Arias Calderón, un verdadero demócrata y cristiano
Hoy se cumple un año más del natalicio del político, educador y filósofo, Dr. Ricardo Arias Calderón. Don Ricardo, ex Primer Vicepresidente de la República, es una persona con una alta preparación académica, pero a su vez, siempre se destacó por ser un hombre de acción. Es indiscutiblemente el más grande emblema que ha tenido la Democracia Cristiana Panameña, debido a que sus discursos, valores, pensamientos y liderazgo, lo llevaron a no sólo ser el presidente del PDC (hoy Partido Popular) por más de una década, si no que sus ideas democristianas traspasaron las fronteras panameñas llevándolo a ser tanto presidente de la Organización Demócrata Cristiana de América, como de la Internacional Demócrata Cristiana.
Fue, y es, un gran forjador de pensamientos democráticos, al luchar por un país con elecciones justas, libres y con igualdad de oportunidades; de una Patria con transparencia, justicia, igualdad, libertad de expresión, de pensamientos y con justicia social. Combatió, con fervor, la dictadura de los años 80 y sus repercusiones, que se caracterizó por el irrespeto a los derechos humanos y la dignidad de todos los panameños, la corrupción y el escenario de terror e inestabilidad que sufría la Patria. Todas estas batallas llevaron a que sus adversarios y enemigos atentarán contra su vida y de sus familiares.
Pero también fue, y es, un verdadero cristiano, tanto en la dimensión vertical, como desde la dimensión horizontal. Esto es, las relaciones entre Dios y el Hombre, que nada tiene que ver con el ámbito político, y la relaciones entre hombres, en otras palabras, como debemos tratar al prójimo, a los seres familiares, y demás. Esto lo destacó como un verdadero social cristiano, ya que siempre fue fiel a la ideología practicada por parte de los Partidos Populares, Demócrata Cristianos y de Centro, pero no como una forma de actuar ante la opinión pública, la clase política, o en determinadas circunstancias, sino como una forma de vida llena de valores y principios, haciendo respetar de por sí y ante sí, sobre todas las cosas, el humanismo cristiano.
Estoy completamente convencido de que el Dr. Arias C. debió haber sido Segundo Vicepresidente de la República en 1984, y Presidente en 1989; pero, por un lado, los fraudes electorales, y por otro, las vivezas de los Endaristas, además de su propia voluntad política en búsqueda de unidad, fueron las razones que no lo hicieron posible. Panamá hubiese tenido otro rumbo político y social. Sustento con convicción lo anterior, ya que su gestión como administrador de la cosa pública o como líder político siempre demostró ser un gran pensador creyente en las ideas, por encima de los sucesos o las personas.
Hoy, por razones de salud, el Dr. Arias Calderón se encuentra alejado de la política, pero pienso que todos, especialmente los populares de la Estrella Verde, debemos seguir ese espíritu y visión que siempre lo caracterizó.