso el padre Torrijos, han gobernado Panamá durante buena parte de su historia. Y aun con la llegada de una mejor forma de gobierno, y una campaña de Torrijos para poner frenos a la corrupción, no ha logrado borrar los escándalos ni las dudas que los panameños sienten sobre la camarilla de dirigentes de la clase rica del país.
Aunque la economía de Panamá se haya beneficiado considerablemente de productos derivados de canal, como un sector bancario próspero, aproximadamente el 40 por ciento de la población vive en la pobreza. Para ellos, el canal es algo de orgullo pero -dicen ellos- les beneficia poco.
"Usted puede andar aquí alrededor y ver todos los edificios grandes y pensar que está en Ginebra," dijo Miguel Antonio Bernal, un profesor de derecho y abogado... "Pero siga andando, y usted se encuentra en Haití."...
La administración de Bush en gran parte ha permanecido neutral, calificando al plan como una decisión que está a las manos de panameños. Pero el otoño pasado durante una visita a Panamá, antes de que el nuevo plan fuera presentado, el Presidente Bush dijo, "Es en nuestro interés nacional que este canal sea modernizado."
El gobierno indica que los ingresos que el canal genere, que ahora excede $1 mil millones de dólar por año, crecería bastante con un canal nuevo y mejorado. Pero adonde iría aquel dinero permanece siendo la preocupación de muchos panameños... "

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América