default

Aprende a soportar con ánimo lo que venga (III)


Recordemos que nuestro “ego” engrandecido por la soberbia siempre quiere pleitesía y hasta adoración. Cuando estamos en el camino del Señor, mientras más “estemos en Él”, más doblegado tendremos nuestro orgullo y por lo tanto, más fuertes seremos ante cualquier ultraje u ofensa de otros. La humildad y la conciencia clara de que hay un Dios por encima de todo, nos permite salir airosos en situaciones conflictivas.

La impaciencia muchas veces nos aparece, humanamente dicho, por no saber planificar nuestro trabajo, no tener prioridades, hacer las cosas a última hora, realizar varias cosas al mismo tiempo, esperar que los demás siempre cumplan nuestras expectativas, y creer que el mundo debe funcionar como nosotros queremos.

Hay que saber organizarse, entender que no todo saldrá como queremos y que el éxito auténtico no está en los resultados óptimos, sino en todo el esfuerzo, trabajo, ingenio y amor que ponemos en realizar nuestras metas.

“A quien es paciente nada puede apartarlo del amor de Dios, ni tiene necesidad de tranquilizar su ánimo, porque está persuadido de que todo es para bien; no se irrita, ni hay nada que le mueva a la ira, porque siempre ama a Dios y a esto solo atiende, (San Clemente de Alejandría).

Con el Señor venceremos la impaciencia, porque con Él somos invencibles.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América