Apuntes sobre bioética y urbanismo (II)
La semana pasada concluí mencionando que, si bien es cierto un grupo heterogéneo puede estar de acuerdo en llevar a cabo un proyecto en particular, su aprobación se sustentará seguramente en múltiples y muy disímiles razones.
Diferentes autoridades en la materia coinciden que la mejor instancia para resolver asuntos - especialmente aquellos concernientes a la bioética - es un comité, y que la fórmula indicada es a través del diálogo entre sus miembros. Quienes lleguen a conformar una junta dada - hombres y mujeres que manejen cierto tipo de información producto de su oficio cotidiano - tienen, por lo articulado de sus profesiones con el mundo donde nos desenvolvemos hoy, conceptos diferentes sobre la vida y los valores sociales. Por tal motivo este teórico comité deberá convertirse, no en un tribunal de deliberaciones sobre normas y comportamientos preestablecidos, mas sí en territorio fértil donde germine la razón y la sensibilidad sobre temas vitales para con la sociedad en general.
Este diálogo instruido deberá basarse, más que en lo factible de las ciencias involucradas, en lo bueno y justo que de ellas pueda desprenderse. Para lograr lo antes dicho se ha determinado como criterio donde sustentar decisiones cuatro principios básicos, a saber: autonomía, no -maleficencia, beneficencia y justicia.
La primera se refiere a la capacidad de obrar por elección propia, independientemente a factores externos influyentes. La segunda es el compromiso intrínseco de no dañar con intención. La beneficencia, por lo tanto, se pudiera definir como la virtud de hacer el bien, mientras que la justicia es aquello que debe hacerse por derecho o razón.
Las disciplinas de la arquitectura, el urbanismo y la planificación tienen una relación profunda con dos temas en extremo importantes en el mundo de hoy: la calidad de vida y el medio ambiente. Problemas de salud, física o emocional, se producen por fallas en la concepción y desarrollo dentro de los elementos públicos en los entornos urbanos. Igual sucede a escala regional. Es por eso que la preservación del medio ambiente ocupa un lugar primordial al momento de tomar decisiones sobre proyectos que pudieran afectar el hábitat de comunidades y sus inmediaciones.
Por tal motivo es imprescindible que, de ahora en adelante, se considere el tema de la bioética como epicentro de confluencia para que diversos grupos y disciplinas contribuyan a lograr consensos que sirvan a la sociedad en general. Dicho lo anterior, es absolutamente necesario fortalecer esa simbiosis entre la política de un país y la cultura del mismo. La primera, en teoría, es la ciencia o arte de gobernar un Estado y procurar de esa forma el mejor bienestar para sus asociados. La otra, por su parte, es el conjunto de creencias, comportamientos, lenguajes y todo aquello que encierra el complejo modo de vida de un grupo de personas enmarcadas dentro de un período de tiempo en particular, su precisa ubicación geográfica, o en una combinación de ambas condiciones.
Ciertas ordenanzas pareciesen encaminadas a establecer algunas bases donde poder llevar a cabo un debate ético sobre el medio ambiente, la planificación regional y el urbanismo en el entorno que impacta a los principales polos habitacionales del país. El Plan General de Usos de Suelo para la Región Interoceánica fue elevado a Ley de la República como la número 21 de 2 de julio de 1997 mientras que dos decretos ejecutivos - el 59 de 2 de marzo de 2000 y el 205 de 28 de diciembre del mismo año - sientan pautas para evaluar el impacto ambiental el primero, mientras que el otro reglamenta los patrones de crecimiento en las áreas metropolitanas de las ciudades de Panamá y Colón. Además, gran parte de las instituciones que conforman el Estado panameño ya cuentan con personal de control para estos asuntos en la llamada Red de Unidad Ambiental (RUA).
Sin embargo, y por lo que he podido constatar en algunos documentos normativos, el esquema persigue convertirse en un tribunal de deliberaciones sobre reglas preestablecidas, y no en ese comité donde la razón y la sensibilidad discutan, abiertamente, temas trascendentales para con la calidad de vida los moradores de una región dada.
(rbermudez@cableonda.net)
¿ Cómo se sostiene económicamente la Fundación Libertad? ¿ Recibe subvenciones de organizaciones nacionales o internacionales?
La única fuente de fondos de la Fundación Libertad en el primer año fue donaciones voluntarias que han hecho sus miembros.
Nosotros creemos que no basta participar en la Fundación sino que es necesario hacer algún tipo de aporte económico que lo hemos hecho muy pequeño.
Más recientemente hemos tenido contactos con organizaciones hermanas similares de Estados Unidos, como la Fundación Atlas, la fundación Qué se dice de Venezuela.
Y hemos conseguido apoyos intelectuales , en algunos casos financieros, para el desarrollo de desarrollos específicos.
Algunos críticos dicen en voz baja que la Fundación Libertad está conectada con la Fundación Heritage de Estados Unidos , que es considerada ultraderechista.
La Fundación Heritage es parte de las organizaciones que nosotros podemos llamar organizaciones que luchan por la libertad. Tenemos relaciones formales con la Fundación Heritage.
Sin embargo creo que los mismos críticos deberían aprender un poco más sobre las cosas que hace no sólo la Fundación Heritage sino otras fundaciones que luchan por la libertad y que no son necesariamente norteamericanas.
En la enumeración de los trabajos emprendidos por la Fundación Libertad, vale la pena que nos detengamos en los textos escolares. Desconcierta saber que la ley vetada por la Presidenta de la República por la exclusividad de autores nacionales en la producción de textos escolares haya regresado por la puerta trasera y ha vuelto a primer debate.
El tema fundamental de la Fundación es cómo el individuo, voluntaria o involuntariamente, ha ido perdiendo su libertad y su capacidad de actuar y de hacerse más próspero y mejor en la medida que esa libertad ha sido despojada por el Estado o porque él se la ha cedido al Estado, como ha pasado en muchos casos cuando la gente no ha querido afrontar sus responsabilidades personales.
Otro de los temas fundamentales de la Fundación de este año ha sido tocar lo del tamaño del Estado , no solamente porque el tamaño limita considerablemente a las libertades personales sino porque es una fuente de confusión porque usualmente los poderes estatales son discrecionales y la Fundación Libertad cree profundamente que la base de la corrupción reside en el poder discrecional que tiene el funcionario público.
En la medida en que éste es un país en el que pululan las normas y regulaciones de carácter específico y concreto no las normas de carácter general y abstracto. Aquí se legisla para grupos económicos, se legisla para sectores, eso sencillamente es ni más ni menos que una enorme máquina de producir privilegios.
Contrario sensu, una enorme máquina de despojar derechos y libertades a aquéllos que no tienen el poder político ni son grupos de presión para poder contrarrestar, o por lo menos de hacerse sus propios privilegios. Desafortunadamente, son los más pobres.
Diferentes autoridades en la materia coinciden que la mejor instancia para resolver asuntos - especialmente aquellos concernientes a la bioética - es un comité, y que la fórmula indicada es a través del diálogo entre sus miembros. Quienes lleguen a conformar una junta dada - hombres y mujeres que manejen cierto tipo de información producto de su oficio cotidiano - tienen, por lo articulado de sus profesiones con el mundo donde nos desenvolvemos hoy, conceptos diferentes sobre la vida y los valores sociales. Por tal motivo este teórico comité deberá convertirse, no en un tribunal de deliberaciones sobre normas y comportamientos preestablecidos, mas sí en territorio fértil donde germine la razón y la sensibilidad sobre temas vitales para con la sociedad en general.
Este diálogo instruido deberá basarse, más que en lo factible de las ciencias involucradas, en lo bueno y justo que de ellas pueda desprenderse. Para lograr lo antes dicho se ha determinado como criterio donde sustentar decisiones cuatro principios básicos, a saber: autonomía, no -maleficencia, beneficencia y justicia.
La primera se refiere a la capacidad de obrar por elección propia, independientemente a factores externos influyentes. La segunda es el compromiso intrínseco de no dañar con intención. La beneficencia, por lo tanto, se pudiera definir como la virtud de hacer el bien, mientras que la justicia es aquello que debe hacerse por derecho o razón.
Las disciplinas de la arquitectura, el urbanismo y la planificación tienen una relación profunda con dos temas en extremo importantes en el mundo de hoy: la calidad de vida y el medio ambiente. Problemas de salud, física o emocional, se producen por fallas en la concepción y desarrollo dentro de los elementos públicos en los entornos urbanos. Igual sucede a escala regional. Es por eso que la preservación del medio ambiente ocupa un lugar primordial al momento de tomar decisiones sobre proyectos que pudieran afectar el hábitat de comunidades y sus inmediaciones.
Por tal motivo es imprescindible que, de ahora en adelante, se considere el tema de la bioética como epicentro de confluencia para que diversos grupos y disciplinas contribuyan a lograr consensos que sirvan a la sociedad en general. Dicho lo anterior, es absolutamente necesario fortalecer esa simbiosis entre la política de un país y la cultura del mismo. La primera, en teoría, es la ciencia o arte de gobernar un Estado y procurar de esa forma el mejor bienestar para sus asociados. La otra, por su parte, es el conjunto de creencias, comportamientos, lenguajes y todo aquello que encierra el complejo modo de vida de un grupo de personas enmarcadas dentro de un período de tiempo en particular, su precisa ubicación geográfica, o en una combinación de ambas condiciones.
Ciertas ordenanzas pareciesen encaminadas a establecer algunas bases donde poder llevar a cabo un debate ético sobre el medio ambiente, la planificación regional y el urbanismo en el entorno que impacta a los principales polos habitacionales del país. El Plan General de Usos de Suelo para la Región Interoceánica fue elevado a Ley de la República como la número 21 de 2 de julio de 1997 mientras que dos decretos ejecutivos - el 59 de 2 de marzo de 2000 y el 205 de 28 de diciembre del mismo año - sientan pautas para evaluar el impacto ambiental el primero, mientras que el otro reglamenta los patrones de crecimiento en las áreas metropolitanas de las ciudades de Panamá y Colón. Además, gran parte de las instituciones que conforman el Estado panameño ya cuentan con personal de control para estos asuntos en la llamada Red de Unidad Ambiental (RUA).
Sin embargo, y por lo que he podido constatar en algunos documentos normativos, el esquema persigue convertirse en un tribunal de deliberaciones sobre reglas preestablecidas, y no en ese comité donde la razón y la sensibilidad discutan, abiertamente, temas trascendentales para con la calidad de vida los moradores de una región dada.
(rbermudez@cableonda.net)
¿ Cómo se sostiene económicamente la Fundación Libertad? ¿ Recibe subvenciones de organizaciones nacionales o internacionales?
La única fuente de fondos de la Fundación Libertad en el primer año fue donaciones voluntarias que han hecho sus miembros.
Nosotros creemos que no basta participar en la Fundación sino que es necesario hacer algún tipo de aporte económico que lo hemos hecho muy pequeño.
Más recientemente hemos tenido contactos con organizaciones hermanas similares de Estados Unidos, como la Fundación Atlas, la fundación Qué se dice de Venezuela.
Y hemos conseguido apoyos intelectuales , en algunos casos financieros, para el desarrollo de desarrollos específicos.
Algunos críticos dicen en voz baja que la Fundación Libertad está conectada con la Fundación Heritage de Estados Unidos , que es considerada ultraderechista.
La Fundación Heritage es parte de las organizaciones que nosotros podemos llamar organizaciones que luchan por la libertad. Tenemos relaciones formales con la Fundación Heritage.
Sin embargo creo que los mismos críticos deberían aprender un poco más sobre las cosas que hace no sólo la Fundación Heritage sino otras fundaciones que luchan por la libertad y que no son necesariamente norteamericanas.
En la enumeración de los trabajos emprendidos por la Fundación Libertad, vale la pena que nos detengamos en los textos escolares. Desconcierta saber que la ley vetada por la Presidenta de la República por la exclusividad de autores nacionales en la producción de textos escolares haya regresado por la puerta trasera y ha vuelto a primer debate.
El tema fundamental de la Fundación es cómo el individuo, voluntaria o involuntariamente, ha ido perdiendo su libertad y su capacidad de actuar y de hacerse más próspero y mejor en la medida que esa libertad ha sido despojada por el Estado o porque él se la ha cedido al Estado, como ha pasado en muchos casos cuando la gente no ha querido afrontar sus responsabilidades personales.
Otro de los temas fundamentales de la Fundación de este año ha sido tocar lo del tamaño del Estado , no solamente porque el tamaño limita considerablemente a las libertades personales sino porque es una fuente de confusión porque usualmente los poderes estatales son discrecionales y la Fundación Libertad cree profundamente que la base de la corrupción reside en el poder discrecional que tiene el funcionario público.
En la medida en que éste es un país en el que pululan las normas y regulaciones de carácter específico y concreto no las normas de carácter general y abstracto. Aquí se legisla para grupos económicos, se legisla para sectores, eso sencillamente es ni más ni menos que una enorme máquina de producir privilegios.
Contrario sensu, una enorme máquina de despojar derechos y libertades a aquéllos que no tienen el poder político ni son grupos de presión para poder contrarrestar, o por lo menos de hacerse sus propios privilegios. Desafortunadamente, son los más pobres.