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Aquí estamos nuevamente


Hemos estado ausentes del país y tal circunstancia nos ha obligado a interrumpir el diálogo que, durante muchos años, hemos mantenido con nuestros lectores y con este pueblo que tanto queremos, para el que deseamos un futuro prometedor y lleno de las mejores perspectivas. Aquí estamos, nuevamente, con el mismo entusiasmo y esperanzas en que muy pronto, todos los que viven en este suelo reflexionarán con sabiduría y comprenderán que la patria necesita de sus esfuerzos, de sus ideas, de sus sacrificios para poder seguir adelante y colocarse en el lugar que verdaderamente le corresponde como nación libre y democrática.
Aquí estamos, nuevamente, para continuar en esta brega contribuyendo, modestamente, a erradicar la corrupción, la violencia, la droga, el crimen, el secuestro, la impunidad, el hambre, la miseria y la extrema pobreza que tanto daño están causando al franco desarrollo de la república. Aquí estamos, animados de la mejor buena voluntad par cumplir nuestro compromiso adquirido de pregonar la verdad en torno a los grandes problemas nacionales en el empeño de que las instituciones gubernamentales tomen conciencia y se dispongan a trabajar en beneficio de todos los panameños. A nuestro regreso hemos encontrado una patria dolida en lo más profundo por el cruel ataque militar que irregulares colombianos hicieran a la comunidad de Nazaret, ubicada a 10 kilómetros de la frontera con Colombia y de esa manera, estamos comprobando que las voces de advertencia del obispo Emiliani, desde hace ya muchos años, debieron ser atendidas por las autoridades competentes para evitar lo que hoy, dolorosamente, sufrimos.
Consideramos que la situación que confronta nuestro país en la frontera con Colombia demanda la debida atención y estudio; la participación de todas las fuerzas vivas del país, a fin de buscar las salidas a un conflicto que crece con la guerra interna que vive el hermano país. No podemos permitir que nuestro suelo continúe siendo hollado por la bota de estos facinerosos. Nuestra dignidad de país libre está por encima de todo y nos parece bien que la señora Moscoso, que preside el gobierno, haya manifestado que Panamá defenderá su integridad territorial a toda costa. En esta hora que vive la nación, el gobierno de la presidenta Moscoso debe recibir el respaldo y la colaboración de los partidos políticos, la empresa privada, las instituciones cívicas, la Iglesia y del pueblo en general, porque la patria es de todos y todos tenemos el compromiso de defenderla, de dignificarla y de engrandecerla a costa de nuestra propia vida, si fuera necesario.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América