Año Nuevo, Patria Nueva
EL NUEVO año está demandando un cambio de actitud que nos lleve a pensar en todos los sectores...
Este 2005 debe traer cambios, sueños y esperanzas en el alma del pueblo panameño; debe advertir que la Nación está necesitando, con urgencia, el sacrificio, los desvelos y luchas de todos para poder seguir adelante en la búsqueda de una Patria Nueva.
El nuevo año 2005 es esperanzador y debe ser de reflexión para gobernantes y gobernados; reflexión que nos lleve a evaluar nuestro actuar, a fin de darnos cuenta si estamos procediendo correctamente como lo exige el país; como debe hacerlo el panameño responsable y honesto.
El nuevo año está demandando un cambio de actitud que nos lleve a pensar en todos los sectores de la República y a trabajar por su mejoramiento integral.
Gobierno, empresa privada, trabajadores y comunidad nacional tienen que identificarse frente a los problemas que está confrontando la nación, pensando, firmemente, en el futuro de Panamá.
No es el momento para la crítica intrascendente que en lugar de ayudar a la solución de los problemas, se encarga de echar leña al fuego para ir deteriorando la incipiente democracia que necesitamos fortalecer con la participación de todos los que, verdaderamente, están interesados en el presente y futuro de la nación.
El país seguirá adelante en la medida en que comprendamos que urge un cambio de actitud en la mente politizada de muchos; en la medida en que desde el Sr. Presidente de la República hasta el último funcionario de la administración pública, se dediquen a trabajar con responsabilidad, honestidad, capacidad y grandes deseos de solidaridad; que empresa privada, gobierno y sociedad civil se identifiquen en la tarea de contribuir, permanentemente, al bienestar y engrandecimiento de Panamá.
Tenemos fe en el futuro porque, aunque joven, posee recursos valiosos que deben ser bien canalizados y aprovechados en beneficio del desarrollo de la nación, de los miles de ciudadanos que están clamando por una Patria Nueva en donde podamos encontrar una justicia ágil y efectiva, una democracia fortalecida como salvaguarda de los derechos humanos tan golpeados por gobiernos del pasado.
Tenemos fe en el futuro de Panamá, porque hay hombres y mujeres que no han perdido la esperanza y que continúan en la lucha que ha de colocarnos en un lugar preferencial, dentro del concierto de las naciones del continente.
Creemos en el futuro de Panamá, porque se vislumbran cambios que han de contribuir a erradicar el flagelo de la corrupción.
"El Pulso de Panamá" de Panamá América del sábado 25 de diciembre manifiestó: "Esperanza: Hay esperanzas de cambio, de mejores días para nuestro hogar colectivo, nuestro país. Y esa esperanza nos viene del hecho de contar con nuevo gobierno que ha trazado metas que vislumbran mejores días. Ahora tenemos un equipo dinámico de gente joven, alternada con otros de experiencia al mando.
Mejoramiento: Pero hemos de tener claro que la forja de un futuro mejor es tarea de todos no sólo del gobierno y que nosotros, como gobernados, tenemos que poner nuestra parte, porque Panamá es de todos. Ello implica procurar ser mejores y poner en ello todo nuestro empeño.
Y hay que serlo de veraz, mejores padres, mejores hijos, mejores trabajadores, mejores estudiantes, mejores seres humanos.
Funcionarios: Nuestros gobernantes y funcionarios deberán hacer lo mismo. Ser conscientes que su jefe supremo es el ciudadano a quien sirven y a quien se deben. El puesto que ocupan no es suyo, es el pueblo que los puso allí, directamente o por delegación, quien paga su salario. Deben acostumbrarse a tolerar las críticas, aún las subidas de tono y a rendir cuentas al soberano; y, sobre todo, ser honesto".
Este 2005 debe traer cambios, sueños y esperanzas en el alma del pueblo panameño; debe advertir que la Nación está necesitando, con urgencia, el sacrificio, los desvelos y luchas de todos para poder seguir adelante en la búsqueda de una Patria Nueva.
El nuevo año 2005 es esperanzador y debe ser de reflexión para gobernantes y gobernados; reflexión que nos lleve a evaluar nuestro actuar, a fin de darnos cuenta si estamos procediendo correctamente como lo exige el país; como debe hacerlo el panameño responsable y honesto.
El nuevo año está demandando un cambio de actitud que nos lleve a pensar en todos los sectores de la República y a trabajar por su mejoramiento integral.
Gobierno, empresa privada, trabajadores y comunidad nacional tienen que identificarse frente a los problemas que está confrontando la nación, pensando, firmemente, en el futuro de Panamá.
No es el momento para la crítica intrascendente que en lugar de ayudar a la solución de los problemas, se encarga de echar leña al fuego para ir deteriorando la incipiente democracia que necesitamos fortalecer con la participación de todos los que, verdaderamente, están interesados en el presente y futuro de la nación.
El país seguirá adelante en la medida en que comprendamos que urge un cambio de actitud en la mente politizada de muchos; en la medida en que desde el Sr. Presidente de la República hasta el último funcionario de la administración pública, se dediquen a trabajar con responsabilidad, honestidad, capacidad y grandes deseos de solidaridad; que empresa privada, gobierno y sociedad civil se identifiquen en la tarea de contribuir, permanentemente, al bienestar y engrandecimiento de Panamá.
Tenemos fe en el futuro porque, aunque joven, posee recursos valiosos que deben ser bien canalizados y aprovechados en beneficio del desarrollo de la nación, de los miles de ciudadanos que están clamando por una Patria Nueva en donde podamos encontrar una justicia ágil y efectiva, una democracia fortalecida como salvaguarda de los derechos humanos tan golpeados por gobiernos del pasado.
Tenemos fe en el futuro de Panamá, porque hay hombres y mujeres que no han perdido la esperanza y que continúan en la lucha que ha de colocarnos en un lugar preferencial, dentro del concierto de las naciones del continente.
Creemos en el futuro de Panamá, porque se vislumbran cambios que han de contribuir a erradicar el flagelo de la corrupción.
"El Pulso de Panamá" de Panamá América del sábado 25 de diciembre manifiestó: "Esperanza: Hay esperanzas de cambio, de mejores días para nuestro hogar colectivo, nuestro país. Y esa esperanza nos viene del hecho de contar con nuevo gobierno que ha trazado metas que vislumbran mejores días. Ahora tenemos un equipo dinámico de gente joven, alternada con otros de experiencia al mando.
Mejoramiento: Pero hemos de tener claro que la forja de un futuro mejor es tarea de todos no sólo del gobierno y que nosotros, como gobernados, tenemos que poner nuestra parte, porque Panamá es de todos. Ello implica procurar ser mejores y poner en ello todo nuestro empeño.
Y hay que serlo de veraz, mejores padres, mejores hijos, mejores trabajadores, mejores estudiantes, mejores seres humanos.
Funcionarios: Nuestros gobernantes y funcionarios deberán hacer lo mismo. Ser conscientes que su jefe supremo es el ciudadano a quien sirven y a quien se deben. El puesto que ocupan no es suyo, es el pueblo que los puso allí, directamente o por delegación, quien paga su salario. Deben acostumbrarse a tolerar las críticas, aún las subidas de tono y a rendir cuentas al soberano; y, sobre todo, ser honesto".