Anualmente se destina para el sector educación más del 20% del total del presupuesto del Estado, lo que significa un promedio de B/. 500 millones.
Debido a que la mayoría de los niños pobres de América Latina no termina la educación secundaria, los fondos públicos destinados a la educación superior favorecen casi automáticamente a los sectores de mayores ingresos, explica el informe.
La cobertura de la educación en Panamá no va de la mano con los resultados.
Según el informe, Panamá invierte un 20% en educación universitaria y sólo un 10 % en básica, lo que se traduce en que se destinan tres veces más recursos a la educación superior mientras que los resultados demuestran ineficiencia, porque un gran porcentaje de universitarios no termina los estudios, y otros toman 10 años en una carrera que originalmente era de sólo cinco años.
El costo promedio de un estudiante universitario para el Estado es de B/. 1,200, aunque pague una matrícula de tan sólo B/. 20.
Una de las más importantes recomendaciones hechas por PREAL es que se enfoque el uso de recursos hacia la educación básica, porque es la base del sistema, aseguró Nivia Roxana Castrellón, miembro de ese organismo.
La cobertura de la educación en Panamá no va de la mano con los resultados.
Según el informe, Panamá invierte un 20% en educación universitaria y sólo un 10 % en básica, lo que se traduce en que se destinan tres veces más recursos a la educación superior mientras que los resultados demuestran ineficiencia, porque un gran porcentaje de universitarios no termina los estudios, y otros toman 10 años en una carrera que originalmente era de sólo cinco años.
El costo promedio de un estudiante universitario para el Estado es de B/. 1,200, aunque pague una matrícula de tan sólo B/. 20.
Una de las más importantes recomendaciones hechas por PREAL es que se enfoque el uso de recursos hacia la educación básica, porque es la base del sistema, aseguró Nivia Roxana Castrellón, miembro de ese organismo.