Arnulfistas son los culpables
Durante casi toda mi vida he cargado en mi subconsciente una carga tan pesada, que ya comenzaba a ser odiosa para mi pensamiento racional. Durante décadas he pensado en mí como el último paladín de la justicia. Mi mente me martirizaba constantemente, por la corrupción que nos rodea. El miedo de ver la pequeña lámpara de la justicia hacerse más tenue y débil hacían que mi alma desfalleciese, al mismo ritmo con el cual se acrecentaba la oscuridad de nuestra Patria...De las cosas malas que nos han podido suceder en Panamá, son los políticos, ellos son la peor lepra que hemos debido soportar. El virus más destructivo, inclusive, peor que la calamidad de los militares. Durante estos años de PRD, de militarismo, de traiciones, durante nuestra pequeña historia, de ver, oír y sentir a cada mentiroso y ladrón que ha ocupado un puesto público, siempre existió en esos momentos de casi tinieblas y desesperación la esperanza del Salvador. La fe en los buenos, las ansias de que los civilistas fueran una décima parte de honrados de lo que decían y predicaban, de que los gringos arreglaran esto de una vez por todas.
Los militares panameños nos fallaron, cuando se suponía que ellos eran los guardianes de la Patria. Se suponía que los uniformados habían destituido a la oligarquía criolla, para mejor. Se suponía que ellos sí tenían disciplina, honor, lealtad para con los más débiles.... Pero todos fueron iguales, pila de asesinos torturadores y además ladrones... Fallamos nuevamente. Las tinieblas se cerraban a pasos de dragón por todo Panamá. El hambre y el miedo impedían gritar lo que ya sabíamos todos los panameños...los que asumen el poder son corruptos, su función primordial es la de enriquecerse no la de servir. Una vez más, la fe sería lo único que nos mantendría vivos...Los curas, dirigidos por Monseñor McGrath, callaban (salvo contadas excepciones). Presidente de a dedo, tras presidente de a dedo, entraban con cuentas de ahorros de 5,000 dólares y cuando se retiraban, por arte de magia eran de 5 millones. Todos se enriquecieron, robaron en todas partes y en todas las instituciones, desde el puente de Van Dam hasta la Caja de Seguro Social, desde COFINA hasta el Banco Nacional... Robaron, cual vándalos atacando a sus enemigos, olvidándose de que la función de un ministro, legislador o presidente es la de servir. En Panamá no se mete a nadie preso por robar millones. Eso todos lo sabemos. Un gobierno sale y los que salen son los ladrones de turno. Un gobierno entra y los que entran son los ladrones de turno...
¿Dónde quedó la tradición? Háblenme señores arnulfistas acerca del honor... o es que nos vamos a comportar igual que todos los políticos que han pasado por Panamá, vándalos y bárbaros fuera de las murallas... ya votaron por nosotros así que abran las puertas que aquí vamos nuevamente. El problema no radica en que roben nuevamente, o que sean deficientes, o que se la pasen luciendo corbatas nuevas, ni que corten cintas de inauguración en cuanto kiosco o calle que abran. El problema no radica en que sean vagos ni estriba en esconderse en una tradición y honor, que se pierde con cada día que avanza el calendario mireyista. El problema radica en que deja en Panamá el sinsabor de que hemos luchado tanto para que los buenos de repente se conviertan en mediocres, y los chicos malos PRD y aliados ladrones sean ahora los buenos. No es justo que una guerra de tantos años terminase así, con un final amargo... tanta sangre derramada para que hoy día los mismos bellacos vuelvan a robar. Los arnulfistas deberían ser los héroes, los arnulfistas deberían ser los que en su bóveda de cristal, encerrado bajo 6 llaves, tengan el código que debiese regir a cada arnulfista: Honor, ética, valor, amistad, patria, servir, servir, servir...
Cada día que pasa los arnulfistas se parecen más y más a sus adversarios políticos, el mimetismo del camaleón comienza a afectarlos a todos. No podemos ya confiar ni en Gloria ni en Kantule, ni en Alemanes ni en Bazán, ¿quién es el bueno y quién es el malo?. La luz se confunde con la oscuridad, el PRD es arnulfista y los arnulfistas se parecen cada vez más al PRD. Queda todavía mucho tiempo para que la luz pueda llegar a Panamá, para votar, para rectificar el rumbo de nuestra nave, y aún a costa de tener que ponerle la proa al temporal, tomar las decisiones pertinentes a nuestra condición de inactividad, de quedarnos en el muelle amarrados a esperar el huracán.
