Ante la historia, el tiempo y el elefante
Son mis sinceros deseos que como parte medular del liderazgo del DJ Black en sus nuevas funciones, que su ejecutoria sea una que promueva el espíritu de auto-suficiencia colectiva dentro de la comunidad y grupos organizados de la etnia negra de Panamá, dentro y fuera de la nación.
Mientras tanto, ya fuese un afincado PRD o una afincada cultura o contra cultura excluyente la otra, entonces las matices de exclusión social que han repercutido intermitentemente a lo largo de la historia de la nación, entonces vale notar que el reto lingüístico ante el DJ Black en su nueva posición, no serán muy distintas a las que colaboró en sobre pasar durante las pasadas elecciones.
Lo anterior, amonta a lo que en buen panameño identificamos como “la misma jeringa con diferente pitongo; o una de cemento y otra de cal.”
Ambas cargan su artillera pesada para el simple propósito de no permitir a sus opositores alcanzar sus metas de poder participar en la gozadera de la repartidera de la cosa nacional. Es más, en su debido turno, llegan a clasificar a sus opositores con adjetivos como: dictatoriales contra culturales, sediciosos y hasta acomplejados, rindiéndoles a veces un trato como el de una ciudadanía prohibida y más apta para la deportación, o una sobre el cual más vale callar.
Causan en sus opositores un tipo de activación de una conciencia crítica, que en otras instancias sería capaz de permanecer “limpios pero contentos” y en un completo estado de pasividad.
Dado lo anterior, y viendo la realidad sobre el historial de políticas públicas socioculturales propuestas por el sector organizado de la Etnia Negra de Panamá, que culminan en un frecuente; quién sabe, to depende, amanecerá y veremos; en efecto un largo etc., etc., entonces no debemos olvidar que "un co nacional con poder de convocatoria y que es adulador; es doctor de la soberbia. Entierra buenos recuerdos viviendo con los absurdos, y hacen lo anterior con la finalidad de ser intolerantes."
En cuanto al reconocimiento y elevación a nivel de patriota nacional mediante la erección de un monumento que ha escapado al Mulato Cartagenero/Colonense Pedro Prestán, a decir verdad, aparenta es una labor que corresponde a la misma sociedad organizada de la etnia negra de Panamá proponer colectivamente, sin renunciar a la colaboración y no la co-dependencia con otros grupos étnicos o sectores públicos o privados.
En fin, he aquí lo que impacta el avance de las políticas públicas en favor de la etnia negra de Panamá, desde dentro y desde fuera.
Cuenta la anécdota sobre un elefante cuyo amo lo había encadenado. El elefante intentó varias veces zafarse, pero no pudo y finalmente se rindió. Unos días después, el amo llegó y le quitó el candado a la cadena. Sabrán Uds.... que por su memoria de sus fallidos intentos de liberación, una vez liberado, aquel elefante permaneció allí mismo como encadenado, como si aquello fuera la cosa mas natural del mundo.