Apoyemos al INAFORP
Pero si uno consulta los clasificados de empleos en cualquier periódico, observará que hay decenas sino centenares de ellos cada semana y cada día. Cuando cualquier empresario pregunta a un aspirante al azar qué sabe hacer, siempre responde: "de todo", lo que quiere decir nada. La mano de obra preparada es escasa y la demanda por puestos de trabajo especializado es mucha. Si no preparamos a nuestros ciudadanos para servir en los rubros que se necesitan, el mercado buscará en el extranjero a los que requiera. Y ya está ocurriendo. Es cuestión de oferta y demanda.
El INAFORP funciona gracias a fondos provenientes del Seguro Educativo que aportan los contribuyentes y donaciones. Sus principales instalaciones están ubicadas en Tocumen, aunque tiene algunas extensiones en algunas cabeceras de provincia. A simple vista llama la atención el estado de descuido de sus edificaciones que evidencia que no se le están dando los recursos suficientes. Sus equipos son obsoletos y sus técnicas requieren actualización. Pero aun con sus inmensas carencias, respira dinamismo por parte de sus instructores y administrativos, al igual que sus alumnos, que colman impresionantemente sus amplios salones.
Mecánica, electricidad, ebanistería, plomería, hotelería y otros, están entre las carreras favoritas que requieren entre uno y dos años aproximadamente de entrenamiento. Y no es que después de eso salgan sus alumnos preparados, pero al menos allana el camino para acelerar su entrenamiento en las empresas donde laboren en el futuro. El país está ávido de expertos en oficios manuales; cuando uno quiere un buen profesional en una de esas disciplinas, que sea serio y competente, no lo encuentra. El INAFORP es el organismo ideal para llenar ese vacío, con tal de que lo reorganicemos, modernicemos y apoyemos resueltamente.
Los dos indicadores presentados por el informe del PNUD a nivel nacional se suman a otros valiosos estudios que coadyuvan a analizar mejor el problema de desigualdad entre hombres y mujeres. También ayudan a entender que para lograr desarrollo humano debe incorporarse a la mujer. Sin igualdad de genero no se alcanza el desarrollo humano y sin desarrollo humano no hay crecimiento económico sostenible.
Son ya muchos los estudios que señalan que el instrumento más eficaz del impulso al desarrollo es el cambio cultural a través del mejoramiento integral de las condiciones de las mujeres. Aumentar las oportunidades para mejorar su capacitación intelectual y laboral es primordial para la reproducción y distribución social del desarrollo, puesto que son ellas las que asumen en la mayoría de las culturas -como es el caso de la panameña- la transmisión de valores y actitudes logrando modificar los patrones de conducta de una generación a otra.
(magelacabrera@hotmail.com)
El INAFORP funciona gracias a fondos provenientes del Seguro Educativo que aportan los contribuyentes y donaciones. Sus principales instalaciones están ubicadas en Tocumen, aunque tiene algunas extensiones en algunas cabeceras de provincia. A simple vista llama la atención el estado de descuido de sus edificaciones que evidencia que no se le están dando los recursos suficientes. Sus equipos son obsoletos y sus técnicas requieren actualización. Pero aun con sus inmensas carencias, respira dinamismo por parte de sus instructores y administrativos, al igual que sus alumnos, que colman impresionantemente sus amplios salones.
Mecánica, electricidad, ebanistería, plomería, hotelería y otros, están entre las carreras favoritas que requieren entre uno y dos años aproximadamente de entrenamiento. Y no es que después de eso salgan sus alumnos preparados, pero al menos allana el camino para acelerar su entrenamiento en las empresas donde laboren en el futuro. El país está ávido de expertos en oficios manuales; cuando uno quiere un buen profesional en una de esas disciplinas, que sea serio y competente, no lo encuentra. El INAFORP es el organismo ideal para llenar ese vacío, con tal de que lo reorganicemos, modernicemos y apoyemos resueltamente.
Los dos indicadores presentados por el informe del PNUD a nivel nacional se suman a otros valiosos estudios que coadyuvan a analizar mejor el problema de desigualdad entre hombres y mujeres. También ayudan a entender que para lograr desarrollo humano debe incorporarse a la mujer. Sin igualdad de genero no se alcanza el desarrollo humano y sin desarrollo humano no hay crecimiento económico sostenible.
Son ya muchos los estudios que señalan que el instrumento más eficaz del impulso al desarrollo es el cambio cultural a través del mejoramiento integral de las condiciones de las mujeres. Aumentar las oportunidades para mejorar su capacitación intelectual y laboral es primordial para la reproducción y distribución social del desarrollo, puesto que son ellas las que asumen en la mayoría de las culturas -como es el caso de la panameña- la transmisión de valores y actitudes logrando modificar los patrones de conducta de una generación a otra.
(magelacabrera@hotmail.com)