Anécdotas de Arnulfo Arias
Tuve el privilegio de caminar y hacer política al lado del Dr. Arnulfo Arias Madrid, por tanto conozco de anécdotas vividas a su lado y otras que me contaron amigos/as, íntimos. Me encontraba en la tribuna montada por la Unión de Partidos políticos que apoyaban al Doctor Arias, en la ciudad de David, y uno de los candidatos a Diputado, entonces, me pidió el micrófono para dirigirse al público y yo le dije: "No, no estás en la lista...", a lo que el Dr. Arias, asintió con una franca sonrisa y al instante me dice: "Así se hace Barragancito". Para esa fecha, a pocas semanas (tres) de las elecciones de mayo, el Doctor Arias, había dado instrucciones que sólo los candidatos del Partido Panameñista hablarían en los mítines.
Segunda anécdota: Un joven político de Veraguas, se encuentra con el Doctor en el Hotel Panamá, lugar en el que se celebraba una cena de gratitud para todos los copartidarios vencedores en la recién pasadas elecciones; y le pregunta al Doctor: "¿Es cierto que usted me va a nombrar Gobernador de Veraguas?; y el Doctor le responde: "Siga diciéndolo por ahí, que usted será el Gobernador, a lo mejor se lo creen".
Tercera: Estando en San Blas, hoy Kuna Yala, los indios bolsearon a algunos de los líderes políticos que acompañaban al Furher, y éstos, los políticos, fueron a ponerle las quejas al Doctor. Arnulfo no les dijo nada, pero mirándome como dijo que eso les pasaba por lelos (él uso otro término). "¿Por qué a nosotros no nos han quitado nada?"
Cuarta: Arnulfo tenía dos maletas, siempre, y un curioso le preguntó, por qué las dos: Y el Doctor respondió: "Una está lista por si Vallarino me manda a buscar para la Modelo y la otra... quédese con la curiosidad", le comentó al curioso.
Quinta: Estando en Bocas del Toro, siendo las 2:30 de la tarde y después de un agotador recorrido por varias islas. Arnulfo le dice a Nicosia: "Mándame a buscar a la negra Petra. Quiero que me prepare una tortuga guisada y arroz con coco.
Aproximadamente a las 4:30 de la tarde, todos sus acompañantes estábamos saboreando la mejor comida, que hoy a 34 años todavía no hemos conocido una sazón igual, ni en los mejores restaurantes europeos y sudamericanos que he visitado.
Sexta anécdota: Lealtad, sin límite. Si Arnulfo valoraba una virtud, ésta era la lealtad. Para entonces, nos preparábamos para dar inicio al mitin en La Raya de Santamaría, de pronto Arnulfo me indica, "pida por el micrófono la presencia de "Pata larga"" quien, como los auténticos panameñistas y arnulfistas, estaba humildemente al final de multitud. Pata Larga avanza hacia la tribuna, y los Boinas Negras, algunos, le quisieron cerrar el paso; entonces Arnulfo bajó las pocas escaleras y tomó al viejo copartidario, de unos dos metros de alto, delgado pobremente vestido a quien, igual que a mí, le saltaron dos lágrimas. Arnulfo lo sube a la tribuna y lo pone a su lado. Pata Larga tenía una pierna tiesa, producto de un tiro recibido mientras defendía con valentía la Presidencia, el 10 de mayo de 1951 frente a los sabuesos de la Policía Nacional.
(continuará)
Segunda anécdota: Un joven político de Veraguas, se encuentra con el Doctor en el Hotel Panamá, lugar en el que se celebraba una cena de gratitud para todos los copartidarios vencedores en la recién pasadas elecciones; y le pregunta al Doctor: "¿Es cierto que usted me va a nombrar Gobernador de Veraguas?; y el Doctor le responde: "Siga diciéndolo por ahí, que usted será el Gobernador, a lo mejor se lo creen".
Tercera: Estando en San Blas, hoy Kuna Yala, los indios bolsearon a algunos de los líderes políticos que acompañaban al Furher, y éstos, los políticos, fueron a ponerle las quejas al Doctor. Arnulfo no les dijo nada, pero mirándome como dijo que eso les pasaba por lelos (él uso otro término). "¿Por qué a nosotros no nos han quitado nada?"
Cuarta: Arnulfo tenía dos maletas, siempre, y un curioso le preguntó, por qué las dos: Y el Doctor respondió: "Una está lista por si Vallarino me manda a buscar para la Modelo y la otra... quédese con la curiosidad", le comentó al curioso.
Quinta: Estando en Bocas del Toro, siendo las 2:30 de la tarde y después de un agotador recorrido por varias islas. Arnulfo le dice a Nicosia: "Mándame a buscar a la negra Petra. Quiero que me prepare una tortuga guisada y arroz con coco.
Aproximadamente a las 4:30 de la tarde, todos sus acompañantes estábamos saboreando la mejor comida, que hoy a 34 años todavía no hemos conocido una sazón igual, ni en los mejores restaurantes europeos y sudamericanos que he visitado.
Sexta anécdota: Lealtad, sin límite. Si Arnulfo valoraba una virtud, ésta era la lealtad. Para entonces, nos preparábamos para dar inicio al mitin en La Raya de Santamaría, de pronto Arnulfo me indica, "pida por el micrófono la presencia de "Pata larga"" quien, como los auténticos panameñistas y arnulfistas, estaba humildemente al final de multitud. Pata Larga avanza hacia la tribuna, y los Boinas Negras, algunos, le quisieron cerrar el paso; entonces Arnulfo bajó las pocas escaleras y tomó al viejo copartidario, de unos dos metros de alto, delgado pobremente vestido a quien, igual que a mí, le saltaron dos lágrimas. Arnulfo lo sube a la tribuna y lo pone a su lado. Pata Larga tenía una pierna tiesa, producto de un tiro recibido mientras defendía con valentía la Presidencia, el 10 de mayo de 1951 frente a los sabuesos de la Policía Nacional.
(continuará)