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"Año malo y carestía"


Lo que hoy se conoce como Fenómeno del Niño, era identificado o denominado Año Malo y cuya consecuencia era la carestía de productos alimenticios, especialmente agrícolas.
Me contaba mi papá, quien nació en el distrito de Macaracas, allá por la década del 90 del siglo pasado, que él recordaba una gran carestía que hubo en los primeros años del presente siglo, como consecuencia del largo verano que hubo (8 meses).
Claro, él estaba muy niño, pero lo recordaba. Además, la tradición de la comunicación oral de abuelos y padres hacia hijos y otros, ayudaba a mantener el recuerdo de los hechos.
Decía mi papá, que en esa ocasión el verano entró en la primera semana de octubre y no llovió más hasta junio, del siguiente año.
Relataba que en octubre sembraron frijoles y no llegaron a nacer porque no les llovió más.
Al escasear el arroz, se alimentaban de frijoles con tortilla y manteca de cerdo (puerco).
Esta alimentación les proporcionaba las suficientes energías como para seguir trabajando. No obstante, muy pronto se les agotaron los granos y la hambruna llegó.
Según se dice, llegaron a sancochar la base de los tallos de plátano o de guineo y lo comían con sal.
Como señaló alguien: "Nada hay nuevo bajo el sol".
Este fenómeno estudiado científicamente desde aproximadamente 15 años hacia acá y llamado Fenómeno del Niño ha tenido que darse desde tiempo prehistórico.
El hecho de que el hombre o la ciencia no lo hayan registrado, no significa que no hayan existido independientemente de la conciencia humana. Las cosas existen o pueden existir independientemente de la conciencia.
Las quebradas se secaron. Las mujeres con el cántaro al hombro tenían que caminar en dirección a la cabecera de las quebradas, en busca de humedad donde hacer pozos superficiales.
Hubo una hambruna espantosa.
Fue entonces, cuando se importó arroz en petaca. Petaca eran pequeños sacos de arroz. Según la tradición, ese arroz venía de China.
Comparando lo que escuché de mi papá y de personas de igual edad, con la información científica de hoy día, ese largo verano del que les hablo, tuvo que ser el de 1902 y al que se le ha dado, a partir del descubrimiento de los indios peruanos el nombre del Fenómeno del Niño.
Hoy día, nos encontramos frente a dicho fenómeno y del cual se ha dado información en términos categóricos, cuando se ha debido hablar de probabilidades. Esto significa que no se puede predecir con certeza lo que ocurrirá o no ocurrirá en términos de llover o no llover. Según he podido conocer, se puede llegar a un 75% de certeza, pero qué sucede con el resto, el 15% de probabilidades de error?
En lo que respecta a nuestro país la gente agricultora, sobre todo, se ha visto afectada por la sequía del mes de agosto, que es cuando el arroz empezaba a florecer o fructificar.
Esto significa que le faltarán los alimentos básicos en nuestras comunidades agrícolas, agravada con la no siembra ni cosecha de la segunda coa.
Además del problema de la comida, está el problema del agua para consumo humano y para abastecer gran número de instalaciones de salud, acueductos, etc.
Por otro lado, está el problema de la falta de credibilidad por parte de un gran sector de la población agrícola.
Sin embargo, lo hecho, está. Corresponde a cada individuo, familia y comunidad, tomar conciencia de que el problema existe con probabilidades de extenderse quién sabe hasta cuando, por lo que hay que ahorrar agua y manejar muy bien los pocos recursos conque se cuenta.

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