Zona Libre destruida, camarones con manchas blancas, cabezas amarillas, gringos en fuga, deudas malditas, meteoritos o plagas, globalización, nada importa, sólo den la orden pertinente, "todos a sus puestos de combate", y veremos si no nos movemos, ¿o es que se les olvida que ya hemos estado metidos en la ciénaga varias veces, y de una Patria quebrada, destruida y sin futuro pudimos resurgir a lo que somos hoy día?. No más excusas. Queremos salir de esta miseria que nos ahoga, servir, servir, servir y cuando piensen que ya no pueden dar más de ustedes, acuérdense que detrás de las murallas están el PRD y sus aliado: ¿el CONEP?, Vallarinos, los gringos, los nuevos partidos, la oligarquía, milicos y hasta los Boys Scouts, que sí quieren trabajar. Y para las nuevas elecciones, el arnulfismo al igual que la Democracia Cristiana, supuestamente los chicos buenos, podrían ser partidos en vía de extinción ¿y el PRD?, el brazo infame del militarismo, el brazo largo de la robadera, llegase mañana a ser el salvador de esta pobre, ilusa y oscura Patria.
Los militares panameños nos fallaron, cuando se suponía que ellos eran los guardianes de la Patria. Se suponía que los uniformados habían destituido a la oligarquía criolla, para mejor. Se suponía que ellos sí tenían disciplina, honor, lealtad para con los más débiles.... Pero todos fueron iguales, pila de asesinos torturadores y además ladrones... Fallamos nuevamente. Las tinieblas se cerraban a pasos de dragón por todo Panamá. El hambre y el miedo impedían gritar lo que ya sabíamos todos los panameños...los que asumen el poder son corruptos, su función primordial es la de enriquecerse no la de servir. Una vez más, la fe sería lo único que nos mantendría vivos...Los curas, dirigidos por Monseñor McGrath, callaban (salvo contadas excepciones). Presidente de a dedo, tras presidente de a dedo, entraban con cuentas de ahorros de 5,000 dólares y cuando se retiraban, por arte de magia eran de 5 millones. Todos se enriquecieron, robaron en todas partes y en todas las instituciones, desde el puente de Van Dam hasta la Caja de Seguro Social, desde COFINA hasta el Banco Nacional... Robaron, cual vándalos atacando a sus enemigos, olvidándose de que la función de un ministro, legislador o presidente es la de servir. En Panamá no se mete a nadie preso por robar millones. Eso todos lo sabemos. Un gobierno sale y los que salen son los ladrones de turno. Un gobierno entra y los que entran son los ladrones de turno...
¿Dónde quedó la tradición? Háblenme señores arnulfistas acerca del honor... o es que nos vamos a comportar igual que todos los políticos que han pasado por Panamá, vándalos y bárbaros fuera de las murallas... ya votaron por nosotros así que abran las puertas que aquí vamos nuevamente. El problema no radica en que roben nuevamente, o que sean deficientes, o que se la pasen luciendo corbatas nuevas, ni que corten cintas de inauguración en cuanto kiosco o calle que abran. El problema no radica en que sean vagos ni estriba en esconderse en una tradición y honor, que se pierde con cada día que avanza el calendario mireyista. El problema radica en que deja en Panamá el sinsabor de que hemos luchado tanto para que los buenos de repente se conviertan en mediocres, y los chicos malos PRD y aliados ladrones sean ahora los buenos. No es justo que una guerra de tantos años terminase así, con un final amargo... tanta sangre derramada para que hoy día los mismos bellacos vuelvan a robar. Los arnulfistas deberían ser los héroes, los arnulfistas deberían ser los que en su bóveda de cristal, encerrado bajo 6 llaves, tengan el código que debiese regir a cada arnulfista: Honor, ética, valor, amistad, patria, servir, servir, servir...
Cada día que pasa los arnulfistas se parecen más y más a sus adversarios políticos, el mimetismo del camaleón comienza a afectarlos a todos. No podemos ya confiar ni en Gloria ni en Kantule, ni en Alemanes ni en Bazán, ¿quién es el bueno y quién es el malo?. La luz se confunde con la oscuridad, el PRD es arnulfista y los arnulfistas se parecen cada vez más al PRD. Queda todavía mucho tiempo para que la luz pueda llegar a Panamá, para votar, para rectificar el rumbo de nuestra nave, y aún a costa de tener que ponerle la proa al temporal, tomar las decisiones pertinentes a nuestra condición de inactividad, de quedarnos en el muelle amarrados a esperar el huracán.
Zona Libre destruida, camarones con manchas blancas, cabezas amarillas, gringos en fuga, deudas malditas, meteoritos o plagas, globalización, nada importa, sólo den la orden pertinente, "todos a sus puestos de combate", y veremos si no nos movemos, ¿o es que se les olvida que ya hemos estado metidos en la ciénaga varias veces, y de una Patria quebrada, destruida y sin futuro pudimos resurgir a lo que somos hoy día?. No más excusas. Queremos salir de esta miseria que nos ahoga, servir, servir, servir y cuando piensen que ya no pueden dar más de ustedes, acuérdense que detrás de las murallas están el PRD y sus aliado: ¿el CONEP?, Vallarinos, los gringos, los nuevos partidos, la oligarquía, milicos y hasta los Boys Scouts, que sí quieren trabajar. Y para las nuevas elecciones, el arnulfismo al igual que la Democracia Cristiana, supuestamente los chicos buenos, podrían ser partidos en vía de extinción ¿y el PRD?, el brazo infame del militarismo, el brazo largo de la robadera, llegase mañana a ser el salvador de esta pobre, ilusa y oscura Patria.