Arbitrariedad y disparate
Nos ha sorprendido la información de que se pretende elevar a categoría de Ley, la nociva práctica, consistente en que, quien desea establecer un negocio, en especial de la pequeña y mediana empresa, requiere obtener un permiso del respectivo representante de corregimiento. El trámite contempla que el interesado haga una donación. Eso, en el fondo, no es más que una coima disfrazada. Algunos representantes de corregimiento la justifican arguyendo que hay comunidades en las cuales casi nada se puede hacer por falta de recursos. Convenimos en eso; sin embargo, estimamos que las "donaciones" son exigencias simuladas, quien no da la donación o da poco, puede pensar que su permiso no le será extendido prontamente.
Por otra parte, es un disparate pretender que en un organismo público haga siquiera la sugerencia de recibir una donación para un trámite cualquiera; eso se explica para fundaciones y campañas con fines sociales, organizadas por iniciativa de personas naturales o jurídicas privadas; pero resulta una arbitrariedad, un despropósito y hasta una vergüenza que a una institución del Estado haya que hacerle donaciones cuando se necesita tramitar algo. Sea esta disposición por ley o reglamento, hay que eliminarla. Legalizar ese tipo de coimas, sería un verdadero disparate.
Por otra parte, es un disparate pretender que en un organismo público haga siquiera la sugerencia de recibir una donación para un trámite cualquiera; eso se explica para fundaciones y campañas con fines sociales, organizadas por iniciativa de personas naturales o jurídicas privadas; pero resulta una arbitrariedad, un despropósito y hasta una vergüenza que a una institución del Estado haya que hacerle donaciones cuando se necesita tramitar algo. Sea esta disposición por ley o reglamento, hay que eliminarla. Legalizar ese tipo de coimas, sería un verdadero disparate.