default

Anticorrupción auténtica y sin hipocresía


En varias ocasiones he escrito acerca de una reunión patrocinada a principios de 1990 por la Cruzada Civilista, presidida por Alberto Conte, a la cual asistieron unos cuatro magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ). Remarqué que debía dársele prioridad a la investigación de los principales desmanes cometidos durante la narcodictadura. Uno de los magistrados (que se les denominaba de lujo) demostró extrema impaciencia con mi sugerencia y terminó siendo muy condescendiente conmigo. Lo único que le faltó decirme fue: "Sí, para que te calles". Un magistrado suplente dio su speech solicitando que se le diera un voto de confianza a la CSJ y yo riposté ipso facto que ese voto de confianza se le debía conceder al pueblo, que clamaba justicia.
Esto lo traigo a colación porque ahora la procuradora Ana Matilde Gómez ha dado su opinión acerca de lo que se puede hacer con relación a unos 12 casos de alto perfil. Recordando que nadie es perfecto, no puedo más que felicitar a la procuradora. Quizás no dé en el clavo 100%, pero debe tratar de alcanzar ese objetivo.
Me parece una cosa muy sencilla. Tenemos que intentar al máximo de por lo menos iniciar la eliminación o reducción de nuestra cultura de corrupción, comenzando con los casos a más alto nivel. Si se llegaran a condenar un número plural de funcionarios de cuarta categoría que supuestamente delinquieron en el Banco Nacional, pero nada resulta o se ignoran casos como los del CEMIS o los nombramientos sinuosos de algunos magistrados de la Corte, sin duda la mayoría de la opinión pública quedaría todavía más frustrada que después de la invasión o que en el presente. Opino que llevamos unos 24 años de atraso y es mentira que los casos peliagudos vayan a taparse o ser olvidados por la ciudadanía.
Peor aún, todos estamos conscientes de la imperiosa necesidad de inmunizar de corrupción los casos de las reformas fiscales, la solución de la crisis de la CSS y la expansión del Canal, la cual parece una decisión hecha antes de un referendo que al paso que vamos será celebrado en medio de la ignorancia casi total de los detalles técnicos y administrativos pertinentes. Además, muchos ciudadanos seguramente opinan desde ya que en los tres casos antes citados va a haber corrupción.
Los nombramientos de familiares y clientes del PRD que están en la papa son prueba irrefutable de que no habrá cero corrupción. Ahora suena uno de una hija de uno de los narcodictadores como agregada en el Consulado de Panamá en Santo Domingo y el canciller ni corto ni perezoso alega que la joven es una profesional panameña con derecho a trabajar para el país. Suena convincente pero, ¿y qué de los centenares de panameños calificados y honestos, diplomáticos o no, que están cruzando el Niágara en bicicleta? Esta es una circunstancia adicional que afirma mi percepción de que poco a poco se está regresando a una autocracia civil, pero excesivamente filomilica. ¿O no?
Y no pasa un día en que de una forma u otra surjan interesantes, potenciales casos de corrupción, o de su percepción. Digamos el de un camión con contrabando en el cual está presuntamente implicado un hermano de un ministro, ex norieguista para acabar de fregar. También, la afirmación de que no se concederán vacaciones a los miembros de la Policía Nacional hasta que se aprueben las reformas a la CSS tiene sus bemoles.
Un tema aparte: me molesta sobremanera leer noticias como las de solucionar el problema de la contaminación en los polígonos de tiro de la antigua Zona del Canal. Opino que debemos encauzar todos nuestros esfuerzos de una manera sistemática y perseverante acudiendo a la ayuda de los organismos internacionales interesados en la conservación del medio ambiente, de la ecología, del principio de que el que ensucia debe sanear. Este es el camino digno que nos resta. Allá los que aceptan que este caso "está cerrado".
Concluyo felicitando a la Procuradora y exhortándola a que dé con firmeza los primeros pasos que llevarán a una verdadera y eficiente lucha contra la corrupción. ¡Panamá es inmortal!

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